Mostrando entradas con la etiqueta racing. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta racing. Mostrar todas las entradas
85 comentarios

Racing Santander 0 - Atlético de Madrid 0

Lamentablemente, y como ya avisé, no pude ver el partido de esta tarde. Sin embargo me han comentado (y he leído) que el equipo ha gozado de numerosas ocasiones de gol, y que en parte ha sido mala suerte no haber vuelto con los tres puntos en el morral. 

No seré yo, obviamente, quien dé o quite razones a tales argumentos, sólo sé que al equipo le falta gol. En los últimos tres partidos se ha marcado un gol y no se ha encajado ninguno (5 puntos), son números positivos los defensivos, pero preocupantes los ofensivos, si bien es cierto que en Anoeta se marcaron 4 goles... habría que trabajar, una vez solucionada la retaguardia, con los delanteros un poquito. Creo. 

101 comentarios

Este no es mi equipo que me lo han cambiado

Venía el Atlético de cuajar un partido serio frente al Celtic, un equipo en clara decadencia como hemos reconocido la mayoría, con un patrón de juego desconocido para los púberes y ya casi olvidado para los más mayores. Agarrados tautológicamente al ramplón resultadismo (ese que tantas veces te deja con las vergüenzas al aire) ya muchos creían que la base para conseguir algo importante se basaba en defender juntitos y esperar a que los de arriba cazasen alguna. Diego, Manzano mediante, ha cambiado la historia.

Y permítanme centrarme en este futbolista, lo hago porque hoy claramente se ha visto dos atléticos sobre el campo, el de la primera parte con el brasileño en el campo fue un equipo con brújula, con un tipo que sabe en todo momento qué conviene al juego, que da rapidez cuando se necesita y vira sobre sí mismo si la jugada lo requiere, un tipo especial. El segundo -sin él- no fue mal equipo, cierto que se vio con el resultado de cara y un rival casi entregado, condicionante claro, pero la circulación fue más pastosa, mascada en algunos momentos y no tan clarividente, un buen equipo… sin más.

Lo bueno, aparte de Diego, consiste en que hay más piezas de nivel por detrás, no sólo consiste en tener al crack más abrigado del mundo -rodeado de mantas- sino que los Turan, Reyes, Falcao o Tiago han demostrado hoy que están ahí para dar mucho que hablar, sin decir nada de los que esperaban en el banquillo. Un lujo.

El partido ha sido un baño total del fútbol a un Racing que ni se ha enterado de qué iba el asunto, desde el primer momento han maniatado al rival hasta el punto de que los goles caerían poco a poco. Acertó Falcao en una buena jugada de combinación entre Diego, Reyes y Falcao, éste último remata primorosamente.

Después llegó un gol anulado (legal) en el que Diego encuentra un pase increíble a Tiago a la espalda de la defensa cántabra, Tiago deja con el pecho a Falcao, que empuja a la red. Debió subir al marcador. En plena avalancha de fútbol (no llegábamos a la media hora), Diego recibe un balón en el pico del área y, viendo que no iba a sacar mucho partido, mete la puntera lo justo para que el central le atropelle torpemente. Penalty. Transformó Falcao pausadamente, amagando.

Pudo ser peor, en una jugada no se acertó con la meta de Toño por liarse entre unos y otros a complicar la jugada, aparte del paradón inicial del meta. Vendaval rojiblanco.

Así se llegó al descanso. En la segunda parte hubo cambio de partida, salió Diego para dejar paso al ex deportivista Adrián. Aparente cambio de dibujo a un 4-4-2, pero en realidad Turan bajó a ocupar el sitio del brasileño en el sistema. La posesión siguió perteneciendo a los rojiblancos, sin embargo, como dije al principio, se volvió más previsible y lenta la transición, lo que no impidió que Turan encontrase desde el balcón del área un pasillo en diagonal al desmarque del colombiano, un asesino del área que tan pronto saca el subfusil como te apuñala sutilmente con una vaselina. Un auténtico boina verde.

Manzano comprendió que la semana nos ofrecerá emociones fuertes retirando también a Falcao por Pizzi, debutante hoy en partido oficial. Con el Sporting en 72 horas y el Barcelona en seis días, tampoco era plan de forzar con tus hombres menos rodados y a la vez más importantes. Se afeó el encuentro con un Racing al que no le sentaba muy bien perder tan claramente y con un Atlético que tampoco quería forzar.

Redondeó la tarde Adrián con un gol de cabeza en el punto de penalti gracias a una rosquita de Turan, muy participativo todo el partido. También hubo minutos para Juanfran, que salió por Reyes.

133 comentarios

Pachangas veraniegas

Este post no es sino una continuación del anterior, “tazón de realidad atlética”, en el que unos jugadores que no creen en la palabra esfuerzo deambulan sobre un terreno de juego esperando a que el colegiado les mande a la ducha, felices por tachar un compromiso que les acerca irremediablemente a sus (in)merecidas vacaciones estivales.


Con esta tensión propia del Colombino o el Teresa Herrera resulta lógico y normal que un rival como el Málaga o el Racing, ambos jugándose la vida, te terminen pasando por encima tanto física como psicológicamente. Pero oiga, ¿el Atlético no se juega nada? No, o eso dejan entrever los futbolistas que una vez más en esta temporada han ensuciado el escudo colchonero, aquellas noches de Europa League, aquel partidito en Alicante, aquella tarde del Ciudad de Levante, aquel… les da igual, si mañana leen en la prensa la palabra “conjura” no se la crean, se están cachondeando de ustedes, pobres ignorantes atléticos, la única conjura que comprenden tiene el color morado de los billetes de 500€, esos que se llevan a espuertas sin cumplir lo mínimo exigible, pelear cada balón.


Decían que Caracorner se había reunido con la plantilla para pedirles un esfuerzo que evitase la séptima plaza -por la incómoda previa del mes de julio-, desde entonces dos derrotas consecutivas y la octava plaza en el horizonte. No me dirán que incumplen estos muchachos…


El análisis del partido carece de importancia en estos casos, sólo existió el Atlético desde el instante en el que marcó Mario Suárez en el rechace de un corner (min. 11) hasta que empató Kennedy media hora más tarde, durante ese rato pareció maniatar a un equipo cántabro al que le costaba salir de la cueva. Un jodido espejismo, como casi todo en este club, un Matrix a la rojiblanca del que difícilmente escaparemos. Los goles encajados concuerdan con la temporada, una broma tras otra hasta que al final te preguntas qué narices haces frente a la pantalla y por qué no decidiste emplear el tiempo en algo productivo. Así de triste como de real.


Felicitaciones al Racing por su salvación. Si hace tres días le tocó al Málaga, ahora era el turno de los cántabros… el domingo le tocaría al Hércules de no ser por su situación límite, pero no se preocupen que seguramente les “endulcemos” el trance del descenso con una victoria sonada, como aquel 4-0 de la ida. No es cuestión de calidad, ni mucho menos de suerte, tan sólo consiste en desear ganar y pelear por ello, de ambición, de vergüenza torera, justo de todo lo que carece este grupito de pseudo-jugadores profesionales.


Gracias a todos vosotros, directiva, cuerpo técnico y jugadores, cada día enterráis un poco más eso llamado ATLÉTICO DE MADRID. Sin vosotros, no sería posible.

92 comentarios

Simulacro de crónica

En noches como la de hoy, escribir una crónica implica un esfuerzo difícilmente ponderable, y obligar al lector a seguir dándole al scroll-roll del ratón puede meterme en problemas judiciales, por tanto sólo los valientes o los amantes de las novelas de Stephen King deben continuar.

Hoy el partido del Vicente Calderón enfrentó al Gil de Madrid, ese equipo con múltiples alternativas, compensado en su mediocridad y unas dosis de fatalidad (y si..) se enfrentó al Racing de Santander, un conjunto que hace 8 años que no rasca una victoria en nuestro feudo. Tendrán que esperar un año más, y quizá si no lo consiguieron hoy podríamos decir que lo tendrán crudo para conseguirlo, aunque en el Circo Price que se ha convertido el Calderón cualquiera sabe lo que ocurre el próximo curso.

Al equipo de rayas rojiblancas le pones la camiseta del Murcia (que no se enfaden los murcianos) y da totalmente el pego, cuesta creer que se puede jugar peor, con más ansia y sin ningún tipo de orden, un equipo que parece cualquier cosa menos eso, un equipo.

Faltaban varios jugadores hoy, Reyes era uno de ellos por una expulsión discutible (bajo mi punto de vista, ya que Dátolo aun se está descojonando en su casa) en el partido de Copa, la imaginación, clase y calidad del centro del campo. Tras las salidas de Simao y Jurado, éste a principio de año, no existe ningún jugador en el centro del campo que posea la capacidad de crear fútbol de la nada, quizá Mérida pero todavía es una apuesta y no una certeza, una jugada muy arriesgada desde la indirección deportiva.

Así, el equipo salió con un trivote que no era tal porque la Perla de Tajonar ocupaba la banda diestra, en un alarde de innovación táctica. Si un tipo ha demostrado ampliamente su incapacidad para repartir juego por el medio, si le aparcas en la banda donde carece de velocidad y desborde… entonces lo va a bordar. Sólo Mérida cumplió su labor con gotas de calidad, le falta simplificar para no perder contragolpes o salidas rápidas por eso precisamente, buscar la vistosidad en vez de la practicidad, aunque en noches como ésta se agradece su esfuerzo.

El partido carece de crónica porque no hubo en ningún momento, dos no juegan si uno no quiere. En este caso no quiso ninguno, el Atlético -perdón, Gil de Madrid- se desconectó del partido al lesionarse Tiago a los 20 minutos, su sustituto fue el inefable Valera que desplazó a RG al medio para que desde su posición natural (es un decir) diese un curso de cómo cobrar un pastizal sin merecerlo, pero oigan, ¡qué casta le pone!

Ya digo, el partido no existió. El Kun contra el mundo, no estaba el argentino para muchas historia desasistido por completo y ése es el resumen en líneas generales. Diego Costa intentó varias veces sin éxito ninguno controlar un balón, lo de este chico empieza a ser de expediente X, no hizo nada bien, ni control en carrera, ni en parado, ni ná de ná.

La Champions suena a cuento de verano, el Valencia y Villareal cuentan con todas las de ganar en esta “guerra” que más bien denominaríamos batallita. La plantilla no da más de sí, desde el club venderán humo y nosotros, si somos estúpidos, lo compraremos.

148 comentarios

A la final de Copa

La pregonada remontada invocando al espíritu de ‘Corocotta’ quedó en agua de borrajas al poco de comenzar el partido, puesto que el Atlético reventó toda ilusión al marcar. Un golpe en la “cocorota”.

Hubo un susto inicial en forma de autogol a la salida de un córner, el murciano Valera empeñado en cobrar protagonismo remató contra su portería en el primer palo sin ningún rival cerca. De cárcel. Intuíamos borrasca.

No obstante, el propio Valera 3 minutos después, rozaba una falta cruzada botada por Reyes, que se coló en la meta racinguista sin que el guardameta pudiese hacer nada. Eliminatoria sentenciada, cinco goles separaban a los locales de la final.

A partir de ahí vimos un partido insulso, con poco ritmo, chispazos de algún futbolista y, me atrevería a decir, que poca tensión. Esto último lo justifico por la ausencia de faltas, y algo de choque. Sólo Reyes parecía algo desquiciado con Munitis.

Si en ese instante Quique hubiese retirado al Kun y a Reyes nadie hubiese protestado. Quizá el Barça.

Así llegamos a la segunda parte, tras la reanudación una bonita combinación entre Kun-Jurado permitió que el segundo se plantase solo frente al portero para batirle con el exterior de la bota. 1-2, si había poco interés, ahora ni te cuento.

Sin embargo, el partido empezó a calentarse con un rival herido en su orgullo (qué menos). Malo para el Atléti ya que Reyes empezó a meterse en mil batallitas con todo el que fuera de blanco, llegando a ver la cartulina amarilla por entrar al trapo. Mientras, el Kun recibía algún recadito. Entre tanto se marchaba Tiago por RG en un claro ejemplo de reservar cara al partido del domingo.

Menos mal que Quique, ahora sí, vio peligrar a los dos futbolistas y decidió cambiarles. Primero entró Ibra por Agüero, más tarde sería Simao por Reyes. Ahora sí que el partido era totalmente prescindible.

Fruto de ese calentón santanderino, Cristian se autoexpulsó al propinar un codazo a Ibra tan flagrante que su cara de asombro merece otro partido, uno por violento y el otro por mentiroso.

Al quedar con 10, el Racing bajó los brazos, el Atléti tocó por todo el campo en una demostración de lo que debería ser el fútbol a practicar, con el paso de los partidos habría que pedirles un pelín de velocidad en la transición del pase, pero bien, bastante bien.

Ya en las postrimerías del encuentro De Gea cantó en un disparo raso sin mucho peligro, y justo después Perea puso la alfombra roja a Tchité para que marcase el gol de la victoria cántabra. Visto así, mejor que marque el africano a entrarle violentamente, ver la roja y evitar una derrota que tampoco ha de quitar el sueño. Este relato llega a su fin. El último capítulo tendrá lugar frente al Sevilla, los sevillanos llevarán sombrero… para quitárselo al recibir al campeón. ¡Vamos, Atléti!

218 comentarios

Les da igual la Liga

Lo sé, suena crudo, quizá diréis que hasta excesivo, sin embargo da esa impresión. Por otra parte, mirando la trayectoria completa de la temporada, se puede calificar como bueno el empate en Santander. Me explico, el equipo ha viajado toda la temporada del puesto 11º para abajo, con partidos desquiciantes tanto en casa como fuera, ¿qué se podía esperar en casa de un “rival directo”? Un empate debe saberles a gloria.

Desde fuera (otras aficiones) dicen que los rojiblancos le ponemos cotas muy altas al equipo y así siempre se hace complicado cumplir. Puedo estar de acuerdo en algunos casos, como aquellas temporadas de Ferrando y cía en las que se pedía llegar a puestos europeos… donde no hay/había, no se puede sacar. En la campaña actual, reconociendo la falta de efectivos en algunos puestos (mal endémico) y el recambio en otros, es decir, una plantilla diseñada por “David el Gnomo”, bueno pues a pesar de eso ni por asomo este equipo debe luchar en los puestos de cola por eludir el descenso. De ahí que este empate me parezca una mierda pinchá en un palo.

Quique apostó por reservar al Kun no se sabe si por evitar una tarjeta que le privase del Atlético-Barcelona de la próxima jornada, si por cansancio (terminó fundido el jueves) o por otro motivo. Además, Reyes causaba baja por lesión. Su puesto lo ocupó Raúl García ¡en la banda!, Jurado ocupaba el enganche.

Mala pinta tenía esa alineación, no por la acumulación de centrocampistas, planteamiento loable si cuentas con tipos aptos para manejar el partido a tu antojo… caso contrario al rojiblanco. Reyes, el jueves, se retiró con 2-0 y un partido ya roto. Hasta llegar a ese punto, el utrerano fue clave, incrustándose a veces en el medio, asociándose con el Kun-Ujfalusi… en fin, lo que debe hacer un interior. Hoy perdíamos eso.

Por su parte, Tiago es un centrocampista cojonudo, pero necesita tipos que se muevan, que le pidan el balón en un desmarque o bien que vengan a pedirla. Si el ‘portu’ ve tipos que piden el balón al pie, sin moverse un ápice del sitio en el que están… entra en depresión.

Ése fue el problema del Atléti, murió (futbolísticamente, porque a pesar de los pesares pudo haber ganado) con un centro del campo que nunca guardó parecido al del jueves en la intensidad ni en el fútbol, con un RG negado para el fútbol, con un Jurado que sólo sabe jugar con el viento a favor y sin su referente, el Kun Agüero.

Después podemos hacer todas las lecturas que queráis, entre ellas podemos hablar de las ocasiones. Sin tener el balón, pueden crear ocasiones, no está prohibido. Quiero decir que pueden salir a la contra, obligar al rival a recular unos metros temiendo tus latigazos por velocidad, cualidad que tampoco tuvieron los once de la partida. Vamos, ni eso. Y queridos míos, sin fútbol ni ocasiones, eres un equipo condenado.

Del lado cántabro hubo ganas de gresca, muchas ganas de ganar a los rojiblancos y poca brillantez. Probablemente pensaban más en la “remontada” de Copa que en la Liga, como los rojiblancos. Les da igual la Liga.

157 comentarios

El día en que todo funcionó

El Atlético de Madrid venció 4-0 al Racing de Santander completando un partido notable en el que el fútbol de combinación apareció por el Calderón cuando ya nadie le esperaba. Enorme Kun, soberbio Tiago.

Las estadísticas ligueras hablan por sí solas, el Atlético de Madrid ha recibido hasta la fecha 4 goles en los cinco primeros minutos y 5 en los últimos cinco. La estadística se igualaría de sumar el gol encajado contra el Celta hace 14 días. Vamos, el equipo sale como un flan a los partidos, bien por falta de tensión, bien por nerviosismo.

Hoy no era día de pifias. El once titular -podría decirse que el de gala- desde el primer minuto salió a comerse al rival, todo fundamentado en minimizar los fallos atrás sin complicarse lo más mínimo, y circulación de balón apoyándose constantemente en Tiago-Assunçao, impecables todo el partido. A partir de ahí, el juego fluía a las bandas, volviendo al centro para rehacer la jugada o ganando línea de fondo ya fuera el interior o el lateral desdoblándole. Parecerá una gilipollez mayúscula para aquellos acostumbrados a ver fútbol en sus equipos, pero a mí me costó creérmelo durante minutos, ¡fútbol! ¡del Atléti!

A todo esto, el Racing quedó en el túnel de vestuarios, porque sólo achicaban agua en su campo. El chaval Canales intentó todo el choque meter balones interiores a las diagonales de los hombres de banda y al delantero boya (Xisco), para desgracia suya los zagueros rojiblancos decidieron firmar uno de los mejores partidos que se recuerdan. Únicamente recuerdo una jugada de Antonio López en la que corre sin ganas a cerrar a su par, que recula con el balón, mete un taconazo al desmarque de un compañero, mientras él se pasa la jugada con su parsimonia patética.

En un córner empezamos a saborear el gol, Assunçao o Perea peina en el primer palo y Tiago entrando solo por el centro del área estrella el balón en la madera. Susto gordo para los santanderinos. Poco después encontrarían premio.

De repente, en una jugada trenzada le llega el cuero al Kun, que internándose en el lateral del área centra pasado al segundo palo, donde un Simao libre de marca empalma de forma magistral al fondo de la red.

A renglón seguido, otra internada de Ujfalusi (se prodigó en ataque toda la primera parte) consigue meter un centro al corazón del área, allí el ‘10’ remata de cabeza flojito a las manos de Coltorti.

Ya en el minuto 40, Simao calca la internada del Kun del primer gol solo que éste mete el centro a medio metro del suelo, de tal forma que ni aciertan a despejar los racinguistas, ni Forlán remata hasta que Reyes, que pasaba por ahí, empala con violencia el segundo gol de la noche. La locura se desató en el campo, los jugadores hicieron piña, la grada saltaba de alegría… todo estaba saliendo a la perfección. En los minutos que he saltado el dominio era casi absoluto, con un equipo que actuaba como tal, justo lo contrario que tantas otras veces.

Y así se llegó al descanso. La segunda parte mantenía la incertidumbre de si todo sería pasajero, si recibían un gol con las complicaciones que conlleva o si terminarían por cerrar la eliminatoria. Fue lo último.

Nada más salir, Reyes, algo renqueante, fue objeto de una falta normalita que supuso su salida del césped aquejado de un esguince de rodilla (un mes de baja), las cosas empezaban a torcerse. Jurado ocupaba su lugar.

Tiago seguía impartiendo clases magistrales de cómo manejar el tempo del partido sin volverse majara en el intento, da pausa, distribuye, vuelve a ofrecerse, sombrerito por aquí, sombrerazo por allá, “dámela”, “toma que te la devuelvo mientras espero que tu marcador venga a presionarme a mí”… impresionante que no tuviese minutos en Turín. También que algunos dijesen que no es lo que necesita el Atleti. Hombres de poca fe.

Minuto 60. El Racing saca un córner como el que lanza un melón desde el tractor al mozo de abajo. Balón al Kun, contragolpe de 3 para 2, corre 40 metros antes de dársela a Jurado. Éste amaga y cambia de ritmo en la esquina del área, entre tanto Toni Moral (un centrocampista) le derriba torpemente fuera, Jurado aguanta la tarascada e intenta seguir, hasta que le agarran de una pierna… también fuera del área, solo que casi sobre la línea. El árbitro no iba a pitar penalti, pero en el último momento duda y se dirige a los 11 metros. Forlán no perdonó. El 3-0 era demasiada losa.

Para terminar de “joderla”, justo a continuación el Kun recibe en el piquito del área, se va de dos hombres hacia la portería y Torrejón le fulmina con un entradón descarado. Penalty como una casa, éste sí, aunque tuvo la cara dura de protestarlo. Forlán volvió a repetir. Con 4-0 Quique retiró a Paulo Assunçao (con amarilla) recibiendo una sonora ovación y a los 5 minutos al uruguayo haciéndole acreedor de otro aplauso.

El partido dio poco más de sí, una trifulca nada beneficiosa para los intereses locales y un visitante que nunca pareció tener la mirilla en la portería de “Van der Gea”, quizá por acierto local. La final parece al alcance de la mano.

Apunte: El año pasado el Atlético perdió 5-1 en El Sardinero. Ese resultado clasificaría igualmente para la final. No sé si alguna vez se remontó un 4-0 en Copa.