Sergio Asenjo
Debía empezar la lista por mi propia “casa”. Hace 12 meses nos pareció un gran fichaje, el futuro portero de la absoluta decían los medios. Venía precedido de dos buenas -sin más- temporadas en el Valladolid, equipo que evitó el descenso en la última jornada. Desde el primer día los nervios pudieron con él, incapaz de salir de la portería, como buen portero de “equipo pequeño”. Tras varias cantadas la grada empezó a impacientarse, llegando los pitos. Para colmo de males (suyos), la llamada de la sub’20 propició el estreno de David De Gea, previo paso de Roberto (lesionado en Oporto), canterano en el que habían perdido la fé los rectores del club. El resto de la historia es de sobra conocida. Por alguna extraña razón que se me escapa, aunque tengo la impresión que se trata de un desconocimiento 100% de sus actuaciones, el resto del país le sigue viendo como un gran portero. Inconcebible.
Bojan Krkic
Hablando de futuros, el futuro 9 de la selección decían. Este chaval corriente donde los haya se ha beneficiado ampliamente de haber jugado en este Barcelona descomunal, de tal forma que hasta un patán metería 8 goles por temporada jugando 1000 minutos. Mira que le defendí en su tiempo, pero se ha estancado, posiblemente quede como ese jugador nº13-14 o prefiera ser titular en un equipo de media tabla. Desde luego no va a ser ese crack del que tanto nos hablaban.
Zlatan Ibrahimovic
El año pasado ya dije que su fichaje era un craso error culé. Un equipo con tanto centrocampista creador, tipos mágicos como Messi o Iniesta… lo que menos le hacía falta era un bandarra (y perdón por la expresión, pero el sueco lo es) como Zlatan. Ellos necesitaban un finalizador nato como Eto’o o como ahora Villa, y encima sueltan al follonero del camerunés para traerse a otro igual o peor. Además, este muchachote ha venido precedido siempre de una fama inmerecida, mucho ruido y pocas nueces. Prepotente como pocos.
Cristiano Ronaldo
Alias la diva de Madeira. El mejor jugador del mundo según muchos juntaletras. Este tipo debería jugar con un balón para él solito y otro para el resto de jugadores, chupón hasta reventar. Tiró la friolera de 210 veces en 29 partidos (7 por partido), para que nos hagamos una idea… Forlán (123 en 33), Villa (135 en 32) y Messi, el más cercano, 158 en 35. Es decir, tira todo lo que le cae cerca. Luego, para terminar de hacerle antipático, está toda la parafernalia en torno a él, sus gestitos, sus reproches a compañeros que fallan (él no lo hace, es el balón). Ni de coña le consideraría entre los 5 mejores del mundo, por mucho marketing que le envuelva.
Kaká y Benzemá (ex aequo)
Vale para los dos. Vinieron como auténticos torpedos mediáticos y ahora han quedado como ese par de torpeeeedos, que diría Chiquito. El primero tiene clase, eso es innegable, pero ya sólo quedan de él lesiones y alineaciones por decreto estando en una alarmante baja forma. Del galo mejor decir que ha estrellado varios coches, entrena de pena (se han llegado a quejar de eso) y ha decepcionado claramente… venía como alternativa a Villa y para tapar a Higuaín. “No hase falta desir más”.
Luis Mariano
Digo Luis Fabiano, alias O’Fabuloso. Sin duda, algún cachondo le puso el mote porque de fabuloso tiene poquito. Delantero tronquete donde los haya, capaz de meter muchos goles pero no destaca especialmente por nada. No va de maravilla de cabeza, tampoco posee un disparo descomunal y bueno, realmente salvo aquella temporada de los 24 goles no ha vuelto a marcar más. La era Dunga le ha permitido ser el killer de Brasil, con cualquier otro hubiese sido suplente o no hubiese ido, directamente. No lo quiere ni el tato, el Marsella ofrecía dos duros (su valor real) y en vista de los acontecimientos decidió renovar por el Sevilla.
Capel
Diego -finjounapatadayhagolacroquetaporelsuelo- Capel prometía hace unos años, llegó a ser internacional incomprensiblemente (a DelBosque le dio un vahído el día de la convocatoria) y ahora ha quedado sumido en lo que es, un extremo normalillo relegado a la suplencia por Perotti. Sin embargo, aun queda gente que le considera un grandísimo jugador. Qué gente.
Marchena
Leñero, mal compañero, teatrero… encima lento. Podrá decir a sus nietos que fue campeón de Europa y del Mundo con España, un auténtico Expediente X. Por supuesto los nietos tomarán al abuelo por un mentiroso hasta que no enseñe pruebas gráficas. El sevillano ya no engaña a nadie, capaz de pegarte una patada en la tibia delante del árbitro y quejarse de que te has tirado miserablemente, tomando a todos por imbéciles. Le siguen considerando pieza importante en la selección, ¡ver para creer!
….. la lista podría continuar, pero ya la elaboráis vosotros.

