Desangrándose
El Atlético de Madrid ha
perdido en Almería no sólo tres puntos y el liderato sino también mucho crédito
que había ganado durante muchas jornadas que sumaba cual hormiguita, y lo ha
hecho porque no se puede salir a un campo pensando que los goles llegarán por
su propio peso, ni mucho menos, los goles y las ocasiones han de buscarse por
calidad y/o insistencia, y este equipo hoy ha carecido de ambas cosas.
En el once faltaban tres
jugadores claves durante esta campaña, el primero empezando por atrás es
Courtois, hay que remontarse muchos años atrás para recordar un portero de la
calidad y confianza del belga, cómo hace mejores a sus compañeros y cómo él solito
gana muchos puntos con sus paradas increíbles. Hoy teníamos a Aranzubía, un
portero que vino para rellenar convocatorias y jugar minutos sueltos...
lamentablemente demostró que no está para la élite, regaló los dos goles y no
demostró nada de nada ante un Almería que llegó tres veces y marcó dos goles.
Escucho a no pocos rojiblancos diciendo que el problema de la portería no es
tal, que si Thibu recibe pocos goles es por el trabajo de Miranda y Godín. Ni
mucho menos, es cierto que se retroalimentan, pero estoy convencido de que con
Asenjo llevaríamos más goles (por decir alguien), de ahí que sea fundamental
conseguir hacerse con la propiedad del meta o buscar un sustituto de plenas
garantías, da miedo pensar que los Andrés Fernández (ha cantado varias veces en
Pamplona este año) o Moyá (que no valió para el Valencia) pueden ser los
próximos titulares.
El siguiente hombre clave
ausente fue Filipe, la lesión del brasileño ha llegado en el peor momento del
año. El sustituto natural es Insúa, cumplió frente a la Real y suspendió
estrepitosamente frente al Madrid, el Cholo confía poco en su compatriota y muestra
de ello es que prefirió poner a Juanfran de lateral zurdo aun a sabiendas de
que se le notaría forzado en dicha posición. No creó peligro y siempre se le
anuló obligándole a jugar con la pierna izquierda.
El último hombre que faltaba
era Koke. El canterano se ha convertido en fundamental en este equipo, es el
motor del juego de ataque junto con Arda, asiste, llega y marca, además de
sacar las jugadas de estrategia del equipo. Hace un par de años no jugaba
porque le tapaba un tal Diego, disponía de minutos sueltos en las segundas
partes y cuando faltaba el brasileño por sanción (es proclive a ver amarillas),
después de volver a Alemania el nuestro se asentó y el equipo por la razón que
sea ha ganado en todos los aspectos. A mí Diego me parece un jugador de jugaditas,
un tipo que juega bien cuando van las cosas rodadas pero que no funciona cuando
se tuercen, yo no le quería de vuelta y me reafirmo en ello, vendrá bien para
dar descansos a los titulares pero no mejorará a Koke ni por asomo.
Después de esto, el equipo no
jugó a nada, ni tan siquiera Diego Costa nos regaló alguna arrancada o jugada
que nos levantase a todos de la silla, fue un partido plano e insulso con poca
historia. El Almería no iba a arriesgar puesto que les valía el empate y a
nosotros no sé si no querían o no podían, si pasó factura anímicamente el
partido de Copa o si simplemente ha sido una cuestión física. Decían los que
siguen la actualidad del club que el equipo estaba en pleno bajón físico para
después coger la forma de cara al tramo importante de la temporada donde se jugarían
los títulos, ese período pensábamos (pensaba) que tras el enero que habíamos
tenido saliendo incluso reforzados pese a jugar al tran tran no nos iba a ir
peor, pero este partido ha sacado nuestras miserias a la luz. Somos un equipo
vulgar si no le ponemos corazón. Aparte está el tema del delantero, sin Villa
sólo tenemos a Costa como punta puro con RG haciendo de segundo punta pero...
¿y si falta DC por sanción? Son cosas que se deben de tener planificadas antes
de que empiece la temporada porque no son tan rocambolescas, y lamentablemente
la dirección deportiva ha obviado este problema o directamente no lo han sabido
ver.
Dicho esto, el equipo pudo
haber ganado si el árbitro hubiese señalado alguno de los dos penalties que se
cometieron en la primera parte, pero decidió mirar para otro lado. Nunca se
sabrá, pero con ventaja en el marcador probablemente el guión hubiese variado
significativamente, al igual que si minutos antes del primer gol se hubiese
expulsado a Barbosa por una entrada salvaje contra Tiago que si se cometiese
sobre un jugador del Trampas o Trampes abriría telediarios. Pero,
independientemente del arbitraje, el equipo jugó francamente mal.
Después del bochorno de hoy
solo nos queda pensar en terminar la liga lo mejor que podamos, el liderato ha
sido bonito pero nunca hemos tenido opciones reales de ganar una competición
que exige llegar hasta los 100 puntos para conseguirla, porque los rivales lo
hacen año a año, y nosotros no está nada claro que pudiésemos hacerlo salvo que
nos dedicásemos única y exclusivamente a ello, debemos probar hasta dónde
podemos llegar, sean 90 o 95 puntos y también disputar la Champions con
verdadero ahínco. No sé si recordáis que ya hablamos a principio de temporada
sobre qué competición era posible disputar y llegamos a la conclusión de que la
Champions pese a los rivales que encierra es posible hacer unos buenos partidos
y plantarse en las últimas rondas con las espadas en todo lo alto. También se
ha comprobado que la Copa nos ha pasado factura, mucho esfuerzo con rivales
duros mientras otros jugaban frente a rivales de medio pelo para terminar
eliminados como era de prever con el cuadro que nos tocó.
Hace falta levantarse,
ahorrar esfuerzos el martes en una competición y frente a un rival que ahora
mismo ni nos va ni nos viene, y centrarse en vencer al Valladolid la próxima
jornada y llegar lo mejor posible al partido de San Siro, donde nos jugaremos
pasar la barrera de los octavos de final en Champions.
