Diego Costa se basta para ganar al Betis
Ganó el Atlético de Madrid al
Betis en el Calderón cerrando esa colección de partidos entre ellos que comenzó
hace tres semanas y que ha dejado un balance positivo para los rojiblancos, dos
victorias y un empate, éste en las postrimerías de la vuelta de Copa en una más
que discutible decisión del trencilla. Entre medias, muchas rencillas y piques
con Diego Costa como epicentro de la polémica, pero no crean que el muchachote
es el culpable como nos pretenden hacer creer los medios, ni mucho menos.
Consciente de ello, Simeone
decidió dejarle en el banquillo de inicio (de haber jugado los 90’ hubiese
terminado en la ducha antes de tiempo) y apostar por Adrián, toda vez que
Falcao ya estaba en teóricas condiciones de competir. Partido discretito del
colombiano que pone de manifiesto su inactividad en las últimas fechas, le va a
costar volver a coger el ritmo y a ello no ayudará los viajes transoceánicos
para disputar un puñetero bolo que nada favorece al club que le paga. Cacicadas
de la FIFA.
El caso que faltaba la chispa
del brasileño, tan enchufado últimamente, Adrián a día de hoy aporta poco o
nada, algún desmarque y arrancada con destino a ninguna parte… a pesar de todo,
Arda pudo adelantar al poco de comenzar con un mano a mano que no negoció bien
y que permitió que Adrián (el del Betis) pudiera lucirse con una palomita. Poco
después volvería a lucirse tras un primer fallo en el despeje, que engancha
Gabi desde la frontal y desvía el meta. Poco más en una primera parte de perfil
bajo, en la que se jugó al tran-tran y en la que Arda dejó algún regate y
jugada para la galería, pero sin ser tampoco determinante.
En la segunda parte cambió el
guión con la salida de DC por un alicaído Adrián López que incluso recibió
tímidos pitos de la grada, y no era por el cambio ya que el brasileño sí
recibió una sonora ovación. Incluso Falcao pareció revivir artificialmente al
ver cómo éste arrastraba a los centrales, dejándole mayor libertad. El gol
llegó tras un corner provocado por un disparo lejano del colombiano, Koke lo pone
al primer palo, allí nadie logra contactar con el esférico, botando y llegando (dejando
atrás al portero) al segundo palo donde DC se adelanta a los inocentes
defensores verdiblancos y conecta con la cabeza para marcar.
El tanto fue una liberación
para los colchoneros, se había conseguido lo más complicado, adelantarse en el
marcador sin grandes alardes. A partir de ahí se generó una batalla sin cuartel
con DC como actor principal. Cierto es que pisa a Rubén Pérez y podría haberse
llegado a ganar la expulsión bajo el criterio de algún colegiado, pero también
es cierto que la amarilla estando el balón por medio, tampoco estaba tan mal
señalada.
Los béticos no lo entendieron
así y decidieron tomarse la justicia por su mano, pegar, pegar y pegar. Además,
el triste de Amaya todavía estaba escocido por su fallo en Copa que dejó en
bandeja el tanto del brasileño… si eres un manta, jode que te lo digan, pero
eso no borra lo malo que sé es. Cañas simuló una agresión con tirabuzón y
retorcimiento (con los ojos abiertos y mirando hacia el árbitro) para forzar la
segunda del ‘19’, y mientras tanto Rubén
Pérez pegaba a Godín en una entrada con nocturnidad y alevosía, de naranja
oscuro. Con tangana incluida, sólo vio la amarilla por la acción y Perquis-Miranda
otra por los empujones.
No contento con ello, Cañas
volvió a cometer otra entrada por detrás sobre DC que bien podría haberle
lesionado, pero Undiano volvió a dejarlo en amarilla, ¿qué habría ocurrido si
hubiese sido al revés? ¿qué diría el bocazas de Mel? El fútbol quedó a un lado,
el Atleti ya se daba por satisfecho con el golito y los béticos se preocupaban
más de pegar que de jugar, prueba de ello fue que no dispararon más a puerta en
el encuentro y que murió así. La mala noticia ha sido la quinta del brasileño
que le impedirá jugar en Vallecas justo en la semana que Falcao puede sufrir el
“virus FIFA”.
