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Sin derecho a fallo

Los medios oficiales de propaganda dirán que el Atlético de Madrid se ha dejado media liga ante el Levante esta tarde, en realidad lo que quieren es que se ha dejado el derecho al fallo que tenía, ese comodín importantísimo que posibilitaba haber sido campeón en la penúltima jornada. No será así, al menos hasta que se demuestre lo contrario porque ya saben que esto del fútbol da mil vueltas, al Trampas le quedan 2 partidos por jugar y nunca se puede descartar un tropiezo que pudiera precipitar los acontecimientos, pero vaya, la Liga llegará viva al último partido.

En estos casos no me gusta llevar razón, pero cuando los sesudos opinadores de taberna mediática apuntaban al partido del Valencia como el más propicio para que el Atlético se dejase puntos, mi menda creía que ese partido era el de hoy, equipo incómodo, aguerrido, con buen portero y ningún pudor para meterse bajo el larguero si es menester. Afortunadamente los partidos anteriores terminaron con victoria y así se ha podido cometer este desliz sin consecuencias mayores. Eso sí, preparen una semana de presión cavernaria acerca del triplete, el miedo de altura, la falta de gasolina del líder y mil tópicos más salpimentados con propaganda del "único", del inigualable, el noble y bélico adalid.

Centrándonos en el partido, todo se torció muy pronto con un autogol de Filipe Luis a la salida de un corner que le descentró a él y puso a remar contracorriente a todo el equipo. Pudieron solventar el problema RG con un buen control con el pecho y volea dentro del área, o Villa que lanzó a las nubes el rechace cuando tenía todo a favor. Tampoco ayudó un trencilla al que el olor de maletines (lo siento, soy muy mal pensado) le empujó a pitar dos orsays que no eran y que oler oler, olían a gol. Arbitraje muy sibilino, de esos que gustan por Cuerna Espina. Aparte de eso, el equipo estaba espeso.

El Levante utilizaba artimañas para descentrar a Costa, el más activo todo el partido. Simeone reaccionó en la segunda parte quitando a Villa y RG para meter a Arda y Adrián, el equipo mejoró y dio más sensación de peligro, llegaba más a la portería e incluso pudo marcar por mediación de Alderweireld, que la puso en la escuadra para que volara Keylor, que ya le había sacado un disparo ajustado al poste en la primera parte. Diego Costa tampoco acertó a conectar un centro lateral con efecto hacia fuera y Filipe chutó flojo un balón que quedó muerto en el área para que el central la despejase donde no llegaba Keylor. Con el equipo volcado llegó el tanto del Levante en una contra fulgurante que completa Barral... el 2-0 era una losa difícil de levantar incluso para este equipo.

Se intentó reponer, pero no era el día. Adrián tuvo la más clara en un mano a mano que estrelló en el poste. Se perdieron tres puntos, nada más, las cuentas pasaban por ganar dos partidos y en ello hay que centrarse, el Málaga llega la semana que viene con una semana entera para preparar el partido, si se gana estaremos a un paso de conseguir un título que hemos ido cocinando durante toda una temporada.


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Ya estamos aquí

Ayer el Atlético de Madrid se clasificó para la final de la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa) 40 años después, rememorando los tiempos en los que este equipo era grande, luchaba por los títulos y los conseguía con cierta regularidad. Cuando el Atlético de Madrid ascendió a Primera División hace 12 años, lanzó una premiada campaña de marketing en la que salía el hoy segundo entrenador del equipo (Germán 'Mono' Burgos) saliendo de una alcantarilla con el lema de "ya estamos aquí". Realmente no era así, aquel equipo era una parodia indigna de la historia rojiblanca, un equipo de chiste que, pese a Luis, lo más que lograba era viajar por mitad de tabla y pelear hasta el último momento por entrar a Europa por la puerta de atrás (Intertoto). Afortunadamente, y tras 8 años de travesía, el equipo volvió a ser campeón, fue la primera toma de contacto con el verdadero Atlético de Madrid, sin embargo el verdadero espaldarazo ha sido la llegada del Cholo Simeone a este equipo, empapando a la institución con el carácter luchador y ganador que siempre la ha caracterizado, pese a que desde determinados sectores se quiera vender un aura de fatalismo y fracasos habituales. Nadie dice que haya que ganar títulos habitualmente, tan sólo consiste en pelear hasta el último tramo la competición doméstica y dar una buena imagen en Europa, la Champions la juegan 32 equipos, 10-12 suelen ser muy buenos y sólo uno la puede ganar.

Arquímedes, uno de esos genios de la antigüedad, explicó el principio de la palanca y a él se le atribuye la célebre frase "Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo". El Cholo es el Arquímedes rojiblanco, con el apoyo incondicional de una plantilla que cree ciegamente en él (pregúntenles y verán que todos mantienen el mismo discurso) ha conseguido "mover/agitar" el mundo futbolístico que les rodea, meterse en la pelea por la liga española y armarla gorda en Europa con una plantilla que no contaba en las quinielas al principio de la temporada, ni tan siquiera para disputar las semifinales. A base de ser un GRUPO, cohesionado, con calidad y una gran dosis de esfuerzo a lo largo de todo el año, se ha conseguido llegar a donde estamos.

Si la eliminatoria contra el Barcelona significó que Europa entera valorase al Atlético de Madrid como uno de los mejores equipos del continente, el partido de ayer era el disparadero, aterrizar en el Olimpo futbolístico, un lugar reservado para unos pocos privilegiados porque conseguir disputar la final de la Champions lo consiguen un grupo selecto de clubes, en los últimos 10 años el Barcelona, Manchester Utd. y Bayern llegaron a 3, el Milán, Liverpool y Chelsea a 2 de ellas y finalmente unos pocos equipos como Dortmund, Arsenal o Inter que jugaron una. Como se ve, nueve equipos se reparten las finales de 10 años. Pero lo verdaderamente importante no es llegar a esta final, que también, sino las sensaciones que desprende este equipo en los últimos años, no es flor de un día sino el fruto del trabajo bien hecho.

El partido de Stamford Bridge ha entrado en la historia rojiblanca, al Atleti le valía cualquier empate con goles pero aun así no salió a especular con el marcador y aprovechar cualquier fallo local. Mou sorprendió con una alineación que incluía 6 defensas, a priori parecía que saldría con defensa de cinco con laterales largos (Azpi y Cole) más David Luiz en el centro, pero después vimos que Ivanovic hacía de lateral y Azpi se incrustaba de interior diestro apoyando en labores defensivas. A pesar de ello el Chelsea no salió a defender puramente como en la ida, desde el primer momento se vio que querían llegar y marcar. Pudo decantarse rápidamente el partido si un centro envenenado de Koke en vez de dar en el larguero-palo y sacarla un defensor hubiese ido dentro. Los mediocentros rojiblancos (Tiago-Mario) estaban muy concentrados, presionando la salida de balón y distribuyendo rápidamente a los que debían llevar el peso ofensivo.

Pero llegó el palo blue. Una jugada que aparentemente no llevaba mucho peligro con William en la banda termina como si fuese una melé con el jugador en el suelo y los dos defensores rojiblancos mirando mientras la pelota sale de su área de influencia, aparece Azpi por allí, camina paralelo a línea de fondo y mete un centro raso hacia el corazón del área, donde FT iba a golpear raso, impactar en Mario y batir a un Thibaut que o le engañas con una acción de este tipo o sabes que te va a sacar una mano o pie milagroso. Fernando pidió perdón por el gol mientras nosotros éramos conscientes de que íbamos a sudar sangre para pasar, en estas rondas nadie regala nada ni ningún equipo es sencillo.

El equipo no cejó en su empeño, siguió intentándolo sin desesperarse y por ahí llegó el tanto salvador. Un gol que habrán visto repetido ya cien veces, centro de Tiago al desmarque de ruptura de Juanfran, éste según llega la mete hacia el área pequeña donde esperaban tres defensores ingleses que ninguno atina a despejar para que Adrián impacte en el segundo palo, mordida, quizá sin mucha fe como toda su temporada, pero lo suficiente como para batir a Schwarzer y voltear la eliminatoria, obligando ahora al Chelsea a marcar si quería pasar. Además era un gol psicológico, antes del descanso.

En la segunda mitad vimos a un Atleti nada conservador, el guión indicaba que el Chelsea seguramente se volcaría para intentar pasar y que quizá fruto del empuje los de Simeone se acularían para aguantar y tirar contras. No fue así. Mucha personalidad de los jugadores, quisieron la pelota y se dedicaron a presionar para recuperar y buscar sentenciar el choque.

Los londinenses la tuvieron en la cabeza de Terry, que remató picado encontrando una mano salvadora de Courtois que no suele fallar en las grandes citas, el belga se ha erigido en un seguro de vida que debería contratar el Atleti de forma indefinida, cueste lo que cueste. A continuación se pidió penalty a Arda, quizá no lo fue. No hizo falta porque poco después, ya con Eto'o en el campo por Cole (cambio que modificaba el esquema, Azpi pasaba a lateral zurdo en un 4-3-3) cometió un penalty tonto, típico del delantero que defiende en su área y mete el pie allá donde no debe, derribando a un rival. El penalty se celebró como si fuese el billete a la final, sin embargo había que marcarlo y de eso se iba a encargar un Diego Costa que no es precisamente un especialista. Tras un minuto de suspense, amarilla incluida, en el que no atinaba a colocar el balón como quería, marcó engañando a Schwarzer y ahí sí que terminó todo.


Con la eliminatoria patas arriba y media hora por delante dio tiempo a ver muchas cosas, la primera fue un cabezazo blue que encuentra el poste y las manos de Thibu, después el gol de Arda tras una larguísima posesión atlética que termina en un pase brutal de Tiago a la carrera de Juanfran que, como en el primer gol, mete un centro al segundo palo para que Arda remate de cabeza al larguero y recoja él mismo el rechace para empujarla a la red. El 1-3 ya era insuperable a falta de 20 minutos. Toda una afición estaba festejando que su equipo, el Atlético de Madrid, era finalista de la Champions gracias, entre otras cosas, a ese mantra de Luis Aragonés que tan bien ha sabido interpretar Simeone, "ganar, ganar, ganar y volver a ganar", no se olviden de él.

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Descontando finales

Dijo el Cholo hace no tanto que de aquí hasta el 18 de mayo ya se había acabado el partido a partido para comenzar el final a final, sorteando rivales y calendario hasta la victoria. Partíamos con ventaja en la carrera, el Barcelona terminó por darnos un pequeño colchón con su derrota en Granada y ahora, ya sólo nos quedaban cuatro partidos (tres victorias) para certificar el título de liga.

Me van a perdonar ustedes que no hable de fútbol, las finales se ganan, no se juegan. Acusan a este Atleti de falto de talento, de carecer de gasolina en este tramo final, de aprovechar al máximo sus aciertos y minimizar errores... quizá sea todo cierto o quizá no, realmente me da exactamente igual, lo que cuenta son los puntos que consigues al acabar el partido y hasta ahora van 88 tras los 3 de hoy. Se sufrió, mucho, de forma innecesaria ante un rival que apenas estaba inquietando y que se le regalaron metros y balón para que nos hiciese daño, pero se ganó.

Y todo esto con una afición que se desplazó en masa a Valencia, agotó las entradas para el partido y también las del finde que viene en la misma ciudad, una hinchada que se ha vuelto loca con el equipo de sus amores porque no sabemos cuándo volverá a repetirse este hecho, la última vez que pasó algo similar fue hace 18 años, demasiado tiempo como para no aprovechar esta ola y disfrutar como se merece.

Ahora debemos esperar a ver qué hacen los culés en Villareal, si pinchan dicen adiós (no matemáticamente) a la liga y nos podría venir bien de cara al último partido si necesitásemos una victoria. En cualquier caso, debemos centrarnos en nosotros que para eso no dependemos de nadie, nos lo hemos ganado.


La próxima final se juega en Londres, nos vale cualquier empate con goles para pasar ronda, los blues nos regalarán posesión y campo, no deberemos desesperar con el paso de los minutos, mantener la guardia atrás y aprovechar las ocasiones claras que tengamos. Si marcamos ellos saben que lo tendrán muy complicado para pasar. Final a final. 

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Empate con sabor a derrota

El Atlético de Madrid y el Chelsea abrían las semifinales de Champions en el Calderón, partido con un ambiente excepcional, una afición volcada y un equipo que también rebosa de ilusión por disputar unas semifinales de la máxima competición continental, ya no digo alcanzar una final.

Sabíamos que el Chelsea de Mugrinho no iba a jugar al fútbol, que se iba a encerrar bajo el larguero e intentar cazar una contra en la mínima oportunidad que se les concediese... y así fue, también lo sabía Simeone y por ello optó por Diego en lugar de Villa. La posesión fue rojiblanca, la papilla táctica hablaba portugués.

Se hablaba de Courtois en la previa, ¿jugará o no jugará? Jugó, contra el equipo que tiene sus derechos y que tiene a Cech en su portería. El checo era dura hasta última hora, también jugó, pero se lesionó al cuarto de hora del partido en un despeje de un corner... luxación en el hombro y Schwarzer al campo.

El partido fue un bonito partido de frontón en el que el Atleti se chocaba contra la muralla londinense, Cahill, Terry y un David Luiz metido entre ellos se multiplicaban para achicar agua por alto, William, Ramires y Lampard se encargaban de estorbar por el medio... no había forma. No ayudaba tampoco que Diego se empeñase en ralentizar el ataque y que RG no tuviese su noche de acierto, todo remate salió mal.

Realmente no recuerdo las jugadas concretas de peligro, mucho balón colgado... para colmo, ya en la segunda mitad el árbitro perdonó la segunda amarilla a Lampard, una mano clarísima que pita el árbitro y por tanto es amonestación clara. Para colmo, ven la tarjeta Gabi y Mikel, en las protestas. Curiosa la tarjeta al capitán cuando ni siquiera se mete en el lío, sólo separa.

Entraron Arda por Diego, que mejoró la circulación, y Sosa por Mario... más entonado a la hora de meter balones al área. El meta inglés tuvo ciertos problemas, nervioso, pero no se pudo sacar partido de ello, ni Diego antes de irse con un disparo blando a las manos tras una mala salida, ni Gabi con una falta muy bien botada.


En el bando inglés, tan solo Torres peleaba contra el mundo, sacando una tarjeta a Miranda y un par de faltas a Godín. Escaso bagaje ofensivo para un equipo que quiere ser campeón. Empate sin goles que deja sabor a derrota porque el Atleti buscó y mereció más, ahora el partido de Stamford Bridge será una final en la que vale cualquier empate con goles, pero sabemos de alguien que jugará a forzar la prórroga y los penalties si hace falta.

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Con la liga a tiro

En primer lugar disculparme por el "abandono" en los últimos 10 días, unas vacaciones tienen la culpa de todo, pero aquí estoy para volver a dar guerra.

El Atlético de Madrid no entiende de vacaciones, ellos toman cada partido como si fuese el último, el mantra del partido a partido (ahora final a final) ha calado hasta tal punto que no ves a ningún jugador salirse del guión marcado por Simeone y que tan bien interpretan en el campo. En estos 10 días han disputado 2 partidos con sendas victorias por dos tantos de diferencia, me resulta imposible hablar del partido del Getafe porque estaba en el extranjero y no vi absolutamente nada, tan solo sé que metieron Godín y Costa, éste último a punto de la tragedia...

El que sí vi fue el del pasado viernes, partido extraño porque el equipo comenzó muy bien, dispuso de sus ocasiones en los primeros 20 minutos, no materializaron ninguna (una de ellas en orsay que no pita el trencilla) y a partir de ahí comienza a crecer un Elche que con un latigazo de Márquez, un cabezazo de Sapunaru que ataja Thibu en dos tiempos y algún acercamiento logró poner la preocupación en la grada.

En la segunda mitad cambió el guión, RG salió por un Adrián que pese a la confianza depositada en él sigue pareciéndome un zombie futbolístico, un tipo al que le viene grande el equipo y que, por mucho que hiciese en 2012, está condenado a salir por el bien de todos. Al contrario que RG, que a base de goles y ganas ha conseguido aferrarse al equipo y ahora ninguno le diría que no a una renovación. Fue salir el navarro y provocar un penalty a los tres minutos... lástima que lo fallase Villa.

Los nervios parecían atenazar a un equipo que no terminaba de encontrar, pese al empuje, las ocasiones, quizá faltos de la chispa necesaria o echando en falta al turco. Entraron Diego y Sosa por Koke y Villa. Hemos hablado varias veces de la intrascendencia del argentino en las jugadas en movimiento, al contrario de las de estrategia, fue precisamente en una de esas en las que el Atleti consiguió meterse los tres puntos en el bolsillo. Corner de Sosa al segundo palo, Miranda aparece allí y remata de cabeza cruzando al primer palo.


El Elche murió ahí, intentó reaccionar pero no llegó a inquietar a un Atleti que además de contar con dos grandes centrales también tiene detrás a un portero que tapa los huecos como nadie. En el último momento Sapunaru cometió un penalty tonto y, ahora sí, Diego Costa lo transformó en el 2-0. Victoria número 27 en liga, a falta de tres para ganarla matemáticamente pero quizá valga con menos en función de qué hagan los rivales. Si el Barcelona pincha contra el Athletic definitivamente se cae de la pelea liguera y no creo que termine oponiendo resistencia en la última jornada para entregar la liga, en el hipotético caso de que aún llegase viva la competición, al madridismo. Pero primero el Chelsea.  

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A semifinales

El Atlético de Madrid acaba de ganar en su duelo de cuartos de final de Champions ante un Barcelona que llevaba 6 años consecutivos accediendo a las semifinales de la competición, se trataba de un duelo muy ajustado en el que la ilusión, las ganas y el rigor táctico luchaban contra un equipo con varios campeones del mundo y el proclamado mejor jugador del mundo. No se trataba de un cualquiera.

Venció el Atleti. Lo hizo a lo grande, sin pasar grandes apuros y sin estar por debajo en el marcador nunca, con grandeza. Lo hizo llevado en volandas por su afición, ésa que ha estado sufriendo durante más de una década un equipo que no se correspondía con su historia. Ha vencido por esos niños que un día más (ahora es habitual) están deseando llegar al cole mañana para presumir de colores. 

Me van a permitir que no dé muchas explicaciones del partido, en realidad da igual, sin Costa, sin Arda, daba igual porque todos reman en la misma dirección. De esa manera salieron como balas y desde el primer momento lograron desequilibrar el partido (Koke) y estrellar varios balones al poste. Ni Messi, Neymar o Iniesta eran capaces de crear peligro a un Courtois que vivía con relativa tranquilidad. Cuando hubo que sufrir se sufrió, cuando hubo que aguantar decisiones arbitrales "erróneas" se aguantó sin montarla. 

El Atleti. Un señor equipo. Disfruten de él. 

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Sobrevivir

Ayer se jugaba la 32ª jornada de liga con los tres aspirantes al título disputando sus partidos, todos ellos con un partido de Champions a las costillas y otro a la vuelta de la esquina, el Atlético de Madrid recibía a un Villareal que parece haber perdido fuerza con el paso de las jornadas y al que las bajas mermaban su once inicial, pero también el Atlético de Madrid acusaba el esfuerzo de las últimas semanas con Arda y Costa lesionados, Gabi sancionado y Miranda necesitando un respiro... era un partido raro en cuanto a onces se refiere, con la grada plagada de niños, pues como desde hace ya muchos años es costumbre celebrar el "día del niño" en un partido de primavera.

El Atlético salió a medio gas, con RG y Villa como atacantes, con Diego en la mediapunta y con Koke en la sala de máquinas. Tiago no entraba en el once al haber jugado el miércoles y no aguantar la exigencia de dos partidos seguidos en tres días. El Villareal, por su parte, apenas inquietó en los primeros 45', de verdad que cuando llegó el descanso llegué a pensar que la cosa no iba con ellos... y puedes llegar a entenderlo cuando analizas que pese al presupuesto, son un equipo recién ascendido, van 7º (puesto UEFA) y sus perseguidores están a 9 puntos que son 10 al haberles ganado en los enfrentamientos directos, luego a falta de 7 jornadas puedes permitirte perder 3 partidos y no verte privado de tu puesto, ¿pero es que el Valencia va a ganar los 7 partidos restantes? Ya lo digo yo, no.

El Atleti, a medio gas solucionaba atrás los pocos problemas que se le presentaban y arriba, con un Villa participativo hacía el resto. El gol llegó relativamente pronto, un corner que bota Koke, RG dicen que empuja a su defensor (ese gol lo hemos visto marcar antes a Cristiano o Ramos y nadie dijo nada) y anota de cabeza el primer y único gol de la tarde. La grada reventaba de alegría. Pero a partir de ahí poco más, el equipo echaba en falta el talento de Arda y el empuje de Costa, los medios dirán que les faltaba gasolina, parole parole... si a un equipo como el Atlético de Madrid, justito de efectivos, le restas su mayor activo en ataque (32 goles) y el futbolista más talentoso, si no lo notase sería maravilloso, pero lamentablemente sí se nota. Mucho.

Porque el Cebolla se pierde cuando juega de titular, es un futbolista que no es malo, tiene su regate, su velocidad, pero su fútbol embarullado termina por disolverse, al igual que Diego es muy bueno, su calidad está fuera de toda duda, pero tiende a ralentizar el juego del ataque en exceso cuando, en muchas ocasiones, la jugada pide soltarla rápido y de primeras.

En la segunda mitad el equipo notó esas ausencias justo cuando el Villareal se acordó de que podía achuchar al Atleti, tratarle de igual a igual, presionarle más arriba e intentar a base de tocar llegar al área de Courtois. Pero si el Atleti echa en falta a Costa, el Villareal a un 9 de verdad, ni Perbet ni Pereira lo son, les falta ese instinto asesino del delantero. Pese a todo pudieron marcar en un par de ocasiones, una vaselina que se le escapa al francés y un par de jugadas que murieron en despejes largos de la zaga rojiblanca. El Cholo incluso decidía mover el banquillo con tres cambios antes del minuto 70, algo rarísimo en él.


Aguantó el equipo con el calor de la grada, el líder suma 79 puntos agarrándose a la liga, sabiendo que dependen de sí mismos y que en caso de que pinche el Real Madrid han eliminado un rival, y si pincha el Barcelona les pueden alejar a 3-4 puntos. Habrá que seguir remando, el próximo domingo en Getafe. Pero antes habrá que librar la batalla de la Champions, con ventaja mínima.