Ganó el Barça, ganó el fútbol
La final de la Champions la ganó el “Pep Team”, en una clara continuación de la Euro 08. Y lo hizo ante el Manchester United, el equipo en que muchos veían la criptonita del Barça, un conjunto con seguridad defensiva, buen medio más individualidades arriba. Dio igual.
Este Barcelona tiene todo eso y mucho más, con la seguridad que da tener las bases en la cantera, no olvidemos que Valdés, Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta y Messi son jugadores de su fútbol base. Siete sobre once titulares, parece un equipo de los de antes, cuando “tus” jugadores formaban el equipo reforzados por extranjeros que realmente eran buenos.
El partido duró 8 minutos, los que tardó Eto’o en apuntillar a un Manchester United que salió fuerte, pero que con el gol se empezó a diluir. Tomó el mando un centro del campo superdotado, Xavi-Iniesta… eso fue suficiente para ahogar a los ingleses. Nunca supieron leer la situación y menos su entrenador, superado en cada momento y demostrando un patetismo que no tiene parangón en los cambios.
Si te han dado un baño en el centro durante la primera parte, por mucho que pierdas nunca debes quitar a un tipo como Anderson para meter a Tévez, por mucho que le coloques algo retrasado. No rinde, no sabe dominar el tempo del encuentro. Después, para rematar el despropósito coloca a Berbatov por Park, coreano normalillo. Así su disposición pasó a un extraño 4-1-5. ¡Hasta cinco delanteros! Berbatov, Rooney, Tévez, más Cristiano –sobreactuado- Ronaldo y Giggs revoloteando por allí.
Cuando quiso darse cuenta, su desmontado equipo había hincado la rodilla por segunda y definitiva vez. En ese momento era tarde para meter un centrocampista como Scholes que diese coherencia al dibujo, capitán general en las islas, hoy se comportó como un vulgar grumete. Abuelo, estas son cosas serias.
Del partido poco más que añadir, un Cristiano desbordado se comportó como lo que es, un niñato presumido, consentido, pedante, soberbio, … haciendo lo que más le gusta, chuparse los balones él solito aunque dispare desde Cuenca a Gibraltar (¡español!), mirar el video-marcador por si le apunta la cámara y sobreactuar. La mentira más grande de futbolista en años, ojalá firme cuanto antes en Concha Espina por la módica cantidad de 85 kilazos.

Por cierto, las entradas de Scholes y Cristiano merecieron más castigo, el primero porque le pudo partir la pierna a Busquets y el segundo porque era la tercera con Puyol con el agravante de cometerla ya fuera del terreno de juego. No sólo perdieron sino que rabiaron.
