Este no es mi equipo que me lo han cambiado
Venía el Atlético de cuajar un partido serio frente al Celtic, un equipo en clara decadencia como hemos reconocido la mayoría, con un patrón de juego desconocido para los púberes y ya casi olvidado para los más mayores. Agarrados tautológicamente al ramplón resultadismo (ese que tantas veces te deja con las vergüenzas al aire) ya muchos creían que la base para conseguir algo importante se basaba en defender juntitos y esperar a que los de arriba cazasen alguna. Diego, Manzano mediante, ha cambiado la historia.
Y permítanme centrarme en este futbolista, lo hago porque hoy claramente se ha visto dos atléticos sobre el campo, el de la primera parte con el brasileño en el campo fue un equipo con brújula, con un tipo que sabe en todo momento qué conviene al juego, que da rapidez cuando se necesita y vira sobre sí mismo si la jugada lo requiere, un tipo especial. El segundo -sin él- no fue mal equipo, cierto que se vio con el resultado de cara y un rival casi entregado, condicionante claro, pero la circulación fue más pastosa, mascada en algunos momentos y no tan clarividente, un buen equipo… sin más.
Lo bueno, aparte de Diego, consiste en que hay más piezas de nivel por detrás, no sólo consiste en tener al crack más abrigado del mundo -rodeado de mantas- sino que los Turan, Reyes, Falcao o Tiago han demostrado hoy que están ahí para dar mucho que hablar, sin decir nada de los que esperaban en el banquillo. Un lujo.
El partido ha sido un baño total del fútbol a un Racing que ni se ha enterado de qué iba el asunto, desde el primer momento han maniatado al rival hasta el punto de que los goles caerían poco a poco. Acertó Falcao en una buena jugada de combinación entre Diego, Reyes y Falcao, éste último remata primorosamente.
Después llegó un gol anulado (legal) en el que Diego encuentra un pase increíble a Tiago a la espalda de la defensa cántabra, Tiago deja con el pecho a Falcao, que empuja a la red. Debió subir al marcador. En plena avalancha de fútbol (no llegábamos a la media hora), Diego recibe un balón en el pico del área y, viendo que no iba a sacar mucho partido, mete la puntera lo justo para que el central le atropelle torpemente. Penalty. Transformó Falcao pausadamente, amagando.
Pudo ser peor, en una jugada no se acertó con la meta de Toño por liarse entre unos y otros a complicar la jugada, aparte del paradón inicial del meta. Vendaval rojiblanco.
Así se llegó al descanso. En la segunda parte hubo cambio de partida, salió Diego para dejar paso al ex deportivista Adrián. Aparente cambio de dibujo a un 4-4-2, pero en realidad Turan bajó a ocupar el sitio del brasileño en el sistema. La posesión siguió perteneciendo a los rojiblancos, sin embargo, como dije al principio, se volvió más previsible y lenta la transición, lo que no impidió que Turan encontrase desde el balcón del área un pasillo en diagonal al desmarque del colombiano, un asesino del área que tan pronto saca el subfusil como te apuñala sutilmente con una vaselina. Un auténtico boina verde.
Manzano comprendió que la semana nos ofrecerá emociones fuertes retirando también a Falcao por Pizzi, debutante hoy en partido oficial. Con el Sporting en 72 horas y el Barcelona en seis días, tampoco era plan de forzar con tus hombres menos rodados y a la vez más importantes. Se afeó el encuentro con un Racing al que no le sentaba muy bien perder tan claramente y con un Atlético que tampoco quería forzar.
Redondeó la tarde Adrián con un gol de cabeza en el punto de penalti gracias a una rosquita de Turan, muy participativo todo el partido. También hubo minutos para Juanfran, que salió por Reyes.
