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Empanada

El Atlético de Madrid dio un paso atrás en sus aspiraciones ligueras en un campo siempre complicado como lo es Mestalla, con un público ciertamente quejoso y ruidoso, y con un equipo que pese a los últimos tiempos turbulentos tienen plantilla de sobra como para terminar en puesto Champions, y eso es así porque sólo están centrados en la Liga y en una Copa del Rey de la que todavía no se tienen señales ni se tendrán hasta el mes de diciembre. Aun así, llegábamos empatados en la clasificación y a un pasito del Barcelona, el líder de la competición, entre los aspectos negativos encontrábamos la intensa semana de competición con Sevilla y Juventus como etapas antes de este peligroso partido.

El partido se preveía complicado y se complicó aún más con una empanada defensiva que no es habitual, pero que deja signos preocupantes, el partido del Celta, el de Olympiacos... errores que antes no se cometían con esta asiduidad. El "señalado" en esta ocasión fue Miranda, el brasileño a los 6' cabeceó a la red un centro lateral que no tenía excesivo peligro ya que Moyá iba a atrapar el balón. El gol espoleó a los valencianistas que tan sólo un minuto después consiguieron el segundo, otra vez Miranda se despista y permite que André Gomes se interne en el área y bata de disparo cruzado a Moyá, que estaba un poco vendido pero que también dio la sensación de que pudo hacer más ya que la pelota entra entre su cuerpo y el palo corto.

Apenas había dado tiempo de asimilar que habíamos encajado el primer gol y ya eran dos, el equipo estaba completamente grogui. No existen los tiempos muertos en el fútbol, de existir es evidente que Simeone hubiese gastado uno en ese momento, parar el partido y hacer de psicólogo con los suyos. Pero ahí no acaba la cosa, el tercero estaba rondando la portería rojiblanca, el empuje local en esos minutos arrinconaba al Atlético en su área y, en un corner, llegó el gol. La estrategia, esa que tanto nos da, nos apuntillaba. El realizador debía de saber que Otamendi marcaría, se fijó en cómo se escondía detrás de un compañero, cómo emergía y saltaba para rematar ante la pasividad visitante. El partido estaba perdido, y lo estaba por la actitud de unos y de otros, algunos dirán que el tiempo de descanso ha sido insuficiente tras el partido del miércoles, no digo que no pero ese cansancio no aflora en el primer cuarto de hora, la excusa la compro si nos hubiesen arrollado en los últimos 15 del partido.

El resto del partido fue de dominio atlético infructuoso, quería pero no podía, el Valencia frenaba los ataques rojiblancos a base de faltas, tanto quejarse en la previa de la violencia y al final, como no podía ser de otra manera, eran ellos los violentos. A la media hora conseguía Mandzukic el gol en un rechace tras disparo de Tiago desde fuera del área, era un pequeño halo de esperanza con una hora por delante. Sin embargo la puntilla llegó en un penalty que falló Siqueira, justo antes del descanso con la posibilidad de sembrar dudas en unos y espolear a los nuestros, el brasileño se pidió el lanzamiento en una decisión más que discutida. ¿Quién es Siqueira? ¿Lanzar en el Granada es lo mismo que lanzar en el Atlético de Madrid? Permítanme que lo dude, la exigencia de un sitio y de otro ha engullido a muchos jugadores que no aguantaron la presión, con Gabi, Koke, Arda, Mandzukic, Griezmann... es una grosería que le dejen tirar un penalty. El 3-2 que no fue y que quedó en 3-1 sentó como un gol en contra, una bofetada en toda regla.

La segunda parte siguió el mismo guión y ni la entrada de RG, Cerci o Raúl Jiménez revolucionaron un partido que ya estaba visto para sentencia. Preocupa Griezmann, el francés ha costado muchos millones y si no supiésemos qué puede dar pensaríamos que el muchacho ha sido un turbio negocio de la directiva. Decía el Cholo el otro día que con todos los respetos ha de darse cuenta de que el nivel de exigencia en la Real no es el mismo que el del Atlético, tiene razón y debe dar un pasito más. Como tampoco es entendible la actitud de un Cerci que cada vez que ha salido ha demostrado poco o nada, ayer además se despachó con una mano estúpida para marcar un gol (3-2) en el descuento que no hubiese valido para nada aunque hubiera engañado al árbitro, infantil expulsión que ha de hacerle recapacitar.


En definitiva, paso atrás en las aspiraciones ligueras y muchas dudas en las incorporaciones veraniegas que no han terminado de explotar, desde Oblak (16), pasando por Griezmann (36), siguiendo por Cerci (16) y terminando en un Mandzukic (22) que pelea hasta la extenuación pero demuestra día a día que es el peor delantero que hemos tenido en años, poniendo en tela de juicio si quizá debieran haber apostado por un delantero mejor por los millones que han costado él y Cerci. Ahora toca semana de selecciones, sólo queda esperar que los que se marchan vuelvan sanos y que se puedan afrontar con garantías los compromisos frente al Español, Malmöe y Getafe tras el parón. Estamos obligados a sumar los 9 puntos

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Estamos aquí


El Atlético de Madrid recibía ayer al colíder de la competición, un equipo al que rápido han puesto los periodistas, al igual que al Valencia, la vitola de aspirante a meterse en la pelea por la competición, elogios envenenados y presión excesiva para un equipo que, su entrenador lo sabe, no está para tales metas ni tan siquiera pretenden o buscan estarlo. Las cuentas son bien sencillas, si suman 65 puntos sus posibilidades de jugar la Champions el próximo año se elevan considerablemente, y para ello han de sumar como lo han hecho ante rivales de abajo, no perder con los de su liga (Valencia) e intentar rascar algún puntito si se puede ante los gallos de la competición. Conclusión, una derrota ante el Atlético no empañaba ni mucho menos su arranque de competición.  
 

Algunos dirán que el Atlético ya no está entre esos gallos porque ha jugado y perdido puntos con rivales que no debía, por ejemplo frente a un Celta que pescó un punto del Calderón. Quizá no les falte razón al pensar que la Liga es una empresa demasiado complicada para los rojiblancos, no seré yo quien diga lo contrario porque 38 jornadas requieren un nivel de exigencia máximo en una competición de 90 puntos, pero este equipo ha demostrado que en las grandes citas y a la larga funciona como un reloj, ¿que no llegamos a 90 puntos? Puede ser, pero que se van a hacer más de 75 eso lo tengo claro. 

Emery respeta al Atlético, sabía que este iba a ser un partido complicado para su equipo y lo complicó él aun más parapetándose atrás, cambió el dibujo y sacó del terreno a los peloteros para estirar el equipo de forma que todo dependiese de cerrar espacios y fiarlo todo a que Bacca, Vitolo y Vidal pudiesen convertir alguna galopada en gol. También sorprendió el Cholo que dejó en el banquillo a Griezmann y Raúl García, para fortalecer el centro del campo con Saúl, tal y como lo hiciese frente al Real Madrid, le salió bien al argentino ya que Saúl cuajó un partido muy serio, con mucha personalidad, pidiendo el balón sin miedo. Hay jugador de futuro. 

El que es un jugador de presente es Koke, pelea, se asocia, asiste, presiona, arma el juego, bota la estrategia y además, golea. Ayer lo hizo por primera vez en la temporada, es verdad que ha empezado el año un poco peor de lo que terminó la temporada pasada, también es cierto que ayuda tener un tipo como Diego Costa en la punta, a años luz del pobre Mandzukic, pero poco a poco va mejorando con los partidos. Recogió un balón en el pico del área y no se lo pensó, disparó al palo largo y batió a Beto con la ayuda del defensa hispalense, gol que encarrilaba un partido que ya dominaba el Atlético desde el inicio. Fundamentales en esta labor los laterales, cuando tienes a Tiago, Gabi, Saúl, Koke y Arda flotando por todo el centro del campo, el apoyo de unos laterales ofensivos como Ansaldi y Juanfran suma muchísimo. 

Qué decir de la estrategia, cada falta cercana al área, cada corner se convierte en un suplicio para unos rivales que no saben muy bien a quién parar, te puede marcar de cabeza Godín, Miranda, Tiago, Mandzukic, RG… y de segunda jugada otros tantos. El Calderón lo sabe y celebra cada acción de estrategia como un penalti, en las primeras estuvieron atentos los zagueros y Beto, después llegó el cabezazo de Gabi que estuvo a punto de entrar de no ser por el portero. Hasta que llegó el segundo tanto, para mí jugada de laboratorio. Falta lateral que se cuelga al segundo palo, allí Arda cede de cabeza hacia atrás a Miranda que se había quedado esperando ese pase, la coloca con el interior hacia el palo contrario y allí Saúl cruza de cabeza para lograr un precioso tanto que ponía tierra de por medio en el marcador. Las sensaciones eran inmejorables, el equipo ganaba 2-0 y el Sevilla no había probado a Moyá aun. 

En el descanso ambos equipos movieron sus banquillos, Simeone retiró a Gabi con un golpe en el tobillo tras una fea entrada de un sevillista para dar entrada a Raúl García, lo que retrasaba a Saúl y centraba a Koke, dejando a RG el carril diestro. Por su parte Emery reaccionaba tarde metiendo a Banega y Denis Suárez por Kolo y Vitolo, más toque y posesión para buscar la portería atlética. Fueron unos minutos de búsqueda sevillista con más corazón que peligro, ataques que la zaga acertó a sacar cómodamente.

Duró poco la reacción porque enseguida volvió a tomar el control el Atleti, moviendo con calma el balón, basculando de una banda a otra, apoyándose en un RG que ayer estuvo impecable en la asociación y la profundidad por bandas. Pudo llegar el gol en dos jugadas consecutivas con cabezazos que sacó Beto cuando se cantaba el gol en la grada. 

En ese punto Simeone volvió a mover el banquillo, Saúl dejó su sitio a un Griezmann que no termina de entrar en el once y Raúl Jiménez poco después lo hacía por Mandzukic. El croata estaba fundido, corre muchísimo durante el partido y pelea cada acción, pero cada día dudo más de si era el delantero que necesitaba este equipo tras la marcha de Diego Costa, los 22 millones de su fichaje pesarán como una losa si al final de la temporada no logra más de 20 goles. A otro que le pesa como una losa el Calderón es a Raúl Jiménez, demasiado condicionado por sus actitudes pasadas y al que parte de la grada no perdona ni parece perdonar a corto plazo, se le ve con la ansiedad de querer agradar en cada acción, a veces con más revoluciones de las necesarias. 

El partido parecía morir en el 2-0, resultado que se hubiese firmado antes del partido, hasta que Griezmann fue objeto de un penalti tan claro como absurdo que convirtió Raúl García con serenidad. Y poco después Raúl Jiménez consiguió su primer gol con el Atleti al rematar en plancha una falta lateral, el 4-0 redondeaba una tarde noche de fútbol que permite al Atlético acostarse segundo y enviar un mensaje al resto, estamos aquí.

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Dudas

El Atlético de Madrid empató ayer a dos frente al Celta de Vigo, equipo entrenado este año por el Toto Berizzo, pero que conserva el mismo estilo que ha desplegado a lo largo de estos últimos años, tratar al balón como un amigo y no como un apestado. Por contra, el Atlético de Madrid dejó dudas, es un equipo peor que el del año pasado, de eso no creo que le queden dudas a nadie, pero lo peor de todo es que no se sabe muy bien a qué se quiere jugar, todo lo contrario que el año pasado con un estilo bien definido.

Pero lo peor de este nuevo Atlético de Madrid es la falta de pegada, se fue Costa y se fue Villa, con ellos se marcharon más de 40 goles, demasiada pérdida para un equipo que aspira a luchar por las competiciones que disputa, y llegaron Mandzukic, Griezmann, Cerci y Jiménez, entre ellos debían repartir esa pérdida, y a día de hoy sólo dejan dudas, porque el croata no es Diego Costa sino un delantero estático que necesita recibir los balones, él nunca se va a crear las ocasiones por sí mismo ni participará activamente en la creación, muchos goles pero si le pones los balones. Griezmann ha acusado la falta de pretemporada, le falta tono físico y el Cholo le penaliza no dejándole completar nunca un partido.  Jiménez... es buen chico, rápido y potente como para marcharse de su marcador, pero ha de acoplarse al fútbol europeo, donde siempre has de pensar más rápido si no quieres que te roben el balón antes de que la idea llegue a despegar, le falta tiempo. Por último, Cerci no ha hecho pretemporada con el Torino, llegó del Mundial y sabían que se iba a marchar fuera, eso descuidó la preparación y ahora le noto algo pasadete de peso, necesita un mes para empezar a rendir como debe.

Si a eso le sumas que Gabi no es el mismo jugador del año pasado, no sé si por agotamiento mental o por falta de piernas, el equipo se empieza a caer, hasta el punto que los infalibles Miranda-Godín también cometen fallos que terminan de complicar la situación. No recuerdo cuándo fue la última vez que equipos de la talla de Celta u Olympiacos nos marcaron 5 goles en dos partidos, la mayoría tras fallos groseros, algo pasa y habrá que hacer autocrítica, plantear las soluciones e intentar llevarlas a cabo.

Ayer el Celta no hizo un partido brillante, se limitó a mover la pelota con sentido cuando pasaba por los pies de Orellana, Álex López y Kron-Dehli, provocando desajustes en la defensa rojiblanca. Pero el gol llegó en la jugada estúpida del partido, dirán que es una obra de arte, yo creo que es un churro de los muchos que salen. Un balón que viene llovido sobre el punto de penalty, un portero que quizá debiera haber dado un paso adelante y despejar de puños, un Godín que se confía y pierde la posición, Moyá que camina lateralmente... y el delantero celeste pone la espuela para tocar según cae, el balón cambia de trayectoria hacia la portería y entra mansamente. Gol evitable 100%.

El Atlético acusó el golpe, no terminaban de dar con la forma de ir a por el partido, de tal manera que el Celta tenía el control del juego y la grada empezaba a pitar por la excesiva pasividad de los suyos. Aun así salían algunos latigazos que podían acabar en gol, ya fuese Jiménez disparando arriba, Tiago en una clarísima o Ansaldi a bocajarro (incomprensible este error). El gol sólo podía llegar como últimamente, si no es a balón parado este equipo parece que no sabe marcar, falta lateral que se convierte en un corner abierto y cabezazo de Miranda que acaba dentro, con el empate la película cambiaba. El Atleti tomó el control agarrado al talento de Griezmann y el inconmensurable Koke, pero de nuevo el gol llegó a balón parado. En este caso un corner que remata Godín para subsanar el error del primer gol, el partido llegaba al filo del descanso con otro color, 2-1.

Sin embargo, el Celta no se rindió, sacó a Nolito en la segunda mitad y revolucionó el juego celeste en los primeros minutos, gozaron de dos oportunidades claras antes de que Miranda cometiese un infantil penalty, derribando a un rival en una jugada que se podía evitar. Nolito transformó la pena poniendo las tablas. Quedaba más de media hora por delante.

El equipo lo intentó de todas la maneras, creció la figura de Griezmann, muy incisivo, sabiendo asociarse para ganar centros laterales o buscar un disparo desde la frontal del área, pero no había manera, siempre aparecía Sergio Álvarez para tapar huecos, ya fuese a cabezazos envenenados o a disparos desde el corazón del área. En pleno acoso el Cholo decidió retirar al francés (lo mejor en ese momento) para meter a RG, que no digo que no entrase el navarro, lo necesitábamos para que cabecease alguna, pero el partido pedía retirar a un Jiménez algo ofuscado. Salió casi al final, dejando paso a un Cerci que no hizo mucho porque tampoco tuvo tiempo.


Godín reclamó un penalty en área celeste cuando Cabral le abraza y le tira al suelo, a mí me parece bastante claro, pero el árbitro no lo consideró así, el Atlético de Madrid iba a perder dos puntos ante un rival que no debía perderlos en casa. Sé que no íbamos a ganar la liga, menos aún después de haberlo logrado el año pasado, pero tampoco me gustaría desengancharme del tren tan temprano, y la imagen dada en Vallecas o ante el Eibar, sumada al tropiezo de ayer, dejan una sensación amarga. 

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Puñetazo en la mesa


Hace ya un tiempo que el Atlético ha dejado de ser ese rival cómodo que todo madridista gustaba ver contra su equipo, un chollo que sabías te dejaba 4 puntos mínimo cada temporada sin apenas empezar a correr, sin saber muy bien por qué, los nuestros se diluían ante el eterno rival, daba igual que fuesen por delante, que se jugase en el Calderón o en el Bernabéu, que llegásemos en buena racha y ellos “tocados”… no había manera. Todo cambió el día que Simeone se sentó en el banquillo, cambió la mentalidad y cambió la historia de los derbys. 


Hoy vemos a un equipo que no se acobarda, capaz de ganar a doble partido (última Supercopa) y capaz de salir al Bernabéu con las ideas muy claras acerca de cómo deben jugar. El equipo salía sin Griezmann ni Arda, sí con Raúl Jiménez, sorpresa al menos para mí. Afortunadamente el partido se puso enseguida de cara gracias a un tanto de pizarra, algo habitual, porque este equipo trabaja a conciencia esas jugadas que decantan partidos y torneos. El encargado de anotar esta vez fue Tiago, gracias a un movimiento inteligente de RG que “despejó” la zona arrastrando a Coentrao y Cristiano con él, de tal manera que Tiago en el primer palo se adelanta a Benzemá y marca a bocajarro. ¿Culpa de Casillas? No seré yo quien defienda al de Móstoles, para mí en baja forma evidente, pero en ese gol se le puede echar la culpa a tres o cuatro jugadores antes que a él, incluso al que estaba en el primer poste y ni salta para evitar que entre el gol. En fin. 

Tras el gol el equipo reculó en exceso, o el Madrid dio un paso al frente obligado y por ello empujó al Atleti hacia su campo. En esos minutos tuvimos que ver más de lo que nos gustaría a nuestros defensores y portero, que por cierto cada día está más seguro, y en estos momentos es cuando uno se pregunta qué va a pasar con un portero que ha costado 16 millones y que, sin jugar, no deja nada más que perder valor. Situación delicada. Pero claro, si el mallorquín está atento en las salidas como en la que Benzemá se perfilaba solo o el cabezazo picado del mismo francés... o esa mano a disparo potente, pues será difícil de entender que salga del once. 

El que más desentona atrás es Siqueira, no sé si es el recuerdo de Filipe (que por cierto no juega en Londres), pero desentona… fue él quien cometió el penalti sobre Cristiano de forma torpe e innecesaria, el portugués se marchaba por fuera con la amenaza de centrar y le zancadilleó. Con el empate el Madrid aun se envalentonó más y nosotros pedíamos el descanso a gritos, no había precisión en el centro del campo, el mejicano estaba perdido completamente, Mandzukic ni se le veía… un desastre esos minutos. 

Sin embargo el descanso lo cambió todo, el equipo salió con otro aire, más confiado en sus posibilidades y quizá el Madrid también acusó su falta de recursos, van a echar de menos a Di María y Xabi, ya dijo Simeone que en la ida de la Supercopa así como en la final de Champions el factor diferencial lo marcó en argentino cuando salió en la segunda parte para revolucionar todo. Ni James ni Isco ofrecen sus mismos argumentos y Bale tampoco es exactamente ese tipo de jugador. 

Sorprendió el cambio de Gabi por Arda, Koke se retrasaba el medio y Arda tomaba la mediapunta, con espacios, después se supo que el cambio se debía a la amarilla que arrastraba el capitán unido a su flojo partido, a renglón seguido entró Griezmann por Jiménez y ya se terminó de arreglar todo, porque ante un rival que deja tanto espacio atrás meter a dos tipos del talento y velocidad del Arda-Griezmann es la diferencia entre recular para firmar tablas o recular para tomar carrerilla.

El turco avisó dos veces, primero con un disparo desde fuera del área que rozó la escuadra y después con una llegada en plancha. La tercera no se perdona, pase de Griezmann al espacio para que Juanfran gane línea de fondo, pase hacia el corazón del área que amaga RG con pegarle e inteligentemente deja pasar para que sea Arda el que la coloque junto a la cepa del palo. Golazo. 

El partido no tuvo mayor peligro para el Atleti que supo matarlo, que el rival fuese inofensivo e incluso el francés pudo sentenciar en una contra que ganó a Pepe a la espalda pero no supo convertir ante Casillas. Daba igual, el puñetazo en la mesa ya estaba dado, somos el Atlético de Madrid.

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Sufrimiento innecesario


El Atlético de Madrid recibió ayer, después de tres meses, el trofeo que le acredita como campeón del pasado curso, una estupidez que por más que me expliquen y me la argumenten no tiene por donde cogerse, principalmente porque el título se jugaba en la última jornada en un ÚNICO campo, el Camp Nou, y donde debería haber estado el presidente de la RFEF o un representante (si es que existe acto más importante ese día) que a tal efecto entregase el trofeo en tiempo y forma, pero como en España las cosas siempre se hacen tarde, mal y nunca, nos vemos de esta manera. 


No me gustan los actos antes de los partidos, creo que despistan más que ayudan, aunque el rival en principio tampoco debía ser un rival sumamente complicado, un recién ascendido novato en Primera división y que buscaba sumar algún punto que le acercase a su objetivo. El partido comenzó raro, el equipo no terminaba de estar metido e incluso el Eibar gozó del primer corner del partido. Se notan mucho las ausencias, importantes la mayoría, porque aunque nos han intentado convencer de que el equipo ha mejorado en calidad en términos generales pese a la pérdida de puntales, no es así, que no os tomen el pelo porque ni Moyá es Courtois, pese a que haga alguna parada de mérito, principalmente porque a mí no me transmite seguridad en el juego aéreo y porque me pone nervioso su constante pérdida de tiempo en cada acción, quizá en el Getafe, Mallorca y similares le pidiesen esto, pero en el Atlético de Madrid, en casa y ante el Eibar, pues como que no. 

Después tenemos a Siqueira, no digo que sea mal jugador, pero compararlo con Filipe Luis, uno de los mejores laterales del mundo es un insulto a la inteligencia. El bueno de Filipe se asociaba constantemente en el ataque con su par, creando superioridades constantes, y después sabía defender muy bien, algo que está por ver en el ex del Granada. Tampoco Mandzukic es Costa, el brasileño es ese tipo de delantero que es fuerte arriba, potente, con capacidad de desborde por las bravas, inteligente en los espacios y en el juego aéreo, mientras que el croata dispone de un repertorio más limitado, fuerte por arriba, rematador nato pero baja mucho en la asociación con sus compañeros. Por último, Griezmann debe ponerse las pilas ya, si no fuese porque sabemos que es un tipo veloz, eléctrico, capaz de anotar más de 10 goles en liga y con una técnica exquisita bien podría pensar que nos han vendido al primo malo. Desde luego, aquí va a tener que dar mucho más, porque se le va a exigir. 

Aun así, el equipo logró adelantarse con un clásico en el minuto 11, corner botado que remata Miranda (bien pudiera haber sido Godín o RG) al fondo de la red. Se ponía muy bien la cosa para los rojiblancos que tampoco sentían el acoso de los visitantes, el juego era muy espeso, sin ideas con un Koke que tampoco tenía el día inspirado, quizá pensando en lo feliz que le haría tener a Arda cerca. Antes de la media hora se había conseguido marcar el segundo gracias otra vez a una jugada ensayada, falta botada al corazón del área y Mandzukic remacha de cabeza cruzando. Parecía que a lo bobo el equipo ganaría sin muchos problemas, incluso con una buena diferencia. Nada de eso, el Eibar de repente se desperezó con unos minutos muy buenos, llegando a encerrar al Atleti en su campo y siendo ellos los que tocaban el balón, lo tenían muy claro, ante la duda retrasar el balón y empezar a construir de nuevo, muy buenas sensaciones. Dispusieron de una falta en la frontal que bien pudo costar un disgusto, con Moyá atento a poner la mano y la defensa en el rechace. Era el aviso de lo que iba a llegar, una combinación preciosa en la frontal acabó con un disparo suave a la escuadra más alejada, donde nadie podía llegar, sólo aplaudir. Así lo entendió la grada. 

El Atleti no sabía por dónde le llegaban los tiros, con un mediocampo superado por los acontecimientos, cuyo principal punto negro tiene nombre y apellidos, Mario Suárez, y que termina por comprometer a los centrales, ayer Godín algo discreto tapando fugas. El equipo agradeció el descanso, reponer fuerzas y recibir indicaciones. De poco sirvió. 

En la reanudación el Atlético no probó al portero visitante ni una vez, sólo recuerdo disparos fuera y apresurados. Atrás seguían los mismos problemas, imprecisiones en la entrega y balones rifados que propiciaban una sensación de agobio constante, ¡el Eibar dominaba la posesión! y proponía con acierto. ¿Qué teníamos en el banquillo? Pues aquí está la gran mentira, que como nos la cuentan muchas veces nos la acabamos creyendo, “tenemos mejor banquillo”. No señores, Gámez llega a cubrir la baja de un Manquillo que está siendo titular en el Liverpool (hoy ganaron 0-3 ante los Spurs) y no me creo que el malagueño sea mejor, sí más viejo y feo, tampoco Ansaldi parece cosa de otro mundo tras haberle visto un par de partidos, eso sí, sale mejor en la foto que Insúa y el listón de su compatriota estaba realmente bajo. Aranzubía sí ha sido mejorado, ya sea Moyá u Oblak, que para mí debería ser titular. Saúl está siendo el parche de banda, aunque realmente no juegue allí y sea un pivote, por tanto no da las alternativas que se han de tener, ni R. Jiménez mejora a Adrián, al menos no de momento pese a las discretas dos temporadas del punta asturiano, ¿en qué ha mejorado el banquillo? 

Para muestra un botón, el equipo necesitaba reactivarse, algo tocado cuando restaban aun media hora larga de partido, ¿cuáles fueron las alternativas? Jiménez por Griezmann, un cambio algo incomprensible porque el francés no es que estuviese fundido, lo que estaba es desconectado al no recibir balones, y Saúl por Mandzu, demostrando que la diferencia de presupuesto no influye para nada, a veces el equipo pequeño es el que más méritos hace para ello, ¿y Mario? Bien, siguiendo perdiendo balones y haciendo faltas innecesarias. 

Afortunadamente el equipo logró aguantar numantinamente, con cierta dosis de incertidumbre ya que los visitantes tuvieron el empate en una muy clara casi al final, un fallo de Godín permite que Ángel se plante ante Moyá y su disparo cruzado se marche por poco. Respiró la grada.

Decía un hombre que había sido el peor partido en el Calderón de las últimas dos temporadas, yo no sé si me aventuro a tanto, pero si no lo fue, se le acercó bastante. Hace falta mucho trabajo y alternativas de verdad en ataque, se llamen Alessio Cerci, Saquiri o el que sea, hemos perdido mucho gol y si no firmar a alguien quizá lo paguemos caro.

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Supercampeones

Parece mentira, casi un sueño húmedo, pero el Atlético de Madrid ha conseguido ganarle al Real Madrid otra final, ésta a doble partido que pese a las alturas de la temporada y la falta de fuerzas, sabe bien, muy bien. Si a cualquiera de nosotros nos hubiesen preguntado hace dos años y medio cuántos títulos creíamos que íbamos a conseguir hasta finales de 2014, probablemente nadie (quizá algún optimista irredento) hubiese apostado por cinco títulos de la importancia de los logrados y ante los rivales que teníamos enfrente, que todo hay que decirlo. La clave está en el Cholo, mitad hombre mitad superhéroe que ha conseguido cambiar la mentalidad de los jugadores, afición y club en general.

No importan los millones, importa el trabajo y empeño que le dediques, jugando de igual a igual con tus armas, haciéndolo como si fuese el último porque cada partido cuenta en el éxito final y si no se logra, nadie podrá reprochar nada porque te has vaciado. Una filosofía que ha convertido a unos futbolistas ciclotímicos en verdaderas máquinas de ganar, con Raúl García como buque insignia de que si se quiere y se trabaja, se puede, un futbolista que nunca estará entre los 100 más técnicos (ustedes me entienden) de la historia rojiblanca pero que a base de esfuerzo, dosis de oportunismo rauliano y COJONES ha logrado ser el comodín del Cholo con participaciones relevantes en momentos clave, véase el gol del Bernabeu hace unos días, los de Champions la temporada pasada o los ligueros que dieron muchos puntos.

El Atleti partía en este trofeo como outsider, un sparring al que los de la "Casa Blanca" iban a fulminar con su portentoso ataque, digno de una selección mundial. Pocos, tan solo los atléticos, veían/veíamos que teníamos más opciones de las que se nos atribuían, basadas en una defensa que es sin temor a equivocarnos la mejor del mundo. Una defensa que cometió un fallo en aquel minuto 93 de infausto recuerdo, pero que a pesar de todo es la más segura en plenas facultades físicas. Courtois era un dragón cuidando la portería, un verdadero crack, pero al belga también le hacía bueno lo que tenía por delante porque esta temporada se demostrará que sin él también vamos a encajar poco.

Más preocupantes eran las bajas ofensivas, una línea que había que remodelar por completo con la incertidumbre que eso genera. Vino Mandzukic, un delantero que no me entusiasmaba, para qué negarlo, pero que tras la Supercopa ha salido reforzado, muy del perfil que busca el Cholo, trabajador 100% y con gol, el listón está muy alto tras Costa, Falcao, etc. pero va a meter muchos goles. Qué decir de Griezmann, el francés es puro talento, velocidad y gol, acoplado a la liga le falta ese puntito físico tras incorporarse tarde tras el Mundial. De Jiménez sabemos menos, desde México apuntan que es un jugador que va a convertirse en importante, potente, rápido, no exento de gol y bregador, que es importante, los que le conocen de allí me han contado que en un par de años valdrá 25 kilos.

El partido comenzó muy bien, la grada estaba encendida desde antes del partido, como es normal en este tipo de partidos, el equipo se alineó en ese espíritu y salió a por todas desde el pitido inicial, de tal manera que a los 14 segundos ya habíamos gozado de la oportunidad de marcar gol, en la segunda no se perdonó, Griezmann (que no destaca por su altura) prolongó de cabeza al desmarque de Mandzu y el croata no se lo pensó, disparo cruzado para batir a Casillas. La grada enloqueció. El equipo sabía que ya no sólo tenía la ventaja sino que disponía de "red", en caso de encajar no se perdía sino que habría prórroga. No obstante, siguieron insistiendo en el mismo juego, balones por alto para aprovechar la superioridad de Mandzu y RG en el juego aéreo, de hecho el navarro tuvo una muy clara para lograr el 2-0 en una jugada de estrategia.

El Madrid tardó media hora en desperezarse, cuando lo hizo metió miedo con Carvajal incrustado como extremo y los centrales en campo contrario, el equipo no se descompuso, la defensa achicó bien y Moyá, cuando se le requirió, supo desviar el peligro. En pleno acoso blanco llegó la jugada que le costó a Simeone la expulsión, Juanfran estaba en la banda esperando el reingreso tras ser atendido por los servicios médicos, la jugada transcurría en otra banda, era evidente que podía volver al campo pero eso lo creían todos menos el incompetente y descarado de Borbalán, prácticamente 2 minutos tardó en dar entrada al lateral cuando el peligro arreciaba, lo hizo cuando el balón salió fuera y no vale que no se enterase, el campo era una olla a presión que protestaba la jugada. Para colmo, minutos antes había dado permiso a Ramos en una jugada similar sin apenas perder tiempo, claro está al Cholo le indignaba la situación y se puso a protestar desquiciado (como todos, vaya). El estamento arbitral en España, si algo ha demostrado a lo largo del tiempo es que aparte de corrupto es chulo, dicen que "si quieres conocer al ruín, dale un puestín", y eso es lo que pasa con ellos, ruines a más no poder y mezquinos expulsaron al Cholo cuando tenía la razón, después es cierto que se excede y pagará por ello.

No le afectó al equipo esta situación y logró reponerse a ello, con la misma solidez atrás y con peligro cuando tocada adelante. Cierto es que sufrimos el último cuarto de hora antes del descanso, pero tras la reanudación volvimos a salir confiados en nuestras posibilidades, sin miedo. Cristiano entró por Kroos, el invento lo es más que nunca cuando quiere jugar a toda costa, y sin el alemán el Madrid es menos, aunque tenga al cortacésped de Alonso (cuando se vaya del Madrid le expulsarán cada tres partidos) y a Modric. La suciedad del vasco es tal que vio la tarjeta amarilla tras su enésima falta y después siguió cometiéndolas, con la particularidad que el que fue expulsado a la postre fue su compañero de pivote. Vivir para ver, es lo que tiene ser un gentleman.


La volvió a tener el Atleti con un balón que se estrelló en el larguero, pero no se acertó al igual que en otras faltó la pausa necesaria, con una delantera a la que le faltaba el oxígeno según pasaban los minutos. Sus sustitutos, Cebolla y Jiménez con fuerzas y físico, les faltó lo mismo que a sus compañeros, la pausa e inteligencia en los minutos finales, que pedían más el irse al corner a perder tiempo que finalizar la jugada. El Madrid lo intentaba con Cristiano y con Bale, desactivados por completo. No se movería el marcador, ni tan siquiera el arreón final que hizo sobrevolar viejos fantasmas bastó para impedir que el Atleti se hiciese con su primer título de la temporada. Supercampeones de España. 

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Supercopa

La Supercopa de España está a la vuelta de la esquina, mañana se disputa la ida y el viernes la vuelta en el Calderón, lo hemos dicho muchas veces pero no está de más repetirlo una vez más, ¿qué sentido tiene meter una eliminatoria de ida y vuelta en un torneo tan veraniego como éste? ¿No sería mejor a partido único en campo neutral? Vamos, que seguirán haciéndolo a doble para sacar más pasta por televisiones, taquilla y toda la pesca, pero es un atraso. 

Mientras tanto, el equipo sigue con la plantilla a mitad de ensamblar, Oblak apenas ha entrado en la rotación no pudiendo testarle adecuadamente, Ansaldi y Gámez están faltos de minutos, sigue faltando un fichaje de banda que bien pudiera ser Cerci (lo anunció en su cuenta de twitter y luego borró el mensaje) o Reus, aunque este fichaje me parece altamente improbable, no porque no seamos un equipo apetecible para jugar, sino porque el Borussia no está en la necesidad de vender y su cláusula son 35 millones este verano y 25 el que viene, cuando quizá sí aparezca un comprador y el propio jugador prefiera jugar en un equipo que le pague bastante más que el Atlético de Madrid (destino Premier, seguramente). En cuanto a Jiménez, recién llegado no puede dar el relevo a Mandzukic con la calidad de minutos deseable y Arda está lesionado.

Así pues, mañana todo apunta a que veremos un once muy parecido al siguiente:

Moyá
Juanfran - Miranda - Godín - Siqueira
Gabi - Mario/Tiago
Koke - RG - Griezmann
Mandzukic

El problema vendrá el viernes, con la preparación tan justa la amplitud de plantilla se nota y mucho, en lo que el Madrid nos gana por goleada ya que puede cambiar 5-6 jugadores sin que se note en exceso, a nosotros nos vendría bien que los de mediocampo hacia delante se fuesen poniendo a tono y llegasen los últimos efectivos. Esperemos contar mañana una victoria, así el viernes será más sencillo lograr el objetivo.