Campeones de Copa
Habemus final
A decidir en el Pizjuán
A un paso de semifinales
Que pase el siguiente
Se cumplió lo esperado
Llegaban al feudo madridista (qué generoso soy, el cuerpo me pide improperios) tras perder hasta los calzones en Alicante el lunes, la vergüenza no porque muchos no la conocieron, y los restantes que la llegaron a ver, salieron corriendo al mirarla fijamente a los ojos. Por tanto, ahí nos hallábamos con un grupo de desvergonzados a punto de salir al campo como el condenado accede al patíbulo, qué imagen tan tierna, como el pan de molde.
El caso que pese a todo salieron con ganas de dar un poquito de guerra, tanto es así que no tan sorpresivamente golpearon primero, ya estamos acostumbrados a adelantarnos en el marcador contra los merengones para después sufrir la pájara, acoso, robo o mezcla de todo un poco. Esta vez un pase de Reyes (¿quién si no?) deja al Kun mano a mano con Casillas, éste le hace penalti pero como llega Forlán al rechace y marca no hay opción a reclamar nada. Cierto es que la jugada deja dudas en la repetición, el Kun arranca un brazo adelantado con respecto a su marcador, pero en la velocidad del juego es entendible el fallo. De paso creo que Mateu no hubiese pitado penalti, hay que tener mucho valor y arrojo para pitarlo y al pobre valenciano le faltan huevos, vulgarmente hablando.
Ahí lo teníamos, un 0-1 que les vino de miedo a los rojiblancos para echarse atrás, a especular con el marcador y a engañar al mundo futbolístico, porque al que ve todos los partidos del Atlético ya no le engañan, sabe que en cuanto estén medio gol por delante van a colgarse del larguero vilmente. El Crisantemo’s team comenzó a adueñarse del balón, los mediocentros del Atleti son esos espectadores de lujo que ni tan siquiera se fajan en labores de contención, mira que si salen sucios en la toma de la televisión… ay ay ay.
Durante la siguiente media hora larga lo único que nos sostuvo fue la soberbia actuación de un portero joven que tiene sus fallos, pero que en noches como la de hoy demuestra que tiene potencial. El Madrid parecía desesperado en la búsqueda del empate hasta que llegó por mediación de Ramos, al que no marcaba nadie en el remate de cabeza, ¿para qué? Espoleado por la igualada, siguieron en su cruzada, con el Atlético parapetado en las inmediaciones de su área. Fue tan escandaloso que durante un momento iban 8 corners lanzados por 0 atléticos, la posesión rozaba el 70% y hasta las faltas las hacían ellos. Un auténtico despropósito.
La única esperanza era que el Madrid tras ese esfuerzo se viniese abajo al final del partido posibilitando alguna contra clara, pero el fondo físico de los colchoneros es el mismo que el del jubilata que va al parque a tirarle pan duro a los gorriones. Ni defienden bien, ni saben tocar con criterio, ni aguantan un envite físico, ¿realmente para qué están preparados? Joder, necesitamos una aclaración.
El comienzo de la segunda parte fue una continuación de la primera, un Madrid volcado casi a la heroica para voltear la eliminatoria, tanto era así que por momento pensé que no habría partido de vuelta… y un taciturno equipo rojiblanco. Sin embargo, hubo acciones polémicas.
Un fallo garrafal permitió a dos jugadores blancos llegar al remate en el segundo palo, gol del irritante portugués y fin de la eliminatoria, si no había acabado ya en el sorteo. Ni los rechaces los agarraba la defensa, lamentable.
A renglón seguido llegó la opción de empatar, un pase maravilloso de 40 metros para que el Kun controlase con el pecho en carrera, ganase la carrera a su par y disparase al muñeco, el rechace le cayó a un Forlán que en carrera no logró apuntar dentro, estrellando el disparo en la madera. Si fallas esas ocasiones, estás condenado a palmar sí o sí.
Momentos polémicos, Cristiano le hace una entrada brutal a Ujfalusi, sin opción de ganar el balón, parecida a la de Messi que le costó dos partidos de sanción. Al invento portugués le sacan amarilla y todo solucionado, si llega a ser al revés, ya me veía a Inda pidiendo la encarcelación del carnicero checo. A Mourinho le debió gustar mucho la decisión, pues se acercó al poco a reírse con el cuarto árbitro, al estilo Al-Gandhour/Hiddink, al tulipán le cayeron palos hasta en el cielo de la boca, al portugués se le perdonará, de hecho no saldrá reseñado en ningún medio mañana.
Después, la más jugosa de todas, Sergio -elniñodecacique- Ramos le hace una falta por detrás al Kun que bien le hubiese podido lesionar, ni falta. Mateu es de esos tipos que no pita falta a no ser que vea un cuchillo clavado en la espalda y que se mantenga firme, eso no puede ser nunca falta. QSF agarró el enfado y decidió que no se devolvía el balón, lío habemus en el que Xabi Alonso debió ser amonestado por perder los nervios ya que… ¿en qué artículo de qué ley obliga a devolver un balón tras tirarlo fuera? En cambio sí dicen algo de la desconsideración mediante empujón, pero volvemos a lo de antes, hay que tener arrojo y valor, Sr. Lahoz.
El mismo que le faltó para sancionar una falta flagrante del mismo Alonso a Reyes a medio metro de la frontal por agarrón. Si no es falta, el utrerano va para actor de primera, pero tranquilos, es falta y seguirá jugando al fútbol… si le dejan.
El partido murió con otro gol de Ozil tras fallo vergonzoso, parecía un pim-pam-pum, balón que entra al área, rebota en los pies de Domínguez y llega a Ozil en carrera para que bata sin muchos problemas a De Gea. Así no se puede ganar en ningún campo. Y pudo llegar el cuarto, pero entre que unos no estaban del todo finos y los otros la “cagan” a medias, pues eso.
La final de la Copa del Rey será Real Madrid-Barcelona, y lo seguirá siendo por los siglos de los siglos salvo que cambie mucho esto. La SPL a la española es lo que tiene.
El Atlético cumple el trámite
Sin embargo, si algo nos ha enseñado la vida -futbolística- es que lo que ocurre en una competición no guarda relación con otra, por tanto había que ser cautelosos y esperar que no pasase nada raro.
Al poco de comenzar el partido ocurrió un suceso cuasi paranormal, Reyes controló un balón en el pico del área grande y sin pensarlo le mete al otro lado del área un balón de oro a RG que -oh milagro- empaló correctamente posicionando el cuerpo como debía, lástima que el balón se estrellase en el larguero. Salvo esa jugada el partido era completamente prescindible, con dos equipos que no sabían muy bien lo que querían y daba como resultado imprecisiones con, al menos, cierto ritmo.
Eso hasta que el Kun antes de la media hora decidió dar por sentenciada la eliminatoria, controló un balón a 30 metros de la portería y ya no lo perdió en carrera hasta que al ingresar en el área cruzó por arriba. Zarpazo en toda regla.
A partir de ese momento los catalanes se vieron superados por un atlético asido al talento natural de sus estrellas, bien pudo marcar en un regalo de Pérez Lasa (el balón rebotó en él armando la contra atlética), en una jugada por la izquierda en la que Filipe cede al Kun para que éste ama(r)gue a los centrales salvando uno de ellos bajo palos o haga lo propio por el costado derecho con idéntico resultado. Sólo por estas cosas uno sigue viendo al Atlético, si le quitamos estos momentos de genialidad me aficionaría al curling.
También Reyes tuvo una clarísima que no acertó a marcar, primero porque no se atrevió a tirarla al palo corto y segundo porque esperó demasiado, posibilitando la llegada del defensa a tapar el palo largo. Pero el gol llegó, no crean, tras jugada de estrategia el balón llega a un Agüero algo adelantado a la maraña de jugadores pero habilitado por un defensor en la parte contraria del área. Hubiese supuesto el 0-2 y el punto final a la eliminatoria.
En la segunda parte vimos ese atlético romo, conservadurista y plomizo, un equipo acomplejado que se parapeta atrás esperando el maná, salvo porque éste no suele llegar y en cambio sí suelen abofetearte. A punto estuvo Dátolo de dar el susto con un centro llovido que se comió De Gea y al que sólo el palo le salvó la papeleta, hace falta tener estrella para salir indemne de este tipo de lances.
Ujfalusi, que había visto una tarjeta de chiste en la primera parte, se salvó de una injusta expulsión tras llegar tarde a una acción, una por otra y tan felices, pero QSF que es de los que piensa que el miedo guarda la viña, decidió meter ipso facto a Valera por el checo. Durante media hora jugamos en 40 metros de campo, los blanquiazules colgaban balones que eran despejados con una patada a seguir y vuelta a lo mismo, eso y una ingente cantidad de corners que convirtieron una plácida eliminatoria en un campo de minas, ¡ay si hubiesen marcado!
Sólo el cansancio acumulado de un equipo al que el reloj y los nervios roían permitió que el Kun Agüero enganchase un par de contras explotando su punta de aceleración. Sólo el omnipresente Chica evitó que el balón le cayese franco a Reyes tocando lo justito. Lo justito para que llegase C. Álvarez, digo.
Durante unos minutos el Atlético volvió a sacudirse el dominio controlando el balón (¿era tan difícil?), jugadas que desembocaban en una falta sobre Reyes, ya que se ofrecía constantemente a sus compañeros. Las faltas rayaban lo antideportivo, pero el trencilla se hizo el sueco, vale lo mismo una protesta que una patada con saña y menos que una patada en la cara a Assunçao. El criterio arbitral, ya saben.
En las postrimerías del encuentro, con todo el pescado vendido y pensando en el partido frente al Hércules del próximo lunes llegó el tanto de Luis García de falta. Una falta que ya que preguntan no existió, el defensa toca balón y después arrastra al delantero, pero daba igual, el Atlético ya era equipo de Cuartos.
Ahora le tocará enfrentarse al Real Madrid, rival al que no se le gana desde el año 2000 pero la Copa es una competición distinta, nunca se sabe qué pasará hasta que el árbitro pita el final. Que se lo pregunten a Bernardo o a Paulo dos Santos, aunque, la verdad sea dicha, eran otros tiempos. Mejores.
Victoria contra los elementos
Con el líquido elemento presente, los 22 protagonistas salieron dispuestos a luchar por un puesto entre los ocho mejores de la competición copera, poniendo todo de su parte. En plan juego, encuentre el error fundamental en la frase anterior…
Efectivamente, no fueron 22 protagonistas sino 23. Apunten el nombre de Fernández Borbalán entre los favoritos del colectivo arbitral. Este personajillo, si tuviese un mínimo de dignidad o de vergüenza torera -llámenlo como quieran- debería colgar el pito después de este partido o por lo menos pedir disculpas formales por ser tan sumamente dañino e ignorante a partes iguales. No pasará esto, el muy cabrón dormirá a pierna suelta e irá mañana tan tranquilo por la calle, seguramente hasta pavoneándose del poder que ostenta sobre unos equipos que se juegan mucho dinero en cada partido.
¿Sacará alguien una lista con los errores de bulto? ¿Veremos por fin una queja de algún mandatario? ¿Sancionarán con dos partidos a Reyes por recibir una zancadilla y posterior pelotazo? ¿Saldrá el retrasado de Luis García a quejarse del trato que se le da a su equipo? Demasiados interrogantes.
El Español salió al campo como era de prever, a perder tiempo desde antes de llegar a Madrid. Qué valiente Pochettino, si lo hacen otros entrenadores son unos amarretas y especuladores, si lo hace él, como tiene un rollito muy Guardiolesco… es un crack. Como ven, aquí hay pa’ tós.
Entre eso y que el Atlético no sabía muy bien qué hacer con el balón, es decir, que parecían un grupo de caminantes buscando setas con eso de la humedad y tal… pues el partido transcurría sin pena ni gloria, con Perea quedando en evidencia varias veces para que los pericos demostraran también su infinita torpeza a la hora de finalizar jugadas, pero ya sabían que no siempre te pueden regalar penaltys inexistentes en campo contrario para abrir el marcador, ¿verdad, Luisín?
Filipe intentaba parecerse a aquel lateral ofensivo que encadiló a la grada de Riazor, con partidos terminará cogiendo esa estela que tanto necesita el Atlético. Ujfalusi, en cambio, cada día va a menos, no sé si es impresión mía pero le noto cascao cuando acumula varias subidas y luego remolonea a la hora de bajar, quizá le sienten bien las mini-vacaciones. El que se fue antes con antes de vacaciones fue Forlán, al poco de comenzar no entendí muy bien qué pasó pero terminó tendido en el suelo, teóricamente se lesionó y no se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo pasará fuera.
Con Diego Costa en el campo llegó la jugada del penalti. Simao intenta disparar desde fuera del área y el esférico termina estrellándose en el brazo extendido del zaguero blanquiazul, puede que no fuera voluntario, pero el brazo extendido no pinta nada en esa jugada. La pena máxima la lanzó Simao, convirtiendo el que sería a la postre su último tanto como jugador atlético.
Muchas quejas de una panda de periquitos demasiado acostumbrados a jugar con red, al menos en el Calderón, y así es fácil saltar desde un cuarto piso. De todas formas, no deberían quejarse mucho porque el show aun estaba por llegar. Reyes conduce el balón en el centro del campo, le zancadillean con alevosía y posteriormente, con él ya en el suelo, el caballeroso jugador merengoso-catalán decide premiarle con un balonazo al cuerpo. Evidentemente, para Fernández-Borbalán esto es asunto menor, cosas del juego, minucias. Si Reyes se levanta, y junta su cabeza con el rival, desplomándose éste por una lipotimia… eso es intolerable, una afrenta sólo solucionable con una tarjeta roja, y si le caen 3 partidos por violento, mejor.
Ese es el nivel del arbitraje en este país, en el que cuando encuentran un tipo con un cociente intelectual inferior al de una almeja, le dan un silbato y/o un banderín. O peor, se alista en un partido político y ¡¡le votan!!
A partir de esa jugada el partido entró en una espiral malísima para nuestros intereses, en la que el Español repartía de lo lindo, el árbitro “sonreía” y De Gea se convertía en el principal baluarte rojiblanco.
Precisamente el toledano fue protagonista antes de llegar el partido al descanso, un balón muerto en el área lo remata Osvaldo y, VDG saca un pie salvador digno de una parada de balonmano. Ahí estuvo el empate.
En la segunda parte el Español se olvidó de perder tiempo, todo eran prisas por lograr un empate que les hubiese sabido a gloria. El Kun, sin Reyes, con Diego Costa preguntándose qué hacía en el partido y Simao a la baja (el gol y ya) se multiplicaba para acojonar a la defensa rival. Sus arrancadas les dejaban en evidencia y así les sacó varias tarjetas, otras directamente el árbitro obvio porque… al bajito se le puede zumbar.
Tanto era así que en una de las tarjetas su delirante criterio deja en pelotas cualquier tipo de lógica. Resulta que le pegan al Kun, él no ve nada pero ante la presión y la cercanía del línea decide mostrar tarjeta amarilla… lo lógico es sacar una falta, ¿verdad? Pues no, cuando el jugador atlético coloca el balón le dice que no, que de banda. Me dirán que no es gracioso…
Casi tanto como aquel ataque en el que el balón de Callejón al área por bajo no llega el angelito de Osvaldo que no contento con eso decide dejar la pierna para llevarse por medio a De Gea en el área pequeña. ¿Falta? No no no no, ese no es el tema y tal, que deje de fingir ese portero (fácil 2 minutos) y saquen el corner, por favor. Menos mal que el golpe no le afecto demasiado al efectuar un auténtico paradón en ese miso saque de esquina, una delicia de portero.
Tan injusto estaba siendo el arbitraje con los pericos que Pochettino en un alarde de deportividad y contención decidió lanzar una botella de agua algunos metros dentro del campo. Filipe le comentó al árbitro el asunto pero no le resultó pertinente advertirle de nada, quizá después de leer el acta le caigan dos partidos a QSF… todo puede ser. Hablando de Filipe, éste vio una amarilla por unas manos que a mí no me parecieron, pero puedo estar perfectamente equivocado, hay que confiar en la buena vista del trencilla (que me descojono).
Pero oiga, qué está contando, ¡si les expulsaron a ellos un jugador! Es verdad, qué fatal descuido por mi parte. Cerca de la esquina el Kun le tira un amago al lateral, se lo come entero porque además de malo es torpe, al ver que se le escapa hacia dentro le tira una zancadilla sin balón a 30 cm del suelo. Un poquito rigurosa la segunda amarilla, bien podría haberse solucionado con unas palmaditas en la espalda.
Le pesaba la conciencia y por eso, cuando un jugador blanquiazul fue derribado cerca del banquillo de Mauricio y rápidamente se revolvió contra su agresor, decidió pedirle calma. Nada, eso ya pasó hace mucho tiempo y el criterio cambia según va transcurriendo el partido. Ya saben aquello de que bien mirao, una bici con cestillo pudiera considerarse un camión de dos ruedas. Apliquen este ejemplo con Fdez.-Borbalán y un tipo honrado, en días como hoy dudo hasta que estafe al fisco.
El Kun desaprovechó varias jugadas en las que se quedó frente al portero, ya fuera por algún resbalón o por un disparo al muñeco, aun así fue un hombre jugando entre críos. El partido murió en el área colchonera tras varios saques de esquina que pusieron el nudo en la garganta del aficionado. La ida terminó con ventaja, mínima, pero ventaja.
Más que un simple partido de Octavos
Desde que empezó el curso 2010/11, el Atlético ha sido incapaz de ganarle un partido a Barcelona, Madrid, Villareal, Valencia y Español, todos por encima en la clasificación liguera, quizá eso explique, en algún caso, la posición de unos y de otros. Para colmo de males, la eliminación europea tras una patética fase de grupos en la que se pierde dos veces ante el todopoderoso Aris y se empatan los dos partidos frente al Bayer Leverkusen empeora la posición del grupo cara a la afición.
De hecho, ya no sólo nos podemos quejar del no-juego practicado habitualmente a orillas del Manzanares, los partidos claves ante Aris y Español se perdieron por una falta de actitud sonrojante, indigna de un grupo de jugadores que se hacen llamar profesionales y cobran como tal, permitiendo que el rival se reponga una y otra vez hasta que termina fulminándote.
Mañana tocará comprobar de primera mano si ese equipo sigue jugando con las cosas de comer o decide de una vez por todas ponerle un poco de alma a falta de fútbol. Lavar la imagen que quedó dañada no se curó con el partido ante el Depor (bastante flojito el rival) y el del Málaga según tengo entendido se desarrolló en términos similares. Seguramente con “ganas” no baste ante un serio Español que rentabiliza los goles como nadie y que, hasta el domingo, había demostrado una seriedad atrás importante.
Habrá que ver también cómo se toma el partido Pochettino, si como en liga a perder tiempo desde la llegada al estadio, si como los suplentes, titulares, a por todas desde el primer minuto y si Luis García seguirá demostrando la excelente persona que es… quizá por tipos como él se quiere poco al Español, debería planteárselo.
QSF planteará lo mismo de siempre, la rueda de los 14 jugadores (uno más si sigue Simao, que no lo sé) se pone en movimiento y, como siempre, nos dejará rotaciones en la línea defensiva, o lo que es lo mismo, a quién quitamos para que entre Perea con calzador… y también se moverá la pareja de mediocentros, veremos si sale Mario Suárez que creo que sí al no participar en Málaga. El resto, lo de todos los partidos, sota, caballo, rey y mierda, sobre todo eso último. La solución, mañana a las 20 horas.
Este equipo es una ruina
Asistimos unos 5000 gilipollas -valientes dirán en prensa- deseosos de un poco de esa droga de tan mala calidad y peores efectos llamada Atlético de Madrid. El partido era prescindible desde el mismo momento en que marcamos el 5º en Las Palmas, pero en esto del fútbol el negocio manda y se hacía necesaria una vuelta sin público, sin tele y sin ganas de los protagonistas. Muchas veces me pregunto si el partido recién terminado ha sido el peor en muchos años, y eso nunca puede ser una buena noticia.
Para colmo de males, el canalla conocido como árbitro era Teixeira Vitienes (los dos hermanos son horribles) amigo íntimo de la casa. De verdad no sé qué más tiene que hacer este hijo de la gran puta (sin perdón y con todas las letras) para ser recusado, la ha liado recientemente en liga y hoy repitió en Copa. Este cántabro lleva una camiseta del Madrid debajo de su traje cucarachil, seguro, hoy decidió expulsar a Costa en una jugada cuanto menos discutible en directo. El 4 amarillo dio toda la cera que quiso y ahí siguió, el 2 le soltó un buen empellón a Perea II con amarilla y tampoco pasó nada. Ese es el rasero de este tipejo.
Centrándonos en el encuentro, la oportunidad de los canteranos quedó ensombrecida por ciertas actitudes de sus compañeros y por ciertos fallos propios, es difícil pedir la oportunidad para un Pulido que me dejó la sensación de andar perdido por el campo, falloncete y algo débil en el juego aéreo. Cierto que su compañero de zaga (Juanito) tampoco destacó nada, de hecho falló con él en el gol y luego estuvo a punto de volver a pifiarla… pero no es excusa.
La expulsión del delantero atlético dejó al equipo cojo, sin un recambio en el banquillo el grupo se recompuso con un 4-4-1 con Mérida en punta cuando defendíamos, y un 4-1-3-1 cuando se atacaba. RG volvió a firmar un lamentable primer tiempo, fue cambiado al descanso quiero creer que tácticamente y lo peor de todo fue empujar a Koke (medio) a una banda donde no brilló ni mucho menos y evidenció carencias en esa posición.
Así, la única nota positiva fue la participación de Mérida, enchufado al partido desde el primer momento, con notable visión de juego y con un gol de premio desde la frontal del área. Tras un corner el esférico llega botando al balcón del área, el catalán la pega fuerte y ésta se cuela en la portería tropezando antes en el larguero. Perea II me dejó sabor agridulce, el chaval posee la calidad y técnica suficiente para formar parte del grupo, pero debe darse cuenta que a su alrededor los compañeros también juegan, se pierde muchas veces intentando la de Maradona, regateando a todo el mundo. Supongo que eso terminará aprendiéndose.
El partido tuvo poca historia más, un Universidad bullanguero, con pocas ganas de jugar y sí de batallar, unos rojiblancos metidos en la trinchera con una apabullante falta de fútbol, evidenciando lo que ya sabíamos, detrás de los titulares no hay NADA salvo Mérida.
Paseo en Las Palmas
Sacaba QSF un trivote encubierto, Mario Suárez partía desde la derecha y en el medio contábamos con dos borricos de primera: Camacho y RGarcía. Veríamos a Fran Mérida desde la izquierda. El Universidad salió bien plantado y achuchó en los primeros minutos, a los rojiblancos les duraba menos el balón que a mí las latas de cerveza en la nevera… dos telediarios. Daría igual.
En un córner, Godín se adelanta a la defensa en el primer palo y bate al portero canarión. Seguía sin jugarse una mierda, pero la calidad se impone ante los equipos de categorías inferiores. El Kun se quedaba solo frente al portero y se liaba cruzando el balón más de la cuenta. A continuación se tomaría la revancha, en una arrancada desde 40 metros hacía recular a los marcadores, se colaba entre ellos dos y frente al portero cruzaba perfectamente.
El resto de la eliminatoria daba igual. ¿Qué aliciente tenía para el Atlético sabiendo que quedaban 90 minutos en casa? Ninguno.
Con todo, el partido tuvo tres goles más en la segunda parte. El tercero tras una colección de fallos en defensa de la nube azulona que permiten a Costa rematar en área pequeña al fondo de la red. El cuarto gracias al portero, regaló un balón de oro a Diego Costa en el área que a su vez cedió al Kun para que empujase libre de marca. El quinto de Fran Mérida dentro del área tras semifallo, logra meter el balón por encima del portero.
Pudo haber más goles, de Perea II y de Reyes, ambos decidieron terminar la jugada en vez de pasarla para terminar liándose ellos solos en regates. Como dije, daba igual. La vuelta tras el partido del Bernabeu en un Calderón que seguramente registre una paupérrima entrada, servidor se pensará ir en función de la hora del partido… si lo colocan a las 22h, levantándome al día siguiente a las 7, pues como que me quedo en casa.
Perdimos la batalla, ganamos la guerra
A las 11.40 horas salía el tren chárter (dorado) hacia Barcelona, a las 11 estábamos en Atocha prestos para viajar, mientras tanto otros hacían el camino en coche, en bus (9 horazas saliendo la noche anterior al partido, casi ná) o en el AVE de las 6 de la mañana. No hablo en general, lo hago de la gente con la que un poco antes o después íbamos a juntarnos en Barcelona.
Pasando por alto el viaje, un tanto pesado porque a mí cuando se alargan por encima de las 2 horas y yo no voy al volante, mando o lo que sea, me agota. La llegada a la estación de Sants dejó los primeros cánticos de la afición, una interminable marea rojiblanca teñía la ciudad condal.
De allí a Plaza de España eran unos 10 minutos andando (teóricamente), pues no sé si por el lento caminar de una masa ávida de celebraciones, porque la cerveza empezaba a hacer mella (tanto lo ingerido como los litros de las mochilas) o porque perdí la noción del tiempo, parecieron 20 minutos como poco, pero qué buenos. Las canciones se entremezclaban, nos íbamos contagiando unos a otros, los catalanes nos miraban entre incrédulos y sorprendidos (faltaban 5 horas para el partido). Los coches nos pitaban y no crean que eran atléticos o, al menos, iban sin significarse como tal.
De repente no recuerdo cómo fue, un hombre se acerca, me dice que tenemos que ganar, por el Atleti, por el Barça, por joder al Madrid, por joder al Sevilla, que somos un poco cabrones quitándoles puntos todos los años, pero que somos queridos por aquellas tierras. Otro par de transeúntes que caminaban “a la contra” nos jalearon, realmente me sorprendió, otra cosa sería mentir.
En Plaza España no cabía un alfiler, llegamos al grito de “Te quiero Atleti lololo”, el ambiente sólo lo puede describir una foto (a continuación). Llegar al meollo del asunto, con la cantidad de atléticos (gentío que hubiese dicho mi abuelo, lo de ayer fue por ti también) bebiéndose la final “a morro” y el solazo presente rozaba la temeridad intentar subir. Decidimos quedarnos abajo, total, el ambiente se respiraba de igual forma.
Cuando se fue acercando la hora del partido poco a poco el reguero rojiblanco subía calle arriba hacia el Camp Nou. Una vez más, impresionante los aledaños del campo, mira que he visto las inmediaciones del Calderón llenas, pues poco al lado de esto, se palpaba el ambiente especial allá por donde fueras. Una vez dentro del campo, impresiona ver la proporción, ganábamos al Sevilla por goleada, no sólo jugábamos como locales por el sorteo sino por el apoyo brutal.
Del partido poco que decir que no se haya dicho ya. El Sevilla nos marcó al comienzo, una jugada de rebote desgraciada que nos dejó al pie de los caballos como ha sido tónica habitual esta temporada. A partir del gol un equipo intentó voltear el marcador y otro durmió el partido con pérdidas de tiempo, fingiendo faltas, repartiendo cera… en definitiva, el anti-fútbol versión andaluza.
Aun así, debemos ser críticos con el equipo. Ayer perdimos porque Tiago fue sometido a un marcaje férreo, Assunçao no sabe llevar el peso del juego, Reyes y Simao no son tampoco hombres de sacar la jugada y al final todo quedaba a las subidas de Ujfalusi por la banda derecha, los pelotazos buscando el maná, algún posible chispazo de genio tanto de Reyes como de Kun y pare usted de contar. Jurado dio otro aire al equipo en la segunda mitad, incisivo, enchufado como pocos, pero insuficiente para atravesar la línea Maginot nervionense.
La afición de “15”, según terminó el partido hice como Perico, salí con un amigo hacia los vomitorios para evitar ver al impresentable de Palop alzar la Copa… pero como nuestra gente permanecía, volvimos al minuto arriba para aplaudir a los muchachos. Fue emotivo.
PD: Dije que iba a colgar un vídeo. Pues bien, me dice que "verdes las han segao", son demasiados megas para subir a Blogger, igual véis uno parecido por youtube, era un minuto de la despedida al equipo.
Final de Copa 2010
Conclusión: la Copa ha perdido gancho en las primeras rondas, pero en los momentos clave vuelve a recobrar una importancia que da lustre al campeón, pese a que a algún equipo que no la consigue desde hace más de 15 años diga que no vale para nada, ¡ja!
La finalísima de este año la disputan el Atlético de Madrid y el Sevilla, dos equipos que luchan en condiciones por ser una alternativa de poder que nunca llegará, sobran los motivos.
Los rojiblancos llegan con el subidón de triunfar en Hamburgo, saben que cuentan con muchas opciones de lograr un doblete mágico y no escatimarán esfuerzos en lograrlo. Mientras, el Sevilla ha sufrido lo indecible para clasificarse para la próxima edición de la Champions, en el último minuto y gracias. A priori, tras estos datos, la final arroja un balance incierto, pero analicemos el momento concienzudamente.
El Atlético ha pasado el año de tropiezo en tropiezo, eliminados de la Champions a las primeras de cambio, sufriendo en liga para mantener la categoría y purgando sus penas en las competiciones del KO. Quique recogió un grupo deprimido, hundido y poco a poco ha logrado revitalizarlo, ahora se saben importantes, han demostrado al mundo que ellos también pueden ganar un título y quieren reforzar su posición. Es decir, una temporada de menos a más.
El Sevilla, empezó el año como un cohete, clasificado para Octavos de Champions, cómodo en liga, pasando rondas de Copa… hasta que llegó la crisis. Unos malos resultados ligueros se vieron refrendados en una eliminación europea a manos del CSKA, cuchillos largos en la ciudad hispalense y cese del entrenador una semana después. La llegada de Álvarez lejos de apaciguar los ánimos ha servido para reflejar la irregularidad del grupo, fuera de la cuarta plaza durante varias semanas, con un juego paupérrimo y pasando las de Caín. Su última jornada fue un resumen del año. Claramente un año de más a menos.
Para colmo, las lesiones de Fernando Navarro, Fazio, Koné, Luis Fabiano y Adriano, unido a la baja por sanción de Negredo le dejan mermado de cara al partido del miércoles. Álvarez deberá escoger entre jugar con único punta (Kanouté) o darle la oportunidad al canterano Rodri saliendo con dos. El técnico “no cuenta” con Romaric y De Mul, aunque normalmente van convocados. Perotti y Acosta andan renqueantes de sendas lesiones.
El Atlético de Madrid contará con toda su plantilla disponible a excepción de Asenjo. Quique no cuenta con Pernía y Pablo, pese a que puedan viajar.
Onces titulares
Atlético:
De Gea; Ujfalusi, Perea, Domínguez, A.López; Assunçao, Tiago; Reyes, Simao; Forlán y Kun.
Sevilla:
Palop; Konko, Squillaci, Escudé, Drago; Zokora, Duscher; Navas, Renato, Capel; Kanouté.
Hasta entonces, ¡vamos Atléti!
A la final de Copa
Hubo un susto inicial en forma de autogol a la salida de un córner, el murciano Valera empeñado en cobrar protagonismo remató contra su portería en el primer palo sin ningún rival cerca. De cárcel. Intuíamos borrasca.
No obstante, el propio Valera 3 minutos después, rozaba una falta cruzada botada por Reyes, que se coló en la meta racinguista sin que el guardameta pudiese hacer nada. Eliminatoria sentenciada, cinco goles separaban a los locales de la final.
A partir de ahí vimos un partido insulso, con poco ritmo, chispazos de algún futbolista y, me atrevería a decir, que poca tensión. Esto último lo justifico por la ausencia de faltas, y algo de choque. Sólo Reyes parecía algo desquiciado con Munitis.
Si en ese instante Quique hubiese retirado al Kun y a Reyes nadie hubiese protestado. Quizá el Barça.
Así llegamos a la segunda parte, tras la reanudación una bonita combinación entre Kun-Jurado permitió que el segundo se plantase solo frente al portero para batirle con el exterior de la bota. 1-2, si había poco interés, ahora ni te cuento.
Sin embargo, el partido empezó a calentarse con un rival herido en su orgullo (qué menos). Malo para el Atléti ya que Reyes empezó a meterse en mil batallitas con todo el que fuera de blanco, llegando a ver la cartulina amarilla por entrar al trapo. Mientras, el Kun recibía algún recadito. Entre tanto se marchaba Tiago por RG en un claro ejemplo de reservar cara al partido del domingo.
Menos mal que Quique, ahora sí, vio peligrar a los dos futbolistas y decidió cambiarles. Primero entró Ibra por Agüero, más tarde sería Simao por Reyes. Ahora sí que el partido era totalmente prescindible.
Fruto de ese calentón santanderino, Cristian se autoexpulsó al propinar un codazo a Ibra tan flagrante que su cara de asombro merece otro partido, uno por violento y el otro por mentiroso.
Al quedar con 10, el Racing bajó los brazos, el Atléti tocó por todo el campo en una demostración de lo que debería ser el fútbol a practicar, con el paso de los partidos habría que pedirles un pelín de velocidad en la transición del pase, pero bien, bastante bien.
Ya en las postrimerías del encuentro De Gea cantó en un disparo raso sin mucho peligro, y justo después Perea puso la alfombra roja a Tchité para que marcase el gol de la victoria cántabra. Visto así, mejor que marque el africano a entrarle violentamente, ver la roja y evitar una derrota que tampoco ha de quitar el sueño. Este relato llega a su fin. El último capítulo tendrá lugar frente al Sevilla, los sevillanos llevarán sombrero… para quitárselo al recibir al campeón. ¡Vamos, Atléti!
El Getafe pagó esta ronda
Arrastrando el lastre de la ida (2-0), los azulones necesitaban dos goles para forzar una prórroga donde ahogar las ilusiones sevillistas a la par que sus sueños coperos pudiesen dispararse. No pudo ser, fundamentalmente por aquel partido, dominaron en Nervión durante dos terceras partes del partido de forma infructuosa. Luis Fabiano al final de la primera parte les dio una cornada y Mario, en propia puerta, terminó de joderles la tarde. Soldado se estrelló una y otra vez con Palop.
Hoy la función guardó ciertas similitudes. Agarrados a Pedro León, intentaron amargar la tarde a los hispalenses, el murciano dio una lección de cómo desbordar a su par una y otra vez (convendría poner el vídeo en algunos vestuarios), pero luego todo moría entre Palop, la zaga o, incluso, un poste.
Criticamos al Atlético por su desentendimiento con el balón a la hora de crear, el Sevilla demostró que con una plantilla superior a la rojiblanca en cuanto a efectivos aprovechables se puede ser más mezquino. Gran parte de culpa la tiene ese zaguero metido a entrenador de cuarta; cobarde, reservón, poeta de pareados, y encima orgulloso de serlo. Manda cojones, hablando mal. Este tipo concede unas ruedas de prensa delirantes, en las que si prestas atención puedes creer que habla del Milán de Sacchi. Valiente zopenco, el trabajo táctico del Sevilla dista de ser el de un equipo importante, se lo juega todo a sus dos hombres de banda y a que la enchufe el delantero que coloque en el once. ¿Les suena? Sí, pero a este tipo no le ponen a parir en prensa. Al menos en Madrid. El día que abandonen el fútbol toda esta caterva de entrenadores caguetas, el deporte lo agradecerá.
Lo dicho, el Getafe desarboló completamente al conjunto sevillano, que gracias a la “aparición de la Virgen” salió vivo del encuentro. Soldado marcó el gol que llenó de esperanza a la grada, pero falló lo indecible, y eso… se paga carísimo.
Gran Geta, con falta de gol (eso se compra), y rácano Sevilla. No obstante, estos jugarán la final, presumiblemente contra el Atlético de Madrid. Habrá que confirmarlo mañana, básicamente por respeto al rival, el Racing de Santander. Qué ruede ya el balón.
El día en que todo funcionó
Las estadísticas ligueras hablan por sí solas, el Atlético de Madrid ha recibido hasta la fecha 4 goles en los cinco primeros minutos y 5 en los últimos cinco. La estadística se igualaría de sumar el gol encajado contra el Celta hace 14 días. Vamos, el equipo sale como un flan a los partidos, bien por falta de tensión, bien por nerviosismo.
Hoy no era día de pifias. El once titular -podría decirse que el de gala- desde el primer minuto salió a comerse al rival, todo fundamentado en minimizar los fallos atrás sin complicarse lo más mínimo, y circulación de balón apoyándose constantemente en Tiago-Assunçao, impecables todo el partido. A partir de ahí, el juego fluía a las bandas, volviendo al centro para rehacer la jugada o ganando línea de fondo ya fuera el interior o el lateral desdoblándole. Parecerá una gilipollez mayúscula para aquellos acostumbrados a ver fútbol en sus equipos, pero a mí me costó creérmelo durante minutos, ¡fútbol! ¡del Atléti!
A todo esto, el Racing quedó en el túnel de vestuarios, porque sólo achicaban agua en su campo. El chaval Canales intentó todo el choque meter balones interiores a las diagonales de los hombres de banda y al delantero boya (Xisco), para desgracia suya los zagueros rojiblancos decidieron firmar uno de los mejores partidos que se recuerdan. Únicamente recuerdo una jugada de Antonio López en la que corre sin ganas a cerrar a su par, que recula con el balón, mete un taconazo al desmarque de un compañero, mientras él se pasa la jugada con su parsimonia patética.
En un córner empezamos a saborear el gol, Assunçao o Perea peina en el primer palo y Tiago entrando solo por el centro del área estrella el balón en la madera. Susto gordo para los santanderinos. Poco después encontrarían premio.
De repente, en una jugada trenzada le llega el cuero al Kun, que internándose en el lateral del área centra pasado al segundo palo, donde un Simao libre de marca empalma de forma magistral al fondo de la red.
A renglón seguido, otra internada de Ujfalusi (se prodigó en ataque toda la primera parte) consigue meter un centro al corazón del área, allí el ‘10’ remata de cabeza flojito a las manos de Coltorti.
Ya en el minuto 40, Simao calca la internada del Kun del primer gol solo que éste mete el centro a medio metro del suelo, de tal forma que ni aciertan a despejar los racinguistas, ni Forlán remata hasta que Reyes, que pasaba por ahí, empala con violencia el segundo gol de la noche. La locura se desató en el campo, los jugadores hicieron piña, la grada saltaba de alegría… todo estaba saliendo a la perfección. En los minutos que he saltado el dominio era casi absoluto, con un equipo que actuaba como tal, justo lo contrario que tantas otras veces.
Y así se llegó al descanso. La segunda parte mantenía la incertidumbre de si todo sería pasajero, si recibían un gol con las complicaciones que conlleva o si terminarían por cerrar la eliminatoria. Fue lo último.
Nada más salir, Reyes, algo renqueante, fue objeto de una falta normalita que supuso su salida del césped aquejado de un esguince de rodilla (un mes de baja), las cosas empezaban a torcerse. Jurado ocupaba su lugar.
Tiago seguía impartiendo clases magistrales de cómo manejar el tempo del partido sin volverse majara en el intento, da pausa, distribuye, vuelve a ofrecerse, sombrerito por aquí, sombrerazo por allá, “dámela”, “toma que te la devuelvo mientras espero que tu marcador venga a presionarme a mí”… impresionante que no tuviese minutos en Turín. También que algunos dijesen que no es lo que necesita el Atleti. Hombres de poca fe.
Minuto 60. El Racing saca un córner como el que lanza un melón desde el tractor al mozo de abajo. Balón al Kun, contragolpe de 3 para 2, corre 40 metros antes de dársela a Jurado. Éste amaga y cambia de ritmo en la esquina del área, entre tanto Toni Moral (un centrocampista) le derriba torpemente fuera, Jurado aguanta la tarascada e intenta seguir, hasta que le agarran de una pierna… también fuera del área, solo que casi sobre la línea. El árbitro no iba a pitar penalti, pero en el último momento duda y se dirige a los 11 metros. Forlán no perdonó. El 3-0 era demasiada losa.
Para terminar de “joderla”, justo a continuación el Kun recibe en el piquito del área, se va de dos hombres hacia la portería y Torrejón le fulmina con un entradón descarado. Penalty como una casa, éste sí, aunque tuvo la cara dura de protestarlo. Forlán volvió a repetir. Con 4-0 Quique retiró a Paulo Assunçao (con amarilla) recibiendo una sonora ovación y a los 5 minutos al uruguayo haciéndole acreedor de otro aplauso.
El partido dio poco más de sí, una trifulca nada beneficiosa para los intereses locales y un visitante que nunca pareció tener la mirilla en la portería de “Van der Gea”, quizá por acierto local. La final parece al alcance de la mano.
Apunte: El año pasado el Atlético perdió 5-1 en El Sardinero. Ese resultado clasificaría igualmente para la final. No sé si alguna vez se remontó un 4-0 en Copa.
El peor partido en años y van..
Lo que no puede ser, no puede ser. Si sales al campo pensando en otras cosas te encuentras con un gol en contra, eso repetido 25 veces en un año llega a desesperar a la parroquia, lo siento mucho pero si necesitan tragarse 4 horas diarias de cómo salir de la presión, cómo evitar complicaciones y sobre todo, cómo atacar la pelota, que lo hagan. Si tienen que castigarles como chiquillos, que lo hagan, pero que esos hijos de puta no se rían más de nosotros, coño.
Para colmo volvimos a ver la entrañable historia de la mascota que llegó a futbolista. Indecente Mariano, entraban por su banda sin él ni por la zona, se iba al centro, llegaba tarde cometiendo faltas, despejes malos… para matarlo, siento ser así de tajante, pero estoy hasta los cojones de ser políticamente correcto con esta panda de impresentables.
Pero hablando de impresentables, Perea. El colombiano no sé qué hace para jugar en el atléti, saca mal la jugada, pierde en el cuerpeo con el delantero, despeja al sitio equivocado y provoca taquicardias en la grada. Quique nos tortura poniéndole una y otra vez, extendiendo el cáncer a toda la defensa.
RG otro que tal baila, hace un penalti, pega pelotazos sin ton ni son… y defiende fatal. Es un tarugo de mucho cuidado con la complicidad de parte de la grada, que le sigue considerando importantísimo en este equipo. Tanto que si mañana me dicen que le han secuestrado, igual hasta bajamos a Segunda. Sin su aporte este equipo no existiría.
Del resto no me apetece hablar, en realidad ya he escrito más de lo que merecen.
El Celta de Vigo bailó a los rojiblancos durante 80 minutos largos, parecía un partido de entrenamiento en el que los celestes atacaban y los rojiblancos se defendían como gato panza arriba. De Gea evitó una goleada visitante. Los locales dispararon 4 veces en todo el partido.
Quién lo hubiese imaginado…
El Real Club Celta de Vigo tras 12 años en Primera División salpicados con ratos de buen fútbol, dos finales coperas e incluso una participación en Champions, se despedía de la Primera División en la 04/05 con una crisis de resultados impropia de un club con semejante plantilla (esa misma temporada habían llegado a la segunda fase de grupos de la Champions. Duraría poco su periplo en la categoría de plata del fútbol español, a los 9 meses volvía a ascender.
Todo volvía a la normalidad. Habían cambiado los nombres, se mantenían los cimientos, de hecho en su ‘reentré’ conseguían clasificarse para UEFA como si ahí no hubiese pasado NADA. Otra vez Europa fue su tumba, al no saber repartir esfuerzos fueron apagando sus opciones en la competición doméstica descendiendo en 2007.
Desde entonces el club milita en Segunda sumido en una absoluta crisis de identidad que sólo los más fuertes logran superar. Le pasó al Sporting, purgando sus penas durante 10 largas campañas, ahora les toca a los celestes seguir su ejemplo. En las dos campañas han logrado salvarse del descenso sobre la bocina, penalidades impropias de un club con 15 millones de euros de presupuesto, uno de los mayores de la categoría. Hoy transita 16º, con 23 puntos (los mismos que el Recre), una diferencia de goles de -4 (como el Recre) y a 3 puntos de irse al verdadero HOYO para un club de esa entidad, la Segunda División B.
Por supuesto, no hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta que la Copa interesa más bien poco en Vigo. Angustiado por la situación liguera vendrá a Madrid a disfrutar (lo que se pueda) con los dos ojos puestos en Huesca, su próximo desplazamiento y de paso, rival directo -los oscenses están empatados a puntos con ellos-.
Una vez repasada la situación actual del rival, pasemos al partido en cuestión. Los chicos de Eusebio Sacristán vendrán a mantener el 0 en su marcador, a partir de ahí sueñan con repetir la hazaña de Vila-real. Trashorras, un canterano del Barça desechado en su momento por los catalanes acabó en el Castilla… ahora es el claro representante del canterano de equipo grande que no vale para grandes empresas, pero que en “el barro” se defiende como nadie. Cabeza de ratón.
El Atléti, parecía que nunca iba a aparecer en la previa, se presenta con lo puesto. Entre lo espartano de la plantilla y las bajas acumuladas, cualquier día se viste Quique de corto. Tanto Reyes como Forlán causan baja por lesión, Assunçao cumplirá un partido de sanción por su estupidez del otro día y, esperemos, las bajas terminan ahí.
De Gea volverá a defender la meta rojiblanca, Ibra contará con otra oportunidad más e igual hasta se cuela Borja en la convocatoria tras la baja del uruguayo… saldremos de dudas mañana.
De igual forma, no sería descabellado probar con Valera de lateral, pasando a Ujfalusi junto a Perea en el eje de la zaga. Sensible baja la de Domínguez en Getafe.
La afición poblará las gradas del Calderón con la ilusión de volver a ver un equipo entregado, un grupo que podrá jugar mejor o peor, pero que se deja la piel en cada balón. Quién lo hubiese imaginado…
El Teatro de las Emociones
El ‘quid’ del partido consistía en marcar 3 goles sin recibir, a partir de ahí ingeniárselas para marcar otro aunque fuese en la prórroga. Sabéis de sobra que antes del partido no confiaba en la remontada, veía a un equipo timorato desde hace semanas que con toda probabilidad saldría enchufado al partido, pero del otro lado esperaba lo que pasó durante grandes fases del partido. El Recre vino a Madrid a lo que debía, defender juntos, perder tiempo en cada acción que se prestase a ello e intentar aprovechar una contra para matar la eliminatoria.
El Atlético comenzó fuerte, dominaba el esférico hasta tal punto que a los 20 minutos la tele nos mostraba un 75% de posesión local, hecho insólito en la historia reciente de este bendito club, el equipo pretendía percutir por bandas con unos delanteros móviles que caían a los costados para provocar 2 contra 1 en ayuda a Reyes/Simao, jugadores que hoy también salieron a morir al campo, lo que se espera siempre de alguien enfundado en la colchonera. Es como el valor en el ejército, se presupone.
Mientras tanto, un par de escaramuzas visitantes obligaban a De Gea a lucirse un poco, en el minuto 11 la parada tuvo mérito porque el disparo de Fornaroli llevaba mala baba.
Hasta que llegó el minuto 21, un zaguero onubense tira el fuera de juego solo, de forma que Forlán queda habilitado por los centrales, éste aprovecha la ocasión para ganar línea de fondo y meter un centro-chut paralelo, tras rebotar en un jugador queda muerta en el aire para que Simao empuje al fondo de las mayas.
El Recre quedó tocado, para muestra un botón, minuto y medio más tarde Forlán vuelve a ganar la carrera a su par, esta vez por el costado izquierdo del ataque. Ve al Kun solito, centro al área y el ‘10’ empuja suavemente para marcar el segundo. La remontada se mascaba en el ambiente.
A todo esto, el impresentable del árbitro consentía que el portero del Recre, Bernardo, perdiese todo el tiempo del mundo en cada saque de portería. Nótese que reprendo al colegiado, el guardameta puede y debe hacerlo… pero había que haberlo parado la cuarta vez. Fue demasiado cantoso.
El partido discurría en una sola dirección, el tercer gol parecía cuestión de tiempo. Los visitantes sabían que quedaba mucho tiempo (70 minutos) como para parapetarse atrás y salir vivos del trance, no obstante decidieron permanecer en su campo defendiendo, como si los goles hubiesen sido un oasis dentro de un trabajo defensivo excelente… mal asunto para ellos. El Atléti seguía generando ocasiones a poco que se acercaba al área, un inspiradísimo Agüero causaba pavor en los rivales y Reyes convertido en prestidigitador regalaba centros, taconazos con sentido… todo parecía una película, pero de esas de verdad, no el cine casposo y rancio del productor de cine metido a presidente de club de fútbol.
Como dije antes, el gol debía llegar como consecuencia del empuje y así sucedió. En un corner botado por Simao se aprecia una melé en el área de la que resulta el balón dentro de la portería tras tocar en el larguero. Podría haberla peinado cualquiera, incluso un defensa, pero no, fue Ujfalusi el que conectó con el cuero. La eliminatoria igualada, unos hacia arriba y otros hacia abajo, la lógica apostaría porque el Atlético pasase fácil.
Sin embargo los últimos minutos del primer acto nos dejaron a un Recre buscando la portería atlética con empeño, no estaban muertos. De Gea hizo un mal despeje y el pánico sobrevoló la ribera del Manzanares. Tranquilos “tós”. De esa forma llegamos al descanso.
A la salida el fútbol demostró una vez más como carece de toda lógica y más aún cuando el Atlético de Madrid anda en el meollo del asunto. A los 5 segundos empezaría la comedia de enredo protagonizada por Perea, que contó hoy con un cameo estelar de Paulo Assunçao. Lo dicho, a los 5 segundos el colombiano controla mal el balón, el delantero rival roba y se planta delante del portero… menos mal que se puso nervioso o yo que sé tirando al “muñeco”. Menuda la que nos esperaba.
Justo a continuación, Agüero marcaba un gol tras un mal blocaje de Bernardo a tiro de Forlán. Difícil pronunciarse cuando la única repetición se ve en primer plano y con cámara frontal, pero debió se justito, ummm.
Minutos después vimos la ocasión más clara y a la vez absurdamente errada de la noche. Un pase de Jurado se estrella en un defensa quedando franca para un Forlán que escorado iba en un 2 para ninguno con Agüero. Inexplicablemente, en vez de ceder para que el argentino empujase a la red el cuarto, decide picar el balón estrellándose en el larguero. ¡La madre que lo parió! (exactamente dije eso)
No había tiempo para lamentaciones, el partido giraba y giraba de tal forma que un medio recreativista soltaba un chut brillante que De Gea se encargó de despejar con una buena palomita. Todos querían morir con las botas puestas.
En esas llegamos al gol esperpéntico de la noche, internada (no recuerdo quien) por la banda izquierda con pase de la muerte que no ataja el portero, el balón se pasea sin que Forlán o Simao acierten a empujar, éste último recula para poner el balón al centro donde el Kun chuta con la fortuna de que el balón -que iba fuera- rebota en Troest y termina dentro con suspense. El gol, pese a las protestas onubenses nunca puede ser anulado por fuera de juego de Forlán ya que dos jugadores blanquiazules están dentro de la portería rompiendo toda posición ilegal. Recuerdo que un jugador que se sale del campo por el fondo no deja de “existir”, computa para el fuera de juego como todo hijo de vecino.
Con la eliminatoria remontada, con el único medio con tarjeta amarilla y sobre todo con un Perea que carrera que ganaba servía para luego regalarla al contrario… aconsejaba fortalecer el centro del campo con Camacho o RG, el que fuera.
Dicho y hecho, imprecisiones provocan que el balón llegue a Assunçao en el área, le rodean dos contrarios. Reconozco que debe ser duro compartir vestuario con Perea, dicen que todo se pega menos la hermosura, Paulo decidió emular al colombiano marcándose un regate con resbalón digno de cárcel… el delantero hizo su trabajo, meter gol.
Sin perder mucho tiempo se cumplió la ley de Murphy, al minuto robo del Recre en el centro del campo y el medio se autoexpulsa con un agarrón de patio de colegio. La eliminatoria se ponía tan negra como el sobaco de un grillo, la ciclotimia se apoderaba del graderío… (en ese momento hubiese mandado a la Antártida a Assunçao junto a Perea, a estudiar el apareamiento de los pingüinos)
Quique reaccionaba sacando rápidamente a RG por Jurado, el equipo quedaba partido completamente. De perdidos al río debió de pensar el técnico, decidiendo meter a Ibra (tercer delantero) por un SIEMPRE desacertado Perea, la grada le despidió entre pitos… y que dé gracias que no tenían piedras.
El cambio surtió efecto al instante, sin tocar el balón Ibra falta al Kun. Simao la coge, parecía que si llegaba el gol tendría que ser así, a balón parado. Mirada concentrada, ¡y gol por toda la escuadra! No me lo podía creer, volvíamos a meternos de lleno.
Para terminar el partido Quique volvió a mover banquillo, justo lo que debió hacer con el cuarto, introduciendo a Valera (por aquello de cerrar con cuatro tíos) por Agüero, fundidísimo, acalambrado y todo lo que quieran, pero genial aun cojo.
Así murió el partido, entre embestidas visitantes y despejes locales buscando un pitido final que nunca llegaba, hasta que por fin lo hizo. Estábamos en Cuartos de la Copa del Rey, quién lo diría hace 8 días.
Llaman a ‘Old Trafford’, estadio del Manchester Utd., el Teatro de los Sueños. Nunca me había parado a pensar por qué sería ni en realidad lo sé, para qué mentir. El caso que después de todo lo vivido en el feudo colchonero bien se podría hacer una adaptación del mítico escenario inglés llamando al Calderón ‘Teatro de las Emociones’. Ésas unos días nos sumen en la miseria, melancolía y mala hostia (hablando en plata), pero otras como hoy nos trasladan a un mundo caótico y genial a partes iguales. Gran parte de culpa la tienen jugadores como Sergio Agüero, sin tipos como él, esa magia desaparecerá de nuestro campo.
