La liga es aburrida
Recordaréis vosotros,
atléticos como yo, que Simeone cada vez que le preguntan por la liga dice que
es aburrida, no lo dice cuando pierde (que también) sino también cuando gana.
Esto se explica fundamentalmente por las goleadas y barbaridades de puntos que
consiguen los dos todopoderosos año a año, pero es que como dijo hace poco en
la Cope, el Atlético de Madrid también las consigue y eso no le resta un ápice
de aburrimiento por ello. Hoy el Atlético ha conseguido hacerle un
"siete" al Getafe, una goleada que no se veía por el Calderón desde
el 7 de febrero de 1988 frente al Real Mallorca, en esa goleada participaron
Alemao, Parra, Salinas (2), Landáburu, Eusebio y Futre, casi nada. Por otra parte,
el Barcelona abrió la tarde con un 4-0 al Granada aun con bajas, y el Madrid
respondió con un 0-5 en Almería, como se puede observar han metido 16 goles
entre los tres equipos y no han encajado ni tan siquiera uno. ¿Divertida?
Juzguen.
Centrándonos en el partido,
el Cholo había decidido no forzar con un Diego Costa que probablemente estaba
para jugar media hora larga y esperaba su sitio en un banquillo de lujo, digo
esto porque también estaba Godín, recién llegado de su concentración con
Uruguay. El partido empezó flojo, el Getafe se había hartado de pedir
intensidad para frenar al Atleti y en eso basó sus opciones, cera y más cera
consentida por un trencilla realmente malo, y digo esto porque aunque pensé que
era algo en contra nuestra... luego compensó/se equivocó por otro lado. Encontrar
un buen árbitro se ha convertido en algo parecido a la búsqueda del "Santo
Grial".
Lo dicho, aparte de la
permisividad inicial se sumó un exceso de celo con RG, que al recibir contacto
en el área cae de forma sospechosa y se gana la tarjeta, es cierto que no es
penalty, pero al existir contacto no es tampoco para amonestar al muchachote. En
fin.
Cuando se quiso dar cuenta el
Getafe ya merecía llevar un par de goles en contra pero se había librado por
tablas, a la tercera llegó la vencida en un corner que cabecea RG perfectamente
ajustado al poste. Con el primer gol se serenaron los ánimos, el Getafe dio un
paso atrás más evidente (¿jugó Courtois?) y comenzó su declive. Pudo marcar
Koke el segundo en un mano a mano que desaprovecha, pero se resarció minutos
después con un centro de Juanfran que aunque en un primer momento pareció que
desviaba el canterano, luego después se vio que era Lopo el autor del tanto.
Con el 2-0 ya se intuía que el partido estaba en el zurrón, pero terminó de cerrarse
el círculo cuando Valera vio la segunda amarilla por sacar el brazo para cortar
un pase que tampoco era como para jugarse la roja... con 10 y 2-0, ¿quién
apostaría por el Geta? Ni los diez espontáneos que se refugiaban detrás de una
pancarta que decía "Marea azul", patética imagen de una inexistente
afición que tiene a un equipo en Primera con las gradas vacías, que luego salga
el ilustrísimo Sr. Torres a pedir un estadio más grande...
Ya en la segunda parte llegó
el vendaval de juego y goles, el Cholo apostó por salir a comerse al rival y no
defraudaron sus muchachos. En tan solo 5 minutos habían conseguido el tercero y
cuarto. Primero Villa para empujar un centro brutal de Juanfran y después RG
con otro centro lateral, que a su vez estuvo a punto de marcar el quinto sin
dar respiro a nadie reventando el larguero. Filipe, que también dejó
muestras del fenomenal jugador que es, fue un puñal en el costado azulón, pudo
marcar el quinto también en una jugada que acaba fusilando y parando Moyá.
El Cholo no se conformaba,
muestra de ello fueron los cambios, DC y Adrián por RG y Koke, más madera para
el ataque rojiblanco, y Óliver por Gabi. El partido cogía un ritmo vertiginoso
y una peligrosa inclinación hacia la portería visitante de un Moyá que
barruntaba la humillación. Y llegó el quinto, Diego Costa anota uno de los
goles más bonitos que se han visto en mucho tiempo con la rojiblanca, Gabi mete
un balón al corazón del área y como le venía un tanto retrasada para
rematarla... Diego se inventa una chilena que acaba en golazo. Después, Adrián
arranca desde mediocampo, llega al lateral del área y mete un pase perfecto al
segundo palo para que la empuje Villa. Gol más del primero que del segundo, el
sexto de la noche.
Con todo ya visto para
sentencia y tras varias ocasiones que no fructificaron, Adrián metió el séptimo
que cerró una noche mágica para la parroquia atlética. Si alguien duda que
somos el mejor equipo de "la otra liga" que repase el partido de hoy,
la pregunta es, ¿tanto como para meternos por delante de algún tramposo? Pues
no lo sé, aun es pronto.
