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Ya estamos aquí

Ayer el Atlético de Madrid se clasificó para la final de la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa) 40 años después, rememorando los tiempos en los que este equipo era grande, luchaba por los títulos y los conseguía con cierta regularidad. Cuando el Atlético de Madrid ascendió a Primera División hace 12 años, lanzó una premiada campaña de marketing en la que salía el hoy segundo entrenador del equipo (Germán 'Mono' Burgos) saliendo de una alcantarilla con el lema de "ya estamos aquí". Realmente no era así, aquel equipo era una parodia indigna de la historia rojiblanca, un equipo de chiste que, pese a Luis, lo más que lograba era viajar por mitad de tabla y pelear hasta el último momento por entrar a Europa por la puerta de atrás (Intertoto). Afortunadamente, y tras 8 años de travesía, el equipo volvió a ser campeón, fue la primera toma de contacto con el verdadero Atlético de Madrid, sin embargo el verdadero espaldarazo ha sido la llegada del Cholo Simeone a este equipo, empapando a la institución con el carácter luchador y ganador que siempre la ha caracterizado, pese a que desde determinados sectores se quiera vender un aura de fatalismo y fracasos habituales. Nadie dice que haya que ganar títulos habitualmente, tan sólo consiste en pelear hasta el último tramo la competición doméstica y dar una buena imagen en Europa, la Champions la juegan 32 equipos, 10-12 suelen ser muy buenos y sólo uno la puede ganar.

Arquímedes, uno de esos genios de la antigüedad, explicó el principio de la palanca y a él se le atribuye la célebre frase "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo". El Cholo es el Arquímedes rojiblanco, con el apoyo incondicional de una plantilla que cree ciegamente en él (pregúntenles y verán que todos mantienen el mismo discurso) ha conseguido "mover/agitar" el mundo futbolístico que les rodea, meterse en la pelea por la liga española y armarla gorda en Europa con una plantilla que no contaba en las quinielas al principio de la temporada, ni tan siquiera para disputar las semifinales. A base de ser un GRUPO, cohesionado, con calidad y una gran dosis de esfuerzo a lo largo de todo el año, se ha conseguido llegar a donde estamos.

Si la eliminatoria contra el Barcelona significó que Europa entera valorase al Atlético de Madrid como uno de los mejores equipos del continente, el partido de ayer era el disparadero, aterrizar en el Olimpo futbolístico, un lugar reservado para unos pocos privilegiados porque conseguir disputar la final de la Champions lo consiguen un grupo selecto de clubes, en los últimos 10 años el Barcelona, Manchester Utd. y Bayern llegaron a 3, el Milán, Liverpool y Chelsea a 2 de ellas y finalmente unos pocos equipos como Dortmund, Arsenal o Inter que jugaron una. Como se ve, nueve equipos se reparten las finales de 10 años. Pero lo verdaderamente importante no es llegar a esta final, que también, sino las sensaciones que desprende este equipo en los últimos años, no es flor de un día sino el fruto del trabajo bien hecho.

El partido de Stamford Bridge ha entrado en la historia rojiblanca, al Atleti le valía cualquier empate con goles pero aun así no salió a especular con el marcador y aprovechar cualquier fallo local. Mou sorprendió con una alineación que incluía 6 defensas, a priori parecía que saldría con defensa de cinco con laterales largos (Azpi y Cole) más David Luiz en el centro, pero después vimos que Ivanovic hacía de lateral y Azpi se incrustaba de interior diestro apoyando en labores defensivas. A pesar de ello el Chelsea no salió a defender puramente como en la ida, desde el primer momento se vio que querían llegar y marcar. Pudo decantarse rápidamente el partido si un centro envenenado de Koke en vez de dar en el larguero-palo y sacarla un defensor hubiese ido dentro. Los mediocentros rojiblancos (Tiago-Mario) estaban muy concentrados, presionando la salida de balón y distribuyendo rápidamente a los que debían llevar el peso ofensivo.

Pero llegó el palo blue. Una jugada que aparentemente no llevaba mucho peligro con William en la banda termina como si fuese una melé con el jugador en el suelo y los dos defensores rojiblancos mirando mientras la pelota sale de su área de influencia, aparece Azpi por allí, camina paralelo a línea de fondo y mete un centro raso hacia el corazón del área, donde FT iba a golpear raso, impactar en Mario y batir a un Thibaut que o le engañas con una acción de este tipo o sabes que te va a sacar una mano o pie milagroso. Fernando pidió perdón por el gol mientras nosotros éramos conscientes de que íbamos a sudar sangre para pasar, en estas rondas nadie regala nada ni ningún equipo es sencillo.

El equipo no cejó en su empeño, siguió intentándolo sin desesperarse y por ahí llegó el tanto salvador. Un gol que habrán visto repetido ya cien veces, centro de Tiago al desmarque de ruptura de Juanfran, éste según llega la mete hacia el área pequeña donde esperaban tres defensores ingleses que ninguno atina a despejar para que Adrián impacte en el segundo palo, mordida, quizá sin mucha fe como toda su temporada, pero lo suficiente como para batir a Schwarzer y voltear la eliminatoria, obligando ahora al Chelsea a marcar si quería pasar. Además era un gol psicológico, antes del descanso.

En la segunda mitad vimos a un Atleti nada conservador, el guión indicaba que el Chelsea seguramente se volcaría para intentar pasar y que quizá fruto del empuje los de Simeone se acularían para aguantar y tirar contras. No fue así. Mucha personalidad de los jugadores, quisieron la pelota y se dedicaron a presionar para recuperar y buscar sentenciar el choque.

Los londinenses la tuvieron en la cabeza de Terry, que remató picado encontrando una mano salvadora de Courtois que no suele fallar en las grandes citas, el belga se ha erigido en un seguro de vida que debería contratar el Atleti de forma indefinida, cueste lo que cueste. A continuación se pidió penalty a Arda, quizá no lo fue. No hizo falta porque poco después, ya con Eto'o en el campo por Cole (cambio que modificaba el esquema, Azpi pasaba a lateral zurdo en un 4-3-3) cometió un penalty tonto, típico del delantero que defiende en su área y mete el pie allá donde no debe, derribando a un rival. El penalty se celebró como si fuese el billete a la final, sin embargo había que marcarlo y de eso se iba a encargar un Diego Costa que no es precisamente un especialista. Tras un minuto de suspense, amarilla incluida, en el que no atinaba a colocar el balón como quería, marcó engañando a Schwarzer y ahí sí que terminó todo.


Con la eliminatoria patas arriba y media hora por delante dio tiempo a ver muchas cosas, la primera fue un cabezazo blue que encuentra el poste y las manos de Thibu, después el gol de Arda tras una larguísima posesión atlética que termina en un pase brutal de Tiago a la carrera de Juanfran que, como en el primer gol, mete un centro al segundo palo para que Arda remate de cabeza al larguero y recoja él mismo el rechace para empujarla a la red. El 1-3 ya era insuperable a falta de 20 minutos. Toda una afición estaba festejando que su equipo, el Atlético de Madrid, era finalista de la Champions gracias, entre otras cosas, a ese mantra de Luis Aragonés que tan bien ha sabido interpretar Simeone, "ganar, ganar, ganar y volver a ganar", no se olviden de él.

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Empate con sabor a derrota

El Atlético de Madrid y el Chelsea abrían las semifinales de Champions en el Calderón, partido con un ambiente excepcional, una afición volcada y un equipo que también rebosa de ilusión por disputar unas semifinales de la máxima competición continental, ya no digo alcanzar una final.

Sabíamos que el Chelsea de Mugrinho no iba a jugar al fútbol, que se iba a encerrar bajo el larguero e intentar cazar una contra en la mínima oportunidad que se les concediese... y así fue, también lo sabía Simeone y por ello optó por Diego en lugar de Villa. La posesión fue rojiblanca, la papilla táctica hablaba portugués.

Se hablaba de Courtois en la previa, ¿jugará o no jugará? Jugó, contra el equipo que tiene sus derechos y que tiene a Cech en su portería. El checo era dura hasta última hora, también jugó, pero se lesionó al cuarto de hora del partido en un despeje de un corner... luxación en el hombro y Schwarzer al campo.

El partido fue un bonito partido de frontón en el que el Atleti se chocaba contra la muralla londinense, Cahill, Terry y un David Luiz metido entre ellos se multiplicaban para achicar agua por alto, William, Ramires y Lampard se encargaban de estorbar por el medio... no había forma. No ayudaba tampoco que Diego se empeñase en ralentizar el ataque y que RG no tuviese su noche de acierto, todo remate salió mal.

Realmente no recuerdo las jugadas concretas de peligro, mucho balón colgado... para colmo, ya en la segunda mitad el árbitro perdonó la segunda amarilla a Lampard, una mano clarísima que pita el árbitro y por tanto es amonestación clara. Para colmo, ven la tarjeta Gabi y Mikel, en las protestas. Curiosa la tarjeta al capitán cuando ni siquiera se mete en el lío, sólo separa.

Entraron Arda por Diego, que mejoró la circulación, y Sosa por Mario... más entonado a la hora de meter balones al área. El meta inglés tuvo ciertos problemas, nervioso, pero no se pudo sacar partido de ello, ni Diego antes de irse con un disparo blando a las manos tras una mala salida, ni Gabi con una falta muy bien botada.


En el bando inglés, tan solo Torres peleaba contra el mundo, sacando una tarjeta a Miranda y un par de faltas a Godín. Escaso bagaje ofensivo para un equipo que quiere ser campeón. Empate sin goles que deja sabor a derrota porque el Atleti buscó y mereció más, ahora el partido de Stamford Bridge será una final en la que vale cualquier empate con goles, pero sabemos de alguien que jugará a forzar la prórroga y los penalties si hace falta.

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Supercampeones por aplastamiento

Antes del partido, el Atlético de Madrid partía en la final como el equipo inferior, ese rival que puede ganarte porque se trata de fútbol (once contra once y blablablá...), pero en todas las apuestas, incluidas las de un servidor, se contaba con un Chelsea a la postre vencedor. Se equivocaban. Me equivocaba.

Merecidísima victoria de los hombres de Simeone, muy metidos en el partido desde el primer segundo, y es que parecía que llevaban visualizando el partido desde hace semanas. Increíble la puesta en escena, que no dejó lugar a dudas sobre quién era mejor. Dicen algunos medios que ha sido el mejor partido de los rojiblancos en su historia, y la verdad no sabría si aventurarme tanto, dado que no he conocido (por edad) épocas gloriosas y delanteras míticas, muchos de los que hablan, tampoco. Sí es cierto, por el escenario (una final), el rival (un campeón de Europa) y el incontestable desenlace, que nos encontramos ante el mejor partido de los últimos 30-40 años. La final de Bucarest de hace unos meses fue grandiosa, una auténtica exhibición, pero el Athletic de Bilbao se parece al Chelsea lo mismo que un utilitario a un coche de competición.

El Chelsea del año pasado ganó la máxima competición continental, si se me permite la licencia, por fortuna. La que otorgan unos lanzamientos de penalty que, si bien te pueden dar la gloria, también te la pueden quitar de un plumazo, y es que recordemos que en la final el Bayern fue netamente superior, hasta el punto de ir por delante a poco del final. El rácano Di Matteo se salió con la suya, como frente al Barcelona. Esta temporada, parece haber cambiado el guión, con un juego distinto que busca ser protagonista, justo lo que le viene bien al Atlético.

Simeone planteó una guerra de guerrillas en la que la presión era fundamental y las ayudas defensivas nuestro medio para aguantar las acometidas rivales, a su vez, la salida fulgurante a la contra debía ser lanzada por Koke y Turan, de cuya precisión se apoyaría el éxito de Adrián y/o Falcao. Ay, ese colombiano, capaz de rematar un melón, si le entregas un buen pase, él se encarga del resto.

No había pasado mucho del partido cuando el Atleti había desarbolado a la defensa del Chelsea en un par de ocasiones, en una había mandado al larguero Falcao un centro venido de la izquierda, y en otra le habían hecho un penaltazo a Koke. Una lástima no haber aprovechado esas ocasiones, pero Falcao, que no entiende de lástimas, acertó en la siguiente. En carrera, entrando por el pico del área, se queda el balón un poco atrás, lo justo para perder al marcador y colocar el balón al palo largo, lejos de las manos de Cech y las piernas de un David Luiz que no pudo hacer nada. La final cogía tono rojiblanco.

Los blues, acusaron el golpe, tanto que no reaccionaron, o más bien el Atleti seguía insistiendo en su idea de dinamitar la final. Poco después, Falcao volvía a encontrar una vía de agua en el casco londinense, un pase que parecía no llegar, un desmarque que no sale del todo bien, pero un portero que se queda a media salida permitieron ver a Radamel un hueco en la escuadra más alejada, un tanto parecido al de la final de Bucarest, una semivaselina que no dejó tampoco opciones a un portero batido desde el momento en el que quedó en tierra de nadie.

El partido se había convertido en una fiesta, y los colchoneros un dolor de cabeza para los ingleses, siempre estaban en superioridad en cada parte del campo donde mirase, ahogando cualquier esperanza rival. Las contras seguían llegando, después de ataques infructuosos, que permitían exhibir la velocidad de Adrián, mayor claramente que la de su marcador Ivanovic. En una de esas, el balón le llegó a Turan (en orsay) que ganó línea de fondo y colocó un balón precioso al asturiano, que sólo debía empujar el tercero, pero no era su día y se disparó a la cara (literalmente), el rechace le quedó suelto a Falcao, que remató de cabeza al poste. Era el cuarto tiro, dos goles y dos postes. El quinto no lo fallaría.

Otra contra vertiginosa que cae en los pies de Turan, éste ralentizó la transición sin que soltase el cuero hacia el desmarque de ruptura de Koke o a la derecha, hacia Adrián. Había otros planes, por detrás llegaba Falcao como una locomotora para, recibir en el momento oportuno el pase, y apuntillar a Cech por bajo. Fue la apoteosis, 3-0 justo antes del descanso.

El partido parecía sentenciado, sólo un cambio radical en la segunda parte podría poner en peligro una victoria rojiblanca. No fue así, en el inicio Óscar sustituyó a Ramires, que como casi siempre, me parece un pufazo de futbolista importante. Fueron minutos en los que el balón pertenecía al Chelsea, pero su dominio era inútil. En esas, Adrián se rompió en una carrera, y fue el Cebolla el encargado de sustituirle, cambio a peor, si bien es cierto que el partido había bajado claramente de revoluciones y eso condiciona mucho.

Para colmo, el Atlético iba a apuntillar el partido, una falta lateral a 30 metros era botada por Gabi al corazón del área, allí Miranda aprovechaba un balón muerto para anotar el cuarto gol, en pleno festival. Todo lo que ocurrió después, incluido el gol de Cahil, fue anecdótico. Falcao se llevó la ovación de la noche y el Atleti la Supercopa. No hubo otra opción en los 90 minutos, así lo había decidido Simeone, y así lo había ejecutado Falcao, delanteros como él, salen pocos a lo largo de los años. Disfrutémosle mientras nos dejen.

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Premier League 2011/12

A punto de comenzar la Premier, la más tempranera de las grandes ligas, pues comenzará una semana antes que la española y dos antes que la italiana, los equipos apuran sus últimos días para confeccionar plantillas, ya sea para retener a sus estrellas o para contratar caras nuevas. A pesar de todo, podrán inscribir jugadores hasta final de mes, dándose el caso de futbolistas que empiecen la liga sin saber muy bien dónde jugarán esta temporada (caso Tévez, por ejemplo).

Sin más dilación vamos a analizar en qué punto se encuentran los equipos punteros y cuáles son sus aspiraciones reales, más allá de que crean luchar por una cosa y luego se dé otra -no sé de qué me suena eso-.

Manchester United

El actual campeón de la Premier, volverá a ser el principal candidato al título. Realmente no han perdido fuelle con respecto al año pasado, han cambiado a un portero veterano -hoy retirado- por uno quizá algo inmaduro, aunque con gran potencial y una confianza a prueba de bombas. Se puede decir que el equipo cuenta con un grupo cohesionado, que se conoce a la perfección y en el que curran prácticamente todos; mención especial para el coreano Park. Sus bandas asustan con Young (fichado este verano), Nani y Valencia, pero no sólo por la profundidad que le puedan dar al equipo sino porque en la punta encontramos a un tal Berbatov o Chicharito, tipos que rematan sin pestañear, unidos al plus de calidad que pueda aportar Rooney.

Predicción: Sin duda, los chicos de Sir Alex estarán en la pomada desde el comienzo.

Manchester City

Los vecinos se han hecho muy famosos últimamente a costa de los billetazos del jeque Al Mansour. Por primera vez disputarán la liga de campeones, es decir, desfilarán por los mejores estadios de Europa apareciendo en primera plana de los periódicos por algo más que por fichar estrellas. Personalmente no me convencen en absoluto, siguiendo una estrategia muy madridista en cuanto a contrataciones ya sabemos a lo que nos lleva… fracaso rotundo en Europa. Y es que una plantilla no se construye a base de cromos sino en base a un esquema y a un trabajo táctico que, por el momento, no le veo trabajar a Mancini. Porque esa es otra, el italiano difícilmente ganará un título importante con los citizens. Les falta centro del campo, principal campo de batalla a la hora de ganar una competición de regularidad como la Premier, y por mucho que Silva, Agüero o Tévez (está por ver si se queda) inventen una jugada de gol, el tedio está asegurado en el City of Manchester.

Predicción: Lucharán por quedar entre los tres primeros. Quizá no lo consigan. 

Arsenal

De unos años a esta parte, el Arsenal se ha convertido en un club que vendía a sus mejores jugadores en verano para fichar a otros jóvenes talentos con poco cartel, esta situación se ha interrumpido este verano, si bien la venta de Clichy afecta al once titular del año anterior. También es cierto que la salida de Cesc Fábregas o Nasri puede cerrarse en los próximos días… o no. Lo cierto, y ciñéndonos al papel, es que hablamos del mismo bloque del año pasado con un año más de experiencia y eso les hace fuertes. Habrá quien les niegue el pan y la sal, que critique la falta de títulos de AW y la radicalización de su filosofía, pero ahí pelean cada año hasta casi el final de la temporada con unas cuentas equilibradas que les permiten competir sin invertir auténticas millonadas (salvo cuando venden, claro). Quiero ver el resultado que ofrece Gervinho en los gunners, si rompe a goleador o se queda en un punta móvil con rapidez y buenos movimientos, recordemos que Henry en la época pre-Arsenal no era un crack ni mucho menos.

Predicción: Manteniendo este bloque, lucharán hasta las últimas 8 jornadas por ganar la Premier, después se deshincharán un pelín pues les falta un nueve puro. Preocupa Fábregas.

Chelsea

El tío Roman ha mantenido más o menos a los mismos hombres sorpresivamente, pues la tan cacareada renovación que iba a tener lugar en este verano se ha quedado en agua de borrajas. Mal asunto para los del barrio pijo. A este equipo le faltan centrocampistas como el comer, y sólo he oído hablar de Alexis, Agüero, Falcao o Llorente entre otros… un fallo garrafal que les costará con total seguridad un disgusto esta próxima temporada.

Sí han renovado la parcela técnica relevando a Carlo Ancelotti por el delfín de Mou, André Villás-Boas, en un intento por rememorar los tiempos en los que el Chelsea dominaba abrumadoramente en las Islas. En su primera temporada en la élite como primer espada, el portugués arrolló con el Oporto en su país y en la UEFA, donde apabulló a todos sus rivales sin excepción. No obstante, ya digo, el tipo no es mago y con Obi Mikel, Fat Frank y un Essien lesionado… francamente, se queda corto para más de 50 partidos. Se arrepentirán.

Predicción: Sólo el efecto Villas-Boas les puede aupar a luchar de verdad por la Premier hasta el final, les veo quedando entre los cuatro primeros sin más.

Liverpool

Fatal temporada pasada la de los reds, Roy Hodgson, el relevo de Rafa Benítez en el banquillo, cumplió el papel esperado y su contribución al juego fue funesta, tanto es así que en Enero de este año fue despedido para contratar a Kenny Dalglish como revulsivo. En esos momentos el Liverpool estaba fuera de los puestos europeos, consiguiendo terminar al final del campeonato una sexta plaza que les dio acceso a la UEFA. Se hicieron con Charlie Adam tras el descenso del Blackpool y con el pack Carroll-Luis Suárez tras vender a Torres… se puede decir que son más de lo mismo que siempre, si bien Adam les dará un mayor poder en el medio. Su defensa es lo peor del equipo, sin duda, muy blanditos.

Predicción: Para ser quintos les llega, quizá si pegase el petardazo uno de los de arriba se colasen en la cuarta plaza. Deberán remar incansablemente todo el año.

Tottenham

Poco se han movido los Spurs, no han conseguido firmar ningún hombre reseñable pero tampoco lo han perdido, que no es poco. Perdieron la batalla por la cuarta plaza con los skyblues a poco del final y se vieron en tierra de nadie, incluso amenazados por un Liverpool pujante que quería terminar de maquillar su temporada, no fue así y lograron la consolación de la quinta plaza. Harry deberá luchar mucho para reconquistar una posición en la que el Tottenham se vio desplazado ya hace unos cuantos años y de la que no hay forma de recuperar, salvo excepciones. En realidad les pasa algo parecido al Liverpool, lucharán por estar sobre la quinta plaza con la caña preparada por si alguno de los cuatro gallitos se despista o desfallece…

Predicción: Salvo movimientos de última hora, su plantilla les da para ser quintos o sextos, les falta una defensa segura y eso también lastra.

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La "matanza" de Londres

La pandilla de tíos que visten la camiseta del Atlético de Madrid volvió a abochornar a su afición FRACASANDO estrepitosamente en Stamford Bridge. Resulta doloroso escribir algo mínimamente presentable, también difícil porque parece que he escrito este mismo post 80 veces, ¿qué decir que no se sepa?

La noche sirvió para demostrar las carencias de la plantilla, ni están ni se les espera, todo aderezado con una indolencia impropia de profesionales multimillonarios como es el caso. Señores, en mi empresa si llego y me dedico a la ley del mínimo esfuerzo no me echan el primer día, ni el segundo, pero que nadie lo dude… me terminarán despidiendo. Aquí no, todo lo contrario, les premian con renovaciones millonarias, con subidas de sueldo y consintiendo motines. Lo digo en serio, hay un MOTÍN.

No me creo que este equipo sea tan malo como para llevar 6 puntos en 7 jornadas de Liga y un empate en tres partidos de Champions. Vale que Antonio López debería estar jugando en Segunda División, que Perea sea una calamidad con el balón en los pies, que Pablo tenga la misma cintura que un “jubilata”, etc. Sin embargo hay suficiente calidad arriba como para llevar más puntos, la defensa a grandes rasgos era la misma del año pasado a excepción de Heitinga, ¡y estamos recibiendo más goles! Abel… muy malo, malísimo, pero los jugadores tendrán que cargar con su cruz. No le quieren, igual que en Enero del año pasado no querían a Aguirre. Será triste que dentro de 8 meses si quieren vuelvan a echar al entrenador de turno, la culpa, del que consiente.

Volviendo al partido, me recordó a la matanza de Texas, película de terror de los años 70. Fuimos a Londres, nos quedamos “tirados” en mitad del partido gracias a un nuevo error de nuestro INFAME lateral izquierdo, y a partir de ahí fue un auténtico martirio. Para ser sincero aguanté hasta el 2-0, seguí oyendo el partido por la radio por si “se reenganchaban al partido” y nos cascaron el tercero. En ese mismo momento decidí que mi paciencia tenía un límite, este Atléti ha terminado en Champions por este año, ya veremos si nos toca seguir sufriendo en UEFA. La pregunta es, ¿cortarán cabezas esta misma noche? ¿o esperaremos al partido del Mallorca?

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Primeras impresiones en Inglaterra

Comenzó la Premier con el Chelsea-Hull City, un partido vibrante que tuvo el “pero” de las múltiples faltas que restaban ritmo a la contienda. A pesar de todo fue un choque muy de Premier, dos equipos con ganas de buscar la portería rápidamente sin mucha elaboración.

En ese barullo salió el Hull beneficiado, que sin llegar a la portería de Peter Cech claramente, de un disparo de Boateng en la frontal que rebotó en la rodilla de un Obi Mikel todavía en el suelo, le llegó una precisa asistencia a Stephen Hunt (ex Reading) para empujar al fondo de las mallas sin que Cech pudiese evitarlo.

A partir de ahí, repliegue total de las líneas “tigres”, control de los blues y ocasiones por un tubo. Drogba se erigió junto con Anelka en la mayor amenaza. En una falta a 25 metros de la meta, el marfileño logró un golazo que superó la barrera para colarse junto a la cepa del poste izquierdo. Empate. Quedaban 8 largos minutos para el Hull, que poco a poco cedía al empuje londinense.

En la segunda parte el partido seguiría con los mismos derroteros, salvo que al final el Chelsea logró dar forma a su empuje con el gol de la victoria. En estos partidos trabados, masticados, con tensión… es donde se ganan las ligas.

Por otra parte, el Wigan de Roberto Martínez (ex Swansea) logró levantar una victoria vital en Villa Park ante un candidato a competición europea como el Aston Villa. El Wigan desplegó un buen fútbol el rato que le vi, con un posicionamiento defensivo que nada tiene que envidiar a otros clubes de campanillas. Al final ganaron 0-2 aunque no pude ver ninguno en directo, una película tuvo la culpa. Sería sorprendente esta victoria, no obstante ya sabemos que los equipos de Martínez juegan con un tratamiento bueno del balón.

Para terminar, al final de la jornada un estupendo Arsenal de Wenger arrasó Goodison Park para desgracia de la parroquia “tofee”. El partido empezó con dos equipos titubeantes, los gunners no encontraban a Fábregas (su luz) mientras el Everton nunca ha sido un virtuoso en ataque, menos aún sin Yakubu, Saha y Anichebe. Así pues Jo Alves ocupaba la punta con un Fellaini (con unos pelos cada día más escandalosos) de mediapunta, pese a que el chaval normalmente actúa de destructor, cosas de David Moyes.

El Arsenal también pintaba extraño, con Van Persie de punta y Bentnerd de extremo por la derecha. A priori parecía una chifladura de Wenger, como la de colocar en tiempos a Flamini de lateral diestro cuando era un mediocentro puro, el caso que el danés tiene poco gol, aspecto que suple con una corpulencia que le permite recepcionar melones y aguantarlos para luego soltarlos a compañeros. Volcado a la banda se asoció con sus compañeros hasta crear el primer gol. Protegió el balón, se giró, cedió a Cesc en la frontal para que éste dejase el balón de cara a Denilson. El brasileño sin pensarlo soltó un latigazo a la escuadra, inapelable, 0-1.
El segundo, poco después, fue de traca. Una falta botada desde el costado derecho al segundo palo, toda la zaga pasiva… situación que aprovecha el debutante Vermaelen para libre de marca cruzar de cabeza al palo largo, 0-2.

Para rematar la faena, en otra falta lateral esta vez desde la izquierda, vuelve a dormirse la zaga mientras Gallas en el punto de penalti roza lo justo para introducir el balón junto al palo, otra vez fallo clarísimo de los centrales, 0-3.

Con ese resultado llegó el descanso, parecía la cosa muerta pero… qué va! Si las cosas pueden empeorar, empeorarán. A los dos minutos de la reanudación una contra maestra llevada por el Arsenal taladraría las esperanzas de maquillar el resultado. A la salida de un corner Arshavin conseguía un pase (con caño incluido) a Denilson, el que mirando a otro lado metía un pase al hueco para Van Persie, que ganaba campo hasta el lateral del área donde con otro caño a Yobo metía el balón para que Fábregas batiese a Howard entre las piernas. Una jugada para enseñarla en los colegios, el arte del contragolpe.

Con ese duro golpe sobró el resto, hubo minutos de bostezo hasta que Fábregas de nuevo con una arrancada de 50 metros se perfilaba en la frontal para soltar un latigazo que volvía a helar el corazón a los colosos que aun resistían en Goodison Park, 0-5 con una dedicatoria especial a Jarque. La mayoría abandonaron sus localidades.

Al borde del 90, un balón cae a Arshavin en el área, se revuelve, la cruza… y con mala “suerte” con Howard batido da en el palo, pero el atento Eduardo empuja el sexto de la tarde, demasiado castigo. Hubo algo de redención porque a renglón seguido un ataque tofee topó con Almunia, sin embargo en el rechace Saha a puerta vacía anotó el gol del honor. Fin de la función, primer líder, primer colista y una tarde de fútbol intensa.

Mañana cerrarán la jornada el Liverpool y el Manchester United, aunque mucho me extrañaría que le arrebatase a los gunners el primer liderato de la competición.