Mostrando entradas con la etiqueta sporting. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sporting. Mostrar todas las entradas
95 comentarios

Ocasión perdida en Gijón

El Atlético de Simeone tiene estas cosas, tan pronto se casca un partido fenomenal como el de Roma como se atasca miserablemente frente a un Racing o Sporting, equipos ambos de la zona de descenso. Quizá en el punto medio esté la virtud, como tantas otras veces.

Y es que, mirándolo bien, y también para que no me tachen de optimista (¡por favor!), el jueves el partido fue fantástico en la primera parte, pero bien pudo acabar en otra cosa si en la segunda mitad, justo cuando más apretaba el Lazio y nosotros matamos el partido… nos hubieran empatado. Tampoco hubo un gran brillo en El Sadar, se ganó con un sufrido gol de Godín… vamos, que si bien estamos en la línea correcta, la delgada línea que separa el éxito del fracaso nos puede dejar con el culo al aire en cualquier momento. Contentos, pero sin presumir que diría Luis.

Hoy se ha evidenciado esto último, fue un partido en el que se pudo ganar sencillo, se pudo empatar, pero también se pudo perder, y no porque el Sporting haya apretado de lo lindo, ni mucho menos, sino porque siempre aparece esa última oportunidad que puede costar un disgusto. Fenomenal Courtois, por cierto.

Partido del estreno liguero de Clemente en Gijón, un histórico de los banquillos que, si me permiten el juego de palabros, se ha especializado en equipos histéricos, el último un Sporting que ha despedido al entrenador que ha sido buque insignia de la entidad en los últimos años para evitar un destino que parece inevitable (más con el rubio de Barakaldo). Quizá fue la paliza del jueves, pero a mí no me pareció ver la misma intensidad en el juego y la presión que en otros partidos, se notó al equipo más pesado…

Pese a todo, al poco de comenzar Godín casi acierta con la portería de Juan Pablo, que había salido a por uvas en un corner, y poco después es Falcao el que, tras pase genial de Diego, estrella el esférico en el portero astur. Cuando parecía que se desperezaban los sportinguistas, llegó la jugada del gol atlético, una buena jugada de Adrián desnudando las vergüenzas del rudo Gregory termina en un mano a mano con JP que, aun resuelto mal, golpea en los pies de Canella acabando dentro de la portería local. Era la situación soñada frente a un rival en un momento bajo.

Pero no fue así, el partido se enfrió poco a poco, los atléticos ya no presionaban en la parcela ancha y posibilitaron que los locales tuvieran varias aproximaciones, una de ellas casi acaba en gol de Gregory. Tan raro se ponía el partido que, muy a mi pesar, se cumplió unas de mis lapidarias frases antes tan siquiera de que la terminar: “si el partido sigue así, nos van a…” (gol del Sporting). No es que fuese adivino ni gafe, aunque algunos podáis empezar a sopesarlo, directamente la cosa se estaba poniendo de un tono grisáceo que asustaba. Dicho esto, el tanto de Eguren se produce tras una mano clamorosa del uruguayo que, misteriosamente, no vieron ni el árbitro ni el gilipollas de Cañizares, el problema de éste último es mayor porque contó con varias repeticiones para poder retractarse.

Ya en la segunda parte el partido se convirtió en un correcalles, que pudo acabar en cualquier cosa, no había un dueño claro en el partido si bien las acciones más peligrosas corrían a cargo de los atléticos, calidad obliga. No obstante, no me gustó (y van…) el cambio de Salvio por Koke, entiendo que con el partido así el Cholo decidiese meter a un futbolista más vertical (teóricamente) quitando al que menos se iba a quejar de los creativos, pero el Torpe Salvio lejos de ayudar, resta. Para el recuerdo la jugada en la que se marcha en carrera de dos y se tropieza él solo antes de centrar, un aplauso para él. Pero también Pizzi me dejó frío, un futbolista que necesita jugar con un balón exclusivo, monopoliza las posesiones y termina perdiendo la posesión por cansino, si a ello le sumamos que entró por Diego (lesión)… entenderemos que ahí ya no había ni dios que pusiera orden.

Ya que estábamos por joder la marrana, qué mejor que sacar del terreno de juego al más talentoso (Adrián) para jugar con una defensa de tres centrales (Perea, Godín y Miranda), dos carrileros largos (Juanfran y Filipe), dos mediocentros y tres hombres de ataque. Entretanto se pudo ganar, hubo varias intervenciones de mérito de JP, una de ellas clarísima de Falcao que saca a bocajarro, pero como otras veces, no hubo suerte. Internacionalidad de JP ya, como suplente de Toño.

La semana que viene llega el Barcelona, en el momento más importante de la temporada hemos desperdiciado 4 puntos vitales que nos hubieran permitido llegar a la cita con la confianza que otorgaría un cuarto puesto en la clasificación (36 puntos en ese caso), ahora vamos con la presión de saber que una derrota nos puede mandar a mitad de tabla. Porca miseria.

213 comentarios

Goleada con el freno de mano echado

Así parece que serán las tardes de fútbol en el Calderón, plácidas veladas en las que disfrutar del fútbol y recordar (nunca olvidar) aquellas infames peleas de lucha grecorromana con balón, en las que lo raro era que no saliese nadie herido. Salvo la retina del espectador, claro.

Teníamos, corrijo, tenemos ante nosotros una de estas fases de la competición en las que en catorce días juegas cinco partidos, una auténtica paliza para las piernas de cualquier futbolista. El Atlético de otros años disputaría -o saldría, depende- estos encuentros con los mismos once futbolistas más alguna variación en función de lesión/sanción. Este año no sólo no ocurre lo mismo sino que Manzano se permite el lujo de dejar fuera de la convocatoria a tipos importantes como Tiago, por ejemplo, y de dejar en el banquillo a un tal Reyes, casi nada.

Todo esto apenas se nota porque en el campo existe un tipo llamado Arda Turan en la sala de máquinas, y otro llamado Falcao para rematar todo lo que pueda caer cerca suyo. El colombiano costó cuarenta millones y a día de hoy nos empieza a parecer barato, un auténtico escándalo su derroche físico-táctico. Estuvo en casi todas las ocasiones de peligro rojiblancas, forzó un penalti en los primeros compases que Iturralde no tuvo a bien pitar, remató un corner botado por Gabi en el que Cuéllar cantó y –cómo no- otra vez Iturralde decidió no conceder, anotó el primer gol del partido o al menos fue parte importante, remató un centro de Silvio que Cuéllar repelió… todo esto en la primera parte.

Falcao aparte, Courtois se ha erigido en el portero titular tanto en liga como en UEFA sin que apenas le hayamos visto lucirse en los dos últimos partidos, es el único que no rotará salvo en la Copa. En realidad, y aunque apenas se repetirá once, la defensa de hoy apunta a ser la habitual en partido de máxima exigencia, con Silvio y Filipe por las bandas, más Domínguez y Miranda en el centro, pudiendo entrar Godín por cualquiera de estos dos.

Hablaría del partido, pero de verdad que no me salen las palabras, aparte de esas jugadas mencionadas en la primera parte, no hubo otra cosa que dominio atlético con posesión siempre por encima del 60%. En la segunda parte comenzaron algo dormidos, quizá desde la perspectiva que daba el sentirse por delante y superiores tras los primeros 45 minutos. La diferencia entre un Atlético que sestea y un Sporting que no carbura la marca el colombiano, en un centro lateral cabecea cerca de la escuadra asturiana. Era el aviso para una zaga totalmente ineficaz en los balones aéreos, poco después Domínguez acertaba en la salida de un corner ante la pasividad de todos y la lamentable salida -y van…- de Cuéllar.

Falcao, y perdonen que le cite tanto, pero el partido no se entiende sin nombrarle, decidió comenzar otra vez su número. Jugada personal con recorte de libro y disparo a la escuadra, se gritó el ¡uy!

Por cierto, qué torpón es Salvio, generará jugadas de peligro… las mismas que desperdicia liándose solo. Una verdadera pena, yo prefiero a Adrián cien veces.

Volviendo al meollo del asunto, Radamel vuelve a probar suerte individualmente al adentrarse en el área por el costado izquierdo, realiza un recorte, la pelota se traba entre el defensor y él mismo, la pesca de nuevo, vuelve a recortar hacia fuera y engancha un disparo fuerte al palo largo. Gol. Partido finiquitado completamente. No obstante, un tipo voraz como él nunca descansa y como Manzano decidió dejarle en el campo los 90 minutos, conectó un cabezazo magistral a saque de falta desde la banda diestra que se mostrará en las escuelas de fútbol. De verdad, marcó los tiempos de salto y remate a la perfección, para colmo consiguió dirigir el balón a la mismísima escuadra astur. Una delicia.

Poca más historia en un partido que el Atlético jugó sin forzar la máquina, en el que Reyes salió en la segunda parte por Koke y Mario por Assunçao; la nota curiosa fue observar a Salvio ocupar el lateral derecho al introducir Manzano un cambio atípico como es el de Adrián por Silvio. El sábado espera el Barcelona, viajamos con muy buenas sensaciones.

296 comentarios

La misma bazofia de siempre

Por Suro.

Más por compromiso previo que por ganas o necesidad me animo a escribir una crónica que, como ya dije anoche, podía tener escrita antes del partido a la espera de rellenar el hueco del nombre del goleador, el del o de los que la caga/n en el mismo y algún comentario sobre la alineación.

Fue más alienación que nunca: a las ausencias por lesión de Reyes, el Kun y Tiago, éste último no entró en la convocatoria al final, es decir, los tres únicos jugadores que saben jugar al fútbol y conducir el balón, se le unió por decisión ¿técnica? la de Fran Mérida, el otro al que se le presupone cierta calidad, así que saltamos al Molinón con Valera y Antoñete de laterales y con Ujfa y Perea de centrales/payasos.

La aportación al centro del campo de la pareja de trapecistas Assun y Tarugo servía de declaración de principios: no queremos el balón y mejor despejarlo rápido. Juanfran y Elías les flanqueaban sin una posición determinada, especialmente el que dice tener pasaporte brasileño que no sabe ni a qué ni por donde jugar. Arriba: nadie, pues el agujero negro que conforman "cabra loca" Costa y "Felaciones de oro" Forlán quedó más vacío que nunca.

Relatar el bodrio que supuso un primer tiempo en el que el único disparo hacia el fondo que defendía Cuellar (me niego llamar a "eso" disparo a puerta) fue de Elías y salió a 10 metros del poste resulta una penitencia grande para el que escribe y para el que lee. El Sporting jugaba algo, poco, pero con orden y con facilidad recibía (que no cortaba) los pases que le daban los madrileños hoy vestidos con la vistosa camiseta azul con banda rojiblanca y pantalón y medias negros, tan negros como el futuro que se presenta para este grupo de ________ (rellene el lector con una palabra como profesionales, jugadores, animales, payasos, sinvergüenzas, mercenarios, etc. que a mí me da la risa).

Desaparecido Forlán, y D. Costa dedicado a perseguir sombras y dar empujones el juego de ¿ataque? lo llevaba Juanfran con más ganas que capacidad. Remarquemos la palabra ganas porque fue al único al que se le vieron.

Tras una infumable primera mitad saltaron al campo los mismos protagonistas que la perpetraron solo que salieron más dormidos de lo habitual, razón por la cual en el minuto 5 Ujfa regala un balón franco a un contrario propiciando que éste lo lleve hasta la frontal donde Perea no sale a despejarlo, el checo acompaña pero tampoco interviene y, finalmente, el capitán de los tontos, el más tarugo de la carpintería, el inefable Raúl García permite a Barral marcar a placer en el único disparo a puerta de los asturianos en los 95 minutos. "La mujer barbuda" lo llama Lama, "el circo" atlético lo llaman muchos, "su p. madre" lo llamo yo: cantada en cadena y un capítulo más de la saga Benny Hill. Jugando a cronista debería decir que Barral debió de ser expulsado en el primer tiempo cuando cometió un par de acciones sancionables con tarjeta con un amarilla ya en su haber pero que no suene a excusa: se veía venir y desde el minuto uno quedó claro que nos valía el empate. También se pudo sancionar con penalty una acción de A. López en la primera parte y a Mérida se le perdonó una roja clara acabando el partido... esta vez el árbitro no nos servirá de coartada.

El valiente entrenador que nos dirige tardó más de un cuarto de hora en intentar corregir deficiencias metiendo a Mérida por Elías y más tarde a Koke por el Tarugo. Yo no me cansaba de pedir que pusiera a Borja ya que ni Costa ni Forlán existieron en ataque. El brasileño al menos peleó, bregó y molestó a partes iguales a compañeros y rivales. El rubio, ni eso. El último cambio metió en el campo a Filipe Luis por Antoñete a falta de 5 minutos. Para nada.

Si hubiera que salvar a alguien en el Atleti sería a Juanfran por sus ganas, Assun por un par de conducciones de balón del primer tiempo y a Valera por no cagarla como los demás defensas y por un espléndido cabezazo en el minuto final al subir a rematar una falta botada por Forlán que detuvo magistralmente Cuellar. ¿Que suena a poco? se ve que no visteis el partido: ¡¡eso es un lujo en este equipo!! El resto de las acciones fueron merecedoras de insuficiente o muy deficiente. DGA no pudo hacer nada en el gol pero tampoco se salva ya que sigue sin ayudar a achicar saliendo del área pequeña y no se le ve dar gritos (u ostias) a sus compañeros.

La derrota es justa, la sensación más lamentable aún que la de desastres como los de Alicante o en casa con el Racing y el futuro del folclórico entrenador, negro como la tez del nuevo jugador que pasea el "9" que un día portaron Gárate, Torres o Vieri.

Hecha la crónica del partido quedan en el aire reflexiones como éstas: ¿Cómo es posible que QSF no haya repetido alineación en 20 partidos ligueros y unos cuantos coperos? ¿Cómo es posible que Domínguez y Godín, pareja de centrales titular al empezar la campaña no hayan jugado hoy ni muchos otros partidos? ¿Qué tiene que fallar Perea para dejar de ser titular? ¿A qué familiar del entrenador tienen secuestrado para forzar a Flores a poner una y otra vez a un Raúl García que no sería titular en muchos equipos de segunda "B" y que la caga en casi todos los partidos? ¿Por qué coño me empeño en seguir viendo a esta banda?...

233 comentarios

Goleada y liderato

Desconozco si lo que ocurre en este país en términos exclusivamente futbolísticos es habitual en algunos países de Europa, pero aunque así fuera que haya más de uno haciendo el imbécil no te exime de actuar como otro imbécil. Los partidos entresemana a las 22 horas deberían prohibirse por el simple hecho de que al día siguiente se trabaja, que hoy en día la televisión manda y mucho en las competiciones queda totalmente confirmado con tropelías como ésta, ayer salía del estadio unos minutos antes de que acabase para evitar aglomeraciones y atascos que me permitiesen llegar a mi domicilio antes de la 1 de la mañana. Al día siguiente se trabaja, al menos mi menda, y las horas de sueño menguan. ¿Qué costaría colocar este partido de los lunes en horario Champions? En fin, ahí lo dejo.

El partido de ayer nos presentó a un Atlético cada día más serio, con sus ratos de sesteo incluido pero serio. Huyo de palabra partidazo y demás adjetivos grandilocuentes porque tampoco hemos de volvernos locos. Al principio del partido todo se jugaba dos marchas por debajo de lo habitual, parecía todavía un partido de pretemporada en el que los equipos contemporizaban, si bien el Atlético tuvo una oportunidad clarísima en las botas del Kun (gran desmarque, mal control). Con el gol del Atlético, se reactivó el encuentro para bien. En un córner, Reyes la pone al segundo palo donde la defensa no acierta a despejar contundentemente, el esférico llega al balcón del área para que Jurado la empalme con fuerza a media altura junto al palo, golazo.

A partir de ese momento nosotros nos vinimos un tanto abajo o el Sporting arriba, no sé qué fue primero si el huevo o la gallina. Tanto fue así que en un par de contras rozaron la igualada, especialmente en un centro al área que queda muerto en el segundo palo para que entre unos y otros el balón acabe fuera. Qué mal lo vi. En ese lapso de tiempo (entre el primer gol y el segundo) dio tiempo para que dudásemos qué central era más inseguro. Godín se enredaba en regates absurdos, subidas a lo Lucio y demás historias que nos dejaban en “bragas” una y otra vez. Mientras tanto Perea pasaba de complicarse, la cedía al compañero más cercano y rara vez cometía un pequeño error. De hecho, en la segunda parte llegó a subsanar un error de su compañero, como diría aquel torero: “en dos palabras, ¡in-creíble!”.

Reyes caminaba sobre las aguas, bajaba a sacar el balón jugado, caía a banda izquierda, derecha, asociaciones en ataque, carreras generosas para defender… la verdad que no sé qué verían algunos en el campo cuando decían que observásemos al tano cuando no tenía el balón, pero yo ayer le vi currar como el que más. El jugador con más talento natural de la plantilla junto al Kun.

Hablando del Rey de Roma, la jugada del segundo gol fue para enmarcar. Parecía un Agüero contra el mundo, la firmaría el tal Messi o Maradona y a todos se les caería la baba durante dos semanas repitiendo la jugada una y otra vez. Empezó en tres cuartos de cancha a driblar rivales, recorte por aquí, recorte por allá, me interno en el área, otro recorte y en última instancia el balón le cae (me dio la impresión que involuntariamente) a Forlán, que empujó al fondo de las mallas.

Con ese 2-0 todo parecía acabado. Sin embargo, Reyes seguía regalando regates espectaculares, como aquel en el que dentro del área amaga irse hacia dentro, pisa el balón y se la lleva hacia fuera. Fantástico.

En la segunda parte el Sporting dio entrada a dos atacantes para intentar la machada de empatar un partido ya perdido. No resultó buena opción porque poco después vimos a un Atlético otra vez bien plantado en el terreno, sin conceder oportunidades y combinativo a ratos. Las asociaciones entre Ujfalusi, Reyes y Kun marcarían la tónica en esta mitad.

Sobre el minuto 60, el Kun recibe por banda izquierda, se mete hacia el centro, abre a Reyes para que entre por la otra banda. En ese momento el utrerano se para, parecieron 15 segundos pero en realidad sucedió todo muy rápido, el checo entra por su espalda como un obús, recibe el balón y antes de salir por línea de fondo mete el balón raso al punto de penalti para que Forlán vuelva a empujar otro gol. Buena jugada.

Poco más tarde la repetirían otra vez (parecía algo ensayado) solo que el checo metería el balón colgado y ahí se hizo fuerte Juan Pablo, el portero sportinguista.

De ahí hasta el final dio tiempo a despedir a Jurado con una calurosa ovación, ver en acción a Diego Costa e incluso Mario Suárez dejó un par de detalles interesantes.

Simao marcaría el cuarto y último gol en otra jugada de combinación en las inmediaciones del área. Ése es el camino, goles fruto de jugadas colectivas, manteniendo este nivel nos divertiremos este año. Estoy seguro.

89 comentarios

Cuestión de pegada

Partido aburrido en el Calderón, salvado únicamente por la emoción del marcador en determinadas fases. Para el aficionado imparcial, que no existe en este país salvo el que aborrece el fútbol, fue un tostón con goles. El Atlético sacó a relucir la pegada para solucionar la papeleta cuando las cosas se complicaron con el empate a uno, el Sporting bailó a su rival jugando a DOMICILIO.

Eso último hay que valorarlo como se merece, hablamos de un equipo que hace dos años jugaba en Segunda División, que el año pasado se salvó “in extremis” a costa del Betis. Pero para desgracia de los gijoneses en este deporte se gana por marcar goles, no por dominar partidos, lo segundo suele llevar aparejado goles… no en este caso. A pesar de los pesares valiente en su apuesta Preciado, el cántabro pertenece al grupo de entrenadores que optarían a los premios del fútbol modesto (si estos existiesen, claro). ¡Cuánto entrenador mezquino se hace de oro en esto del fútbol! No quiero nombrar a nadie, todos le tenemos en la cabeza.

El Atlético se agarró a su inercia positiva en los primeros compases, querían jugar entrando como cuchillos por las bandas y a la espalda de la zaga asturiana, una mezcla de los partidos de Valladolid y Recre. Forlán dispuso de una ocasión clarísima, al meterle el Kun un balón al desmarque, se iba solo… y de repente fuera de juego, inexistente, el uru por si acaso ya había metido gol en una vaselina desde 30 metros. Mal empezábamos.

El Sporting avisaba con Carmelo metiendo miedo entre líneas, la defensa atlética causa risa en los rivales, aprovechando cualquier resquicio que dejen, pese a que tampoco estaban demostrando fisuras, sólo Perea desentonaba con el balón en los pies.

En esas apareció una combinación fugaz, como le gusta al Atlético, de esas de balón al Kun (de espaldas) que arrastra a los dos centrales hacia él, toca lo justo para la carrera de Forlán que encarando a Juan Pablo cruza con suavidad. Gol de Forlán que poco a poco recupera el olfato, nunca se le reprochó que fallara y sí que no corriese buscando jugadas.

A partir de ese momento el partido pareció controlado por los locales por ilógico que parezca, el balón no era suyo, y sin embargo el Sporting había dejado de acercarse con verdadero peligro, todo lo contrario que el Atléti. Sin tener el balón cada vez que aparecía Reyes, Forlán o Kun se barruntaba peligro. Hasta que llegó el falló de cada día, unas veces un central, otras un lateral, de vez en cuando un medio… esta vez le tocó a Asenjo arrollar a un delantero gijonés cuando la jugada carecía de peligro. El penalti fue transformado por Diego Castro, engañando al palentino por completo.

Decían en la radio que siendo De Gea y Asenjo porteros jóvenes hay que apostar por uno y darle confianza, no vale eso de ahora te quito y ahora te pongo. Que “el primer” Casillas también alternaba buenas actuaciones con cantes monumentales, tal era la situación que Bizarri le quitaba la titularidad aquel año que Bodo Illgner ya no estaba para alegrías. La verdad que suena tentador colocar al canterano, pero corres serio peligro si luego le quitas también al fallo, que decida Quique por uno de los dos y sea hasta las últimas consecuencias, al final de temporada juzgaremos.

Tras ese varapalo el Atlético desapareció del terreno de juego, ni tan siquiera amenazaba con alguna galopada de sus atacantes, los asturianos empezaban a imponer el toque-toque para despejar dudas sobre si iban a aguantar el empuje local. El colegiado decretó el final del primer tiempo, quedaban 45 minutos para levantarse.

Sin embargo la segunda parte empezó tal y como terminó la primera, con un Sporting bastante serio en la posesión de balón. Llegados a este punto, y bajo la premisa de que al Atléti le viene bien jugar al contragolpe tengo que disentir con algunos comentaristas radiofónicos.

Es cierto que a este equipo le resulta un trauma manejar el balón en el centro del campo, no sabe atacar en estático porque no dispone de los futbolistas necesarios. Ni Raúl García aprenderá a repartir juego, ni Assunçao tampoco, quizá Tiago (dejó buenas sensaciones), y Jurado hace que el equipo se parta en dos al no defender. Hasta ahí de acuerdo. Lo que no compro es que el Sporting tenga que tocar-tocar y cuando la pierda “tocar a rebato” mientras ven cómo los rojiblancos salían como flechas. No. El Atleti sí puede presionar en el centro para dificultar la circulación de forma que les cueste un mundo llegar al área combinando, si llegan metiendo el pelotazo pues qué le vas a hacer, a partir de esa presión surgirían las pérdidas y los robos que alimentan el contraataque, y ése debería ser el objetivo de Quique. Una vez que tienes un once y más o menos están asentados en el campo, canalizar sus esfuerzos en la presión-salida rápida.

Dejando de lado estas historias, el gol llegó a la salida de un corner rival, la pelota se quedó levitando sobre el área más tiempo del que aconsejan los médicos, Reyes que pasaba por allí abrió a banda, donde un atento Forlán devolvía al centro para que el utrerano enviase un balón a la carrera de Ujfalusi por la otra banda, éste ganaba línea de fondo para meter un centro pasado que el uruguayo (había acompañado la jugada desde el otro costado, se aplaude) dejaba muerto en corazón del área pequeña para que Assunçao empujara a gol. Los visitantes protestaron porque consideraban que el balón había salido en el centro de Ufa, pero nada de nada. El brasileño marcaba su primer gol como rojiblanco.

Si el empate dejó KO al Atlético, este gol le daba la confianza perdida e incluso echaba un poco de tierra sobre las esperanzas de los de Preciado. Asenjo se lució en un balón que sin aparente peligro se envenenó, parecido al gol de Nayim en la final de la Recopa. Salió Jurado por Simao y Forlán, con el tobillo jodido, se marchó dejando paso a Ibra. El chaval terminaría siendo protagonista.

A los pocos minutos de salir, un pase al desmarque del Kun lo resuelve con un disparo cuyo rebote cae en los pies de Ibra, éste acierta a meter el gol. Se volvió por unos momentos loco, sentimiento comprensible si tu gol sirve para certificar una victoria ante tu público.

El partido parecía finiquitado, un equipo que gana 3-1 en su casa a falta de 20 minutos nunca debe pasar apuros. Nosotros faltamos a esa máxima, el partido entró en una fase de sesteo salpicado con alguna ocasión a balón parado (Sporting) o del Kun por velocidad entre la defensa, nadie acertaba. ¿Nadie? Un balón hacia el área es despejado torrrrpemente por Perea hacia el centro, durante 2 segundos se queda parado en la semiluna del área para que Morán en carrera la golpee rasa al fondo de la red. En este gol culpo al colombiano, Asenjo pese a recibir alguna crítica se encuentra a un tipo que viene en carrera a golpear un balón frontal, lamentable.

Dijo el Kun hace unos días que el Atlético era un equipo rarísimo, que se pasaban los partidos sacando de centro uno u otro, qué razón tienes, Sergio, qué razón tienes. Justo el argentino agarró el esférico según sacaron de centro para marcarse un eslalon maravilloso que no culminó en gol porque cuando estaba frente al portero le faltó el oxígeno necesario para pensar. Lástima. En cierta manera me recordó a aquel Atlético-Betis en el que nos empataron los andaluces a 1 y Torres según sacó de centro se encaminó al área rival volviendo a poner por delante al Glorioso.

De ahí al final poco que contar, nervios por lo que representa ‘este’ Atleti en los minutos finales, no por un verdadero empuje rival que atenazara nuestros corazones. El Atlético se coloca 11º, con 23 puntos en zona de nadie. Los puestos UEFA a 7 puntos y el descenso a otros 7, los próximos partidos frente a Getafe, Málaga y Racing dirimirán qué liga jugamos.