Este equipo es una ruina
El partido de hoy fue como ese finde que vas a pasar a la casa del pueblo en pleno invierno por simple desintoxicación urbana… cuando llegas te das cuenta que hace un frío de mil demonios, para colmo las tuberías de la caldera a la casa han reventado del hielo, no hay ni cristo por las calles y piensas en qué cojones haces ahí. Tan simple (o tan complejo) como eso.
Asistimos unos 5000 gilipollas -valientes dirán en prensa- deseosos de un poco de esa droga de tan mala calidad y peores efectos llamada Atlético de Madrid. El partido era prescindible desde el mismo momento en que marcamos el 5º en Las Palmas, pero en esto del fútbol el negocio manda y se hacía necesaria una vuelta sin público, sin tele y sin ganas de los protagonistas. Muchas veces me pregunto si el partido recién terminado ha sido el peor en muchos años, y eso nunca puede ser una buena noticia.
Para colmo de males, el canalla conocido como árbitro era Teixeira Vitienes (los dos hermanos son horribles) amigo íntimo de la casa. De verdad no sé qué más tiene que hacer este hijo de la gran puta (sin perdón y con todas las letras) para ser recusado, la ha liado recientemente en liga y hoy repitió en Copa. Este cántabro lleva una camiseta del Madrid debajo de su traje cucarachil, seguro, hoy decidió expulsar a Costa en una jugada cuanto menos discutible en directo. El 4 amarillo dio toda la cera que quiso y ahí siguió, el 2 le soltó un buen empellón a Perea II con amarilla y tampoco pasó nada. Ese es el rasero de este tipejo.
Centrándonos en el encuentro, la oportunidad de los canteranos quedó ensombrecida por ciertas actitudes de sus compañeros y por ciertos fallos propios, es difícil pedir la oportunidad para un Pulido que me dejó la sensación de andar perdido por el campo, falloncete y algo débil en el juego aéreo. Cierto que su compañero de zaga (Juanito) tampoco destacó nada, de hecho falló con él en el gol y luego estuvo a punto de volver a pifiarla… pero no es excusa.
La expulsión del delantero atlético dejó al equipo cojo, sin un recambio en el banquillo el grupo se recompuso con un 4-4-1 con Mérida en punta cuando defendíamos, y un 4-1-3-1 cuando se atacaba. RG volvió a firmar un lamentable primer tiempo, fue cambiado al descanso quiero creer que tácticamente y lo peor de todo fue empujar a Koke (medio) a una banda donde no brilló ni mucho menos y evidenció carencias en esa posición.
Así, la única nota positiva fue la participación de Mérida, enchufado al partido desde el primer momento, con notable visión de juego y con un gol de premio desde la frontal del área. Tras un corner el esférico llega botando al balcón del área, el catalán la pega fuerte y ésta se cuela en la portería tropezando antes en el larguero. Perea II me dejó sabor agridulce, el chaval posee la calidad y técnica suficiente para formar parte del grupo, pero debe darse cuenta que a su alrededor los compañeros también juegan, se pierde muchas veces intentando la de Maradona, regateando a todo el mundo. Supongo que eso terminará aprendiéndose.
El partido tuvo poca historia más, un Universidad bullanguero, con pocas ganas de jugar y sí de batallar, unos rojiblancos metidos en la trinchera con una apabullante falta de fútbol, evidenciando lo que ya sabíamos, detrás de los titulares no hay NADA salvo Mérida.
