Kun coloca la soga al Depor
El Atlético de Madrid arrancó anoche una victoria fundamental de cara a jugar el año que viene la UEFA ante un Deportivo de la Coruña que, si no lo remedia en las dos próximas jornadas, luchará por no descender hasta el último partido de liga.
Son más importantes los tres puntos de lo que pueda parecer, el séptimo clasificado jugará competición europea disputando una previa en Julio y otra en Agosto, luego lío habemus con las vacaciones si ocupasen finalmente esa posición -en el fondo se lo tendrían merecido, qué carajo-, por tanto mejor apretar para ser quintos, que sólo disputas una previa en Agosto. A falta del partido del Athletic, el Atlético duerme sexto en la tabla empatado a puntos con el Sevilla, quinto.
Mientras tanto, un Deportivo timorato en casa obtuvo la nada como premio. Ya saben cómo anda el fútbol “moderno”, un empate a cero en casa se considera un resultado primoroso y como tal se actúa en consecuencia. Lo que no saben (o sí) los estrategas de barrio es que cuando decides defender como primera opción, la mayor parte de las veces pinchas, ¡porque el empate también se considera pinchar, eh!
Volvían al once rojiblanco los sancionados Tiago y Reyes, devolviendo una teórica fluidez al juego atlético que ni por asomo puede ofrecer el Tarugo de Tajonar. Debido a “razones ajenas a la organización” no pude prestar la atención necesaria como para juzgar convenientemente si fue así o no, sólo vi un hombrecillo menudo que destacaba entre la mediocridad reinante, un tipo capaz de sacarse un latigazo seco desde la frontal al larguero deportivista. El Deportivo lo fiaba todo a un chispazo de Valerón en forma de pase a Xisco, eso o una jugada de estrategia para desatascar su empanada táctica.
Sin embargo, y a pesar del empanamiento blanquiazul, el partido no terminaba de caer del lado madrileño, las ocasiones se perdían una tras otra ya fuese por malas elecciones a la hora del último pase, por finalizaciones defectuosas, etc. Tampoco le ayudó a los coruñeses la expulsión de Lopo, que terminó de enrocar a Lotina en su mezquino planteamiento, agravándose con la presencia de un fundido Valerón a partir del minuto 60-65 de juego. Es decir, jugaron buena parte del partido con 9 jugadores y medio.
Diego Costa volvió a defraudar al pasar completamente inadvertido, pero su sustituto (Forlán) tampoco lo hizo mucho mejor. Cada vez que le cayó el balón se lo jugó -como siempre- estuviese donde estuviese, llegase de primeras o tras un pequeño control, así se hace difícil que el uruguayo vuelva a entrar en un equipo que debe actuar como tal. Precisamente en la jugada en la que olvidó su individualismo el Atleti sacó provecho, Juanfran (que había entrado por Elías) penetraba en el área en diagonal desde la derecha, le tira la pared a Forlán que la devuelve… el extremo encuentra oposición en un central gallego que le impide disparar a puerta pero no ceder a un Agüero que apareció por el centro del área libre de marca, el resto de la jugada ya la imaginan. El ‘10’ empuja el balón junto al poste, fuera del alcance de un Aranzubía que en última instancia salió a quemarropa para tapar el mayor hueco posible.
Los últimos 15 minutos de partido sirvieron para ver lo que pudo ser y no quiso que fuese el entrenador local, la búsqueda de un punto que les diese respiro en la lucha por el descenso, y bien pudo llegar si no fuese por De Gea y la fortuna. Ellos sabrán, ahora se han encontrado con un escenario bien complicado, con la soga al cuello y el implacable tiempo consumiéndoles.
La próxima jornada jugaremos frente al Málaga, sin derecho a fallo si queremos seguir en la pelea por la plaza UEFA directa.

